Fibro-niebla, seguir esta dieta mejora el pensamiento y la memoria

Seguir dietas saludables ayudó a las personas con fibro-niebla a mantener la agilidad mental.
Añadir más aceite de oliva o nueces a una dieta mediterránea, la misma es rica en frutas, verduras, granos enteros y pescado, y baja en carne roja, y ayuda que el cerebro se mantenga alerta.
Los adultos que siguieron este tipo de dieta obtuvieron mayores mejoras en el pensamiento y la memoria, que las personas que sólo siguieron una dieta baja en grasas.
Se puede retrasar la aparición del deterioro mental siguiendo una dieta balanceada rica en comidas con un alto nivel de antioxidantes, como el aceite de oliva y las nueces. Nunca es demasiado tarde para cambiar a una dieta que mantenga o incluso mejore la agilidad mental.
 
Los beneficios que tiene en el cerebro y el corazón comer menos carne roja y más pollo, pescado, frutas y verduras ha demostrado su validez al grado que algunos médicos recomiendan la dieta mediterránea a todos sus pacientes.
 
Las personas que siguen esta pauta de alimentación mejoran la capacidad de prestar atención, la memoria y la habilidad con el lenguaje. Tenían un deterioro cognitivo mucho más lento que otras personas en sus mismas circunstancias pero que no siguen esta dieta, además de una menor incidencia de Alzheimer.
 
¿Por qué serviría una dieta mediterránea que incluya más aceite de oliva y nueces? 
El aceite de oliva produce los siguientes efectos para el cerebro: potencia las uniones neuronales del cerebro. Aumenta la plasticidad a corto plazo, la capacidad para percibir los estímulos del medio.
El ácido oleico del aceite de Oliva es muy bien aceptado por el sistema nervioso ya que se incorpora a la mielina y a las terminales nerviosas facilitando sus conexiones. Cada una de las neuronas del cerebro está rodeada por una capa delgadísima de grasa y proteína llamada vaina de mielina.-
Las nueces y frutos secos en general tiene un efecto neuroprotector.
Entre los frutos secos más populares se encuentran las almendras, las avellanas y las nueces, estando el consumo de estas últimas estrechamente vinculado a los beneficios para nuestro cerebro. Los frutos secos contienen flavonoides e inducen efectos neuroprotectores, lo que lleva a la neurogénesis o nacimiento de nuevas neuronas, además de mejorar el flujo sanguíneo al cerebro. Precisamente los frutos secos poseen altas concentraciones de estos antioxidantes.
Los ácidos grasos Omega-3 también son importantes para la salud cerebral y se encuentran en pescados, avellanas y productos de soya (soja). 
Se ha demostrado que estas grasas saludables mejoran las funciones cognitivas y la salud del cerebro, además de reducir el riesgo de presentar mal Alzheimer”.
La sugerencia es implementar cambios en la dieta como cocinar con aceite de oliva, comer almendras en lugar de papas fritas, y sustituir la carne por pollo o pescado y vegetales al preparar una pasta.

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