Mi trayecto por la vida con Fibromialgia y mi libro de arte.

La enfermedad crónica/fibromialgia, se hizo presente en mi vida hace cinco años.

Antes había sido una persona vibrante, ocupada, trabajadora y llena de vida.
En 2010, sufrí un mini-ACV debido a las píldoras anticonceptivas, y he tratado con enfermedades crónicas desde entonces.
Después de mis primeros años de enfermedad devastadora, empecé a buscar una manera de vivir mi trayecto a través de la misma. 
Era tan difícil describir a los médicos, amigos y familiares cómo me sentía física y emocionalmente…
 
Junto con la fibro-niebla, empecé a buscar una manera de expresarme, una manera de guardar mis recuerdos, para hacerles frente, y tratar con mis limitaciones físicas.
 
Utilizar el arte como terapia
Encontré «Tableros» de carpetas de arte en Pinterest. Me cautivó cómo las personas estaban usando un diario de arte para expresarse.
Las imágenes, pintura y surtidos de medios mixtos, en forma de collages de revistas recortadas, materiales textiles y tintas,  despertaron mi interés. 
Desde ese tiempo he ampliado mi búsqueda a los vídeos de YouTube, grupos de Facebook, Instagram y Twitter.
Hay una gran cantidad de buena información, gratuita y a su alcance en línea. Los medios sociales me han enseñado muchas cosas sobre arte, trucos y técnicas. 
Si no estoy lo suficientemente bien como para sentarme en mi mesa de arte, me quedo con mi tablet y hojeo mis cuentas de las redes sociales.
Ver el arte paso a paso, y videos de aprendizaje de diversas técnicas, puede ser relajante y agradable.
Cuando usted se permite la libertad de jugar con las técnicas mixtas en su arte, puede llegar a ser muy curativo. 
Incluso he llevado mi carpeta conmigo a las citas médicas y la he compartido con los médicos, sentí que el libro de arte habló más fuerte de lo que jamás podría hablar yo.
Lograr que un médico ocupado detenga su control habitual y realmente haga una pausa, escuche y haga preguntas acerca de mí y de mi enfermedad, es muy valioso cuando se sufre de una enfermedad invisible.
No voy a olvidar a mi doctor pasando sus manos sobre la página, la mirada fija en mi diario, y me decía que deseaba que hubiera más que pudiera hacer por mí. Mi diario de arte nos ayudó a llegar a un entendimiento acerca de mi enfermedad. Es en este momento que solidificamos nuestra confianza mutua.
Mi amor por la creatividad y el diseño ha actuado como un tipo de terapia física. 
El intrincado trabajo ha ayudado a traer de vuelta la movilidad y destreza a mis brazos, manos y dedos.
El arte me obligó a usar las manos, cuando el dolor neuropático de lo contrario me habría detenido. 
Esto me ayudó a ser tolerante conmigo misma.Nunca sé cuáles serán los resultados de mi arte. 
El resultado final suele ser una sorpresa para mí también! 
Acabo de aclarando mi mente de dolores, responsabilidades, y me centro en un solo elemento.
Podría comenzar con una revista, o una imagen en línea que se relacione con ese día. A veces se trata de un pensamiento, o una frase en la que no dejo de pensar.
Sea lo que sea, sólo debo dejar que el proceso se desarrolle frente a mí. 
Me recuerdo a mí misma que es mi expresión, y mi tiempo lejos de mi enfermedad. 
Trato de que mi arte cuente mi historia en lugar de detenerme en mi dolor, y los síntomas crónicos.
Después de que haya terminado con la representación en arte, que sirve como mi verdad documentada, no pienso más en ello. 
El cuaderno de arte se ha convertido en mi terapia, mi consejero, y mi amigo.
¿Qué se necesita?👇👇

¡Gracias por leernos!
Por: B. Cetina
Imagen de: OkChicas

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