Fibromialgia: ¿cómo podemos mejorar la memoria, el razonamiento, realizar múltiples tareas?

Según un estudio las personas que se alimentaron mejor mantuvieron las habilidades de resolución de problemas y de planificación.

Comer una dieta más sana reduce el riesgo de sufrir problemas con ciertas funciones cerebrales a medida que se envejece, según sugieren los hallazgos de un estudio reciente. Las personas mayores con dietas más sanas redujeron sus probabilidades de sufrir un deterioro de la «función de realizar, elaborar» en un 35%.
La función ejecutiva se refiere a una serie de cosas realizadas por el cerebro, que incluye la memoria, el razonamiento, la realización simultánea de múltiples tareas, la resolución de problemas, y las habilidades de planificación.
«La dieta sana podría mejorar las habilidades de pensamiento mediante varios mecanismos». «La dieta sana reduce las tasas de enfermedades cardiovasculares, con un peso más saludable y un riesgo más bajo de diabetes, los cuales son factores de riesgo de deterioro del conocimiento, aprendizaje, experiencia y puede llevar a la demencia«.
El estudio solamente fue diseñado para encontrar una asociación entre una dieta sana y una mejor función cerebral.

Para realizar el estudio, los investigadores realizaron preguntas sobre sus dietas, a casi 550 personas mayores. Ninguna de ellas mostraba signos de demencia.
Se pidió a los voluntarios del estudio que recordaran cuántas porciones comían semanalmente de granos, alimentos fritos, refrigerios, dulces, refrescos, grasas, alcohol, frutas y verduras, y productos lácteos y de carne.
Cada participante también realizó varias pruebas para determinar las habilidades de memoria y de pensamiento, junto con la función ejecutiva (realizar, elaborar).
Tras tomar en consideración la edad, la educación, el sexo, la raza, los investigadores determinaron que los que seguían una dieta más sana, tenían un 35% menos de probabilidades de presentar deteriorado un conjunto de habilidades cognitivas que permiten la anticipación y el establecimiento de metas, la formación de planes y programas, el inicio de las actividades y operaciones mentales, la autorregulación de las tareas y la habilidad de llevarlas a cabo eficientemente.
No se encontró relación entre la dieta y la memoria o el pensamiento en general.
«Sabemos que una dieta que sea demasiado calórica, o demasiado cargada de azúcares, puede llevar a la resistencia a la insulina, y a enfermedades vasculares que a su vez, no son buenas para el cerebro».
«Sabemos que el estado de ánimo se ve afectado por los alimentos que consumimos, y el estado de ánimo afecta a los patrones de sueño, y el sueño es un factor importante en el mantenimiento de la salud cerebral«.
Aun así, hay otras explicaciones para los hallazgos sobre el hecho de que una dieta más sana provoque una mejor salud cerebral sugirió Csete, por ejemplo que las personas que también comían dietas más sanas llevaran estilos de vida más sanos en general. «El ejercicio es un factor muy positivo que contribuye a evitar la pérdida de la función cognitiva».

Cómo es una dieta más sana?
«En realidad, se trata una dieta rica en vitaminas naturales, baja en grasas saturadas, rica en grasas omega 3, baja en azúcares refinados, y rica en proteínas de alta calidad, además de la calidad de vida, la actividad física y mental, y la satisfacción personal, lo que completa la receta para la buena cognición».
Un exceso de azúcares refinados, grasas saturadas, y demasiado baja de vitaminas naturales, aumentan el riesgo de aterosclerosis, y el estrés oxidativo en el cuerpo, que pueden contribuir al deterioro mental.
«Nunca es demasiado tarde para empezar la prevención, sobre todo con respecto a la alimentación y la actividad física». «Las dos cosas a menudo van de la mano».

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