Método fácil para explicar la diferencia entre enfermedad aguda y crónica.

 
 

La razón por la cual la gente no entiende por qué no «no mejoramos» es porque no comprenden la diferencia entre enfermedad aguda y la enfermedad crónica.

 
 
 
 
 
Si tiene personas así en su vida, por qué no compartir esta información con ellos?
Enfermedad Aguda: 
Significa a corto plazo, lo que implica que tiene un principio y un fin.
Por ejemplo, la gripe, un brazo roto, un procedimiento quirúrgico, un resfriado, o un dolor de cabeza, se consideran agudos.
El término también puede describir algo repentino y severo, como un ataque al corazón, o un derrame cerebral.
Nadie está exento de experimentar estos múltiples problemas de salud en su vida, la gran mayoría vienen y se van. Casi siempre pueden ser curados, ya sea con tiempo y/o medicamentos.
 
Enfermedad Crónica: 

Significa que la enfermedad siempre está presente. Es a largo plazo y está en curso. Puede haber cosas que hacer para mejorar los síntomas, pero éstos nunca desaparecen completamente.
Ejemplos de enfermedades crónicas: diabetes, lupus, fibromialgia, migrañas, encefalomielitis miálgica, hipo o hipertiroidismo, fibrosis quística, esclerosis múltiple, artritis reumatoide, hipertensión, enfermedad celíaca y muchas más enfermedades, algunas pueden ser autoinmunes, y otras no.
Una enfermedad autoinmune en última instancia resultará en la muerte.
Las enfermedades no autoinmunes, por lo general, no.
La fibromialgia no es una enfermedad autoinmune. Su sistema nervioso y su cerebro reciben mensajes confusos y poco confiables. Le dicen a su cuerpo que experimente dolor, cuando no se ha lastimado ni golpeado. 
Es muy difícil para la gente entenderlo porque piensan que estar enfermos, es sólo una enfermedad aguda. Ellos saben que se sentirán completamente mal por un tiempo, pero al final se pondrán mejor.
No están familiarizados con el término enfermedad crónica, por lo que no entienden por qué las personas con fibromialgia no mejoran y se curan.
 
Saben lo que es parecer enfermo:
Escalofríos, fiebre, vómitos, recuperación de la cirugía, etc.  No es agradable… En esos momentos la persona se ve y se siente enferma. Pero cuando te ven «bien», realmente no entienden cómo puedes estar enfermo. Ahí es donde entraría una buena comunicación y empatía.
El primer paso para hacerle entender esto a la gente, es ayudarles a ver la diferencia entre la enfermedad aguda y la crónica. Lograr establecer una mayor comprensión y una postura más compasiva, puede resultar complicado y difícil.
Recuerde, agudo es típicamente repentino y tiene un final. 
Crónico es de por vida, salvo que ocurra un milagro…

 
 

GRACIAS POR LEERNOS!

 

Por: B. Cetina

Imagen de:

 El Sol del Centro

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