La manera de caminar y el equilibrio están afectados en las mujeres con Fibromialgia.

La marcha y el equilibrio están gravemente afectados en las mujeres con fibromialgia. Se comprueba un funcionamiento orgánico alterado y sería importante una evaluación cuidadosa de la discapacidad física y la respuesta psicológica al dolor, con el fin de ofrecer a los pacientes un programa óptimo de rehabilitación y prevención de caídas.

Un estudio nos informa los resultados obtenidos:
Para evaluar la manera de caminar, el rendimiento funcional y el equilibrio, en mujeres con fibromialgia, se investigó a pacientes de 41 a 58 años de edad, así como a 16 personas sin dolor como controles sanos.
Se pidió a los participantes realizar una serie de pruebas del movimiento y los investigadores grabaron dichas pruebas. Los criterios de marcha y equilibrio se analizaron en base a las grabaciones.

También reunió información sobre los niveles de dolor clínico, mediante el uso de un cuestionario denominado «Cuestionario de Impacto de la Fibromialgia«.
Los resultados mostraron grandes diferencias en el equilibrio y la velocidad al caminar entre las pacientes con fibromialgia y las mujeres sanas.
La velocidad al caminar se redujo considerablemente en las pacientes con fibromialgia, en comparación con las mujeres sanas, posiblemente debido a los pasos más cortos y la velocidad de movimiento más lenta.
Encontraron que los altos niveles de dolor, depresión, rigidez, ansiedad y fatiga, fueron los principales motivos asociados con la reducción de la marcha y el equilibrio. Los investigadores notaron un patrón anormal de balanceos corporales durante las tareas de equilibrio en los pacientes con fibromialgia.

Pensaron que esto podría estar asociado con cambios en el sistema de control motor y podría explicar por qué los pacientes con fibromialgia experimentan una mayor cantidad de caídas. Los resultados destacaron el rol importante del control de la postura y el equilibrio para el funcionamiento en la vida diaria.

Para lograr una rehabilitación de calidad y una prevención de las caídas, se requiere una evaluación exhaustiva de las respuestas psicológicas al dolor y las discapacidades físicas durante el control postural y la marcha.
Se podrían incluir actividades específicas dirigidas a mejorar la marcha y el equilibrio. Por ejemplo, programas regulares de actividad física para pacientes con fibromialgia.

 

Por: B. Cetina

Imagen de: Agencia SINC

Estudio publicado en la revista:

Fronteras de la neurociencia

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