¿Cuál es nuestro futuro con la Fibromialgia? Entérate como prepararnos y vivir.

Todos pasamos por períodos en los que no tenemos interés en planear nuestro futuro, eso está bien siempre y cuando no nos quedemos estancados allí. Busquemos maneras de cambiar, de buscar un modo de ver la vida para traer mayor alegría a nuestro mundo de dolor y sufrimiento.
Preparemos las ‘herramientas para el futuro’ con nuestra fibromialgia.
Anótelo todo 
Tenga un diario para escribir tanto sus sueños, como sus frustraciones. Sin filtro, sólo escriba. No se trata de escribir bien. Se trata de escribir sobre nuestros pensamientos y sentimientos. Sacar lo que nos molesta es valioso para nuestra curación emocional.
Escuche música que calme 
Cualquier tipo de música que traiga calma, ¡escuche esa!. Podría ser jazz, country, rock, gospel, la que más le guste, o simplemente escuche sonidos de la naturaleza. Es sorprendente cómo la música puede ayudar positivamente a nuestro estado de ánimo y manera de ser.
Obtenga una respuesta honesta 
Pregúntele a alguien que esté dispuesto a ser realmente honesto con usted si ha notado cosas de las que habla que iluminen su cara, o incluso las cosas que parecen desanimarlo. No podemos cambiar algo si no estamos conscientes de que existe.
Sueñe y Guarde su futuro 
Sabemos que tenemos garantizado sólo éste momento, pero es bueno soñar con lo que nuestro futuro podría llegar a ser. No deje que las cosas negativas lo desmoronen.
Tal vez al crear un ‘cuadro de sueños’, podrá darle una imagen visual de por qué está luchando. Utilice palabras e imágenes, fotos, recortes, ¡lo que le guste!. Deje volar su imaginación locamente y ¡diviértase haciéndolo!
Borre las conversaciones negativas que tenga consigo mismo
Borre de su mente los pensamientos y palabras negativas.
Por ejemplo, si acostumbra decir ‘nunca voy a mejorar’, reemplácelo con algo así como ‘estoy mejorando un poco cada día’. ¡Soy realmente increíble!. Continúe recordándose eso.
Sea agradecido por todo lo que tiene 
Tenga un diario de agradecimientos y escriba al menos tres cosas por las que está agradecido al fin de cada día. Podrían ser cosas simples, como tu gato acurrucado junto a ti, haber conseguido un buen lugar para estacionar, que pudo cocinar una comida saludable… En los días más difíciles es muy útil echar un vistazo a todas las cosas que ha escrito en su diario de agradecimientos. Realmente puede cambiar su perspectiva y recordarle que en su vida también hay cosas buenas.
Aprender a replantearse  
Seguro que ha oído decir que lo principal es la esperanza. Reconsidere sus pensamientos negativos y cambie la manera de ver las cosas. Cambiar la forma en que vemos nuestro diagnóstico puede ser algo muy poderoso.
A veces eso significa dejar ir al pasado, aferrarnos a la confianza, ver más allá de nuestro presente, fortaleciéndonos para el futuro. Es un cambio de dirección en nuestro camino, con decisiones diferentes.
No se quede atrapado en el desánimo.

 

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