La Fibromialgia en las diferentes edades

Si le han diagnosticado fibromialgia, es posible que haya sufrido los estigmas relacionados a la enfermedad. 
Una idea equivocada y muy común es que la fibromialgia principalmente se da en personas mayores, específicamente en mujeres mayores.

La fibromialgia ocurre prácticamente en todas las edades y en ambos sexos. 
Lo más probable que al diagnóstico llegue unos años después, pero el comienzo de los síntomas puede ocurrir mucho antes, comenzando de manera aislada y no todos al mismo tiempo. En general la edad promedio en la que se empiezan a manifestar los síntomas es entre los 30 y 50 años de edad.
Pero independientemente de la probabilidad de tener fibromialgia a una edad determinada, la afección se presenta de diferentes maneras en distintos momentos de la vida. Esto se debe tanto a factores sociales como el trabajo, si estás en la escuela, trabajas a tiempo completo, o cuidando a una familia y también porque las personas mayores tienen más probabilidades de tener otras afecciones aparte de la fibromialgia.
La pregunta es: ¿qué podemos esperar de la fibromialgia en las diferentes edades, y qué podemos hacer para vivir con la enfermedad?.

¿La fibromialgia es una enfermedad relacionada con la edad?
Si bien el diagnóstico de la fibromialgia se vuelve más común en la mediana edad con el transcurso del tiempo los síntomas pueden variar en intensidad, pero el cuadro general en raras ocasiones puede empeorar. Diez años después del diagnóstico, pacientes con fibromialgia comentaron que aunque los síntomas permanecen, muchos se sienten mejor con el tratamiento y con el paso del tiempo. 
Si bien la fibromialgia es más común en adultos, los niños (especialmente las niñas adolescentes) podrían ser diagnosticados con fibromialgia. En niños con esta afección, los síntomas podrían desaparecer con el cambio de ciertos comportamientos, por ejemplo mejorando el sueño.
Pero aunque la aparición de la fibromialgia puede no ser común en las personas mayores, los síntomas pueden variar un poco con la edad. Es razonable que los ancianos puedan tener síntomas más intensos ya que pueden tener una pérdida general de resistencia,  problemas para dormir, y otras causas de dolor articular y muscular.
También las personas mayores no tienen la capacidad de hacer tanto ejercicio como quisieran, por lo que terminan en una especie de círculo vicioso que provoca mayor fatiga, depresión, y ansiedad.

Diagnóstico de fibromialgia en la adolescencia

El caso de una adolescente empezó teniendo dolores musculares durante su tercer año de secundaria. Con todas sus tareas escolares, el deporte y las amistades, se comenzó a sentir muy estresada. Luego aparecieron los problemas para conciliar el sueño, no dormía lo suficiente. Siempre estaba cansada e irascible y le dolía todo el cuerpo.

Dio por sentado que aquel dolor obedecía a lo estresada que estaba. Pero, como después de tres meses no mejoraba su madre la acompañó al médico, quien la revisó y le dijo que padecía una afección denominada fibromialgia.

Vivir con fibromialgia durante la escuela secundaria no es nada fácil. Los compañeros de la misma edad tenían experiencias normales, y el paciente de fibromialgia solo lidia con ella. Se siente ansioso, deprimido, pensando que no es normal, porque tiene una enfermedad crónica.
Lidiando con la fibromialgia en la juventud
Tratar con un diagnóstico de fibromialgia mientras se trabaja a tiempo completo, también presenta desafíos únicos. El hecho de no poder dormir bien y lograr un descanso reparador es todo un desafío, ya que el rendimiento en el día no es el mismo.
Muchos intentan mejorar la calidad de sueño a través de la meditación regular. Pero incluso cuando se está bien descansado, en el trabajo muchas días hay que lidiar con la fatiga y la niebla mental. Aprenden a anotar todo para recordar las tareas, e incluso así, las cosas a veces se olvidan.
Caminar regularmente puede ayudar con la fatiga, pero para algunos caminar durante 20 minutos causa dolor de espalda. 
Las visitas regulares para hacerse quiropráctica y masajes, ayudan a reducir el dolor y la incomodidad. Ajustarse a estas nuevas rutinas no siempre es fácil. 
Se aprende a escuchar mejor al propio cuerpo, eso es primordial, porque de esa manera se puede pasar por alto tareas y compromisos que no podremos cumplir.
Fibromialgia en la mediana edad.
Los síntomas de fibromialgia suelen comenzar alrededor de la menopausia, puede comenzar con más fatiga que dolor, pero luego hay que lidiar con ambos.
Con el transcurso de los años se pueden ir agregando otras enfermedades, por ejemplo, fatiga crónica, hipotiroidismo, síndrome de intestino irritable, reflujo gastroesofágico, etc. También una mayor debilidad muscular en las piernas, lo que dificulta caminar. Pero lo más notable es el dolor generalizado. La niebla cerebral también es un desafío.
La fibromialgia no es progresiva pero con el paso de los años y la aparición de otras enfermedades relacionadas con el envejecimiento, hacen que se sienta más.
Muchas veces no podemos ir a ver a nuestra familia tanto como quisiéramos, pero es parte de lo que nos tocó en la vida…
Al quedarnos más tiempo en casa descubrimos que Internet puede proporcionar una buena salida social y un gran apoyo. Hay muchos grupos en línea donde las personas pueden relacionarse, y eso hace que el paciente se sienta mucho menos solo. Es algo muy valioso.

 

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