La Fibromialgia lentamente elimina mi vida. ¿Qué nos queda?

La Fibromialgia toma partes de nosotros, nuestras fuerzas,  orgullo y alma. 

La fibromialgia fué la sentencia de muerte para lo que hubiera sido nuestra vida normal. 
Todavía no pude terminar lo que tenía pensado, ahora debería estar preparándome para estudiar un año en el extranjero. Debería hablar fluidamente otro idioma. Debería tener resaca todos los domingos después de pasar una noche de fiesta con amigos.
Estoy en la cama o en el sofá todo el día, todos los días. Voy a la casa de alguien y termino acostado en su sofá. La Fibromialgia siempre está ahí tratando de derrotarme.
 

 

 
Es como si mi fuerza física y emocional estuviera cargada por baterías. Cada retroceso me quita un poco de carga. No sé cuánto falta para que me desmorone. 
La fibromialgia nos ha quitado lo que construimos. somos similares como un juego de Jenga, cada vez que la fibromialgia me golpea, me acerco un paso más a derrumbarme.
Hoy podría sentir el peor dolor que he tenido, pero muy probable que la próxima vez sea aún peor. Algunos brotes son mejores que otros, pero ponen a prueba mi fuerza física y emocional, más de lo que podría haber imaginado que podía soportar cuando estaba bien. Ni yo ni nadie habría elejido vivir así y si tuviera la opción de deshacerme de esto lo haría sin dudarlo. 
Pero esta es nuestra vida. Esto es lo real. Estos somos nosotros, y la fibromialgia está y estará conmigo en cada momento del día, por el resto de mi vida, salvo que los científicos encuentren alguna solución…
Es una montaña rusa de altibajos físicos y emocionales. Agreguemos las otras enfermedades crónicas que se suman y ¡es un infierno!.
 
La carga que significa esta enfermedad crónica derriba nuestro mundo. Hay días que sentimos que las cosas están bajo control. Sabemos que nunca serán lo que fueron, nos adaptamos y aprendemos a vivir con lo que se ha convertido en nuestra vida. 
La vida que una vez disfrutamos ha sido eliminada casi por completo por esta condición que nos dicta lo que podemos y lo que no podemos hacer. 
Hay días buenos y días malos. Solíamos poder planear el futuro, o también vivir el presente con los seres que amamos.  Ahora, muy probable que los planes que hayamos hecho con amigos, terminen siendo para otra ocasión. 
Hay una fiesta en nuestra familia, seguramente tendremos que decir a causa de un malestar de último minuto: que la disfruten y lo pasen muy bien, saludos a todos . 
Queremos ser parte de todos los planes que se han hecho, pero no podemos garantizar nada. Realmente queremos ser parte de las reuniones familiares, queremos poder hacer nuestros propios planes y llevarlos a cabo. Queremos trabajar, salir, queremos ser parte del mundo en el que alguna vez estuvimos involucrados. Pero ahora tenemos que respetar lo que nuestros cuerpos nos piden. 

Algunas veces veces diremos que sí y podremos complir, trataremos de ser parte de la vida de nuestra familia y amigos, tal vez tengamos que  fingir un poco y mostrarnos divertidos, pero por lo menos estaremos felices de haber podido salir. Pero el siguiente día o el otro, nuestra fibromialgia se hará presente, haciéndonos arrepentir de lo disfrutado.

La vida que tenemos es muy diferente de lo que pensamos que sería. Realmente nos esforzamos por mantener la apariencia de que somos como podrían haber sido las cosas.  Continuaremos intentando mantener los planes que hemos hecho, pero por favor no se enojen o no nos juzguen, si esos planes, a último momento, tienen que cambiar.
Luchamos por mantener una vida “normal”, todo lo que podemos hacer es ser positivos y sobre todo, ser pacientes con nosotros mismos. 
Tómate un tiempo para nosotros, llora con nosotros, acompáñanos cuando tenemos un día malo. Tómate el tiempo para aprender respecto a nuestra condición y sobre cómo es nuestra nueva normalidad. 
Piensa un minuto en lo que funciona para nosotros y qué nos hace felices. Aprende a vivir junto a mí a vivir esta nueva existencia, aprende a apreciar lo que aún podemos vivir y hacer cada día. 
Tomemos un día a la vez, vivamos el día a día. Contentémonos lo que tenemos y aprendamos a vivir y amar la vida tal cual nos tocó vivirla!

 

 
 

 

Anónimo

 

Política de privacidad del uso de productos de Google

Deja un comentario