Pacientes de Fibromialgia. ¿Cuál es el secreto para tener menos dolor, fatiga y rigidez?

Los investigadores y los médicos nos hablan de los beneficios del ejercicio, que puede ayudar a restaurar la función física, mejorar el flujo sanguíneo muscular, y reducir el dolor.

Pero, encontrar el nivel correcto de actividad es difícil, porque la exageración puede llevar fácilmente a un aumento del dolor en la fibromialgia, (No hay que confundir el dolor o malestar normal que causa movilizar los músculos con alguna actividad física, con el dolor común de la fibromialgia). El ejercicio de baja intensidad se recomienda a las personas con fibromialgia para ayudarlas a mantener la movilidad. Pero la idea de iniciar una actividad, quizás exagerar, dejarla, y empezar todo de nuevo es un ciclo frustrante y desalentador.
Dos investigadores de España presentaron un programa de ejercicio terapéutico para la fibromialgia, los pacientes parecen ser capaces de seguirlo, a la vez que mejora su salud en general. 
El estudio incluyó a 44 pacientes con fibromialgia divididos en dos grupos. Se formó el grupo de control que recibió la literatura educativa sobre la fibromialgia y simplemente reanudó su estilo de vida normal.
El grupo de estudio real recibió un programa de ejercicios que incluía correr en aguas profundas en una piscina de agua caliente con la ayuda de un dispositivo de flotación.
El programa de ocho semanas consistió en cinco minutos de estiramientos suaves, 15 minutos de ejercicios de movilidad y flexibilidad, 15 minutos de fortalecimiento muscular moderado, 20 minutos de aguas profundas, seguido por un período de cinco minutos de relax, y de enfriamiento.

En total, los participantes hicieron una hora de rutina, tres veces a la semana.
Antes y después del programa de ocho semanas, a ambos grupos se les dio un cuestionario de síntomas de la fibromialgia, para evaluar los efectos del tratamiento. Además, al grupo de estudio se le hizo una prueba de la frecuencia cardíaca, para determinar en qué momento se esforzaban más allá de un umbral moderado.
Esta información se utiliza para individualizar el programa de ejercicio para cada participante en el estudio. Durante las dos primeras semanas, los pacientes en el grupo de agua profunda fueron instruidos para mantener una frecuencia cardíaca bastante baja.
Luego debieron tratar de ejercitar con un aumento del ritmo cardíaco. Esta parte del estudio se realizó en 1,80 metros de agua a 37° C (la parte más profunda de una piscina).

Los participantes llevaban un cinturón de flotación que mantiene la cabeza fuera del agua, y se les instruyó para que imitaran un movimiento de marcha. Ninguno abandonó el estudio.
El grupo de ensayo informó una reducción del 20% en la mayoría de sus síntomas. Fue observado menos dolor, fatiga y rigidez matutina. También hubo mejoras en la función física, la ansiedad, la depresión, el sueño y la calidad de vida en general.
En este caso, no hubo informes de efectos desfavorables, lo cual confirman que los pacientes con fibromialgia, pueden someterse a entrenamiento físico sin daños, ni aumento de dolor muscular, y las aguas profundas puede ser una manera útil de ayudar al tratamiento.
Una mejora del 20% parece pequeña, pero tenga en cuenta que esto es sólo un aspecto del tratamiento.
Los Reumatólogos, y los médicos en general, están tratando de incorporar esta combinación de actividad física, en un programa completo para los pacientes con fibromialgia, que incluye el diagnóstico, la actividad física, asesoramiento, y manejo del dolor.
Los investigadores y los médicos siempre promueven los beneficios del ejercicio, para ayudar a restaurar la función física, mejorar el flujo sanguíneo muscular y reducir el dolor.
Encontrar el nivel adecuado de actividad parece difícil, pero no es imposible.
Clarín.com

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