¡La Fibromialgia es una enfermedad muy real!

La fibromialgia es una condición compleja que es difícil de entender, sobre todo si no se es médico. Porque implica el cerebro y el sistema nervioso y puede tener un impacto en casi todas las partes del cuerpo.

Quienes están tratando de comprender esta enfermedad en alguien que conocen, puede ser increíblemente confusa. Ven una extraña fluctuación de los síntomas, que no aparecen en los análisis médicos, deciden que esto debe ser un problema psicológico.
Una gran cantidad de evidencia científica demuestra que se trata de una condición física muy real.

Leer sobre la investigación científica nos ayuda. 

Términos como la desregulación de los neurotransmisores, los nociceptores, enzimas celulares no son precisamente fáciles de entender. Mediante este artículo le ayudaremos a entender de qué se trata, en términos claros y tratando de explicar lo mejor posible.
 
Entender el dolor
Imagínese que usted está planeando una fiesta y espera unos 20 invitados. Tres o cuatro amigos llegaron temprano para ayudarle. Pero ellos no le avisaron que en realidad vendrán 100 personas. Esto lo abruma terriblemente.
Es lo que ocurre con las señales de dolor en los que tenemos esta enfermedad. Los sensores del dolor envían demasiadas señales de dolor (invitados), hasta cinco veces más que en una persona sana. Una vez activados generan señales eléctricas que se propagan rápidamente a lo largo de nervios formados por miles de finas fibras nerviosas, hasta llegar a la médula espinal donde se conectan con otras neuronas y mediante el sistema nervioso central, llegan al cerebro. Cuando hay una deficiencia de serotonina y noradrenalina resulta en un aumento del dolor, este es el motivo por el cual nuestro médico nos receta antidepresivos para controlar el dolor.

Al no tener suficiente serotonina (solo los amigos tres o cuatro amigos que se presentaron para ayudar), dejando al cerebro abrumado. Por eso tenemos dolor en zonas que no muestran ninguna señal visible de daño. No es imaginario el dolor, es la sensación mal interpretada que el cerebro convierte en dolor real.
Otras sustancias en el cerebro del paciente amplifican una serie de otras señales, esencialmente, ‘sube el volumen’ de todo lo que nos rodea. Esto puede incluir la luz, el ruido y el olor:
La hipersensibilidad puede sobrecargar aún más el cerebro. Esto puede llevar a confusión, miedo, ansiedad, ataques de pánico y dolor. 
Frases de: Público.es, INCMNSZ.

Deja un comentario