Fibromialgia, Espondilitis anquilosante, ¡más que solo artritis de la columna vertebral!.

La espondilitis anquilosante es una enfermedad inflamatoria crónica de las articulaciones, columna y la articulación sacroilíaca.  
Las personas con espondilitis anquilosante también pueden tener inflamación en otras articulaciones, como los hombros o las rodillas. Los pacientes suelen tener síntomas en otros órganos como por ejemplo, los ojos.

Variaciones de síntomas
Los síntomas de espondilitis anquilosante comienzan con mayor frecuencia entre los 20 y 40 años. Los síntomas no afectan a todos los pacientes de la misma manera. Algunas personas en la edad adulta temprana tienen una enfermedad mucho más leve, con un efecto mínimo en su vida diaria. Otros tienen síntomas mucho más debilitantes.

Si bien los síntomas varían en tipo y gravedad, también pueden variar según el género. Las mujeres pueden experimentar más fatiga y depresión debido a la espondilitis anquilosante. Las investigaciones respecto a las diferencias según el sexo todavía son recientes, y las personas de ambos sexos pueden tener cualquiera de los síntomas.

Síntomas frecuentes
Los primeros signos y síntomas de la espondilitis anquilosante pueden abarcar dolor y rigidez en la espalda lumbar y las caderas, especialmente por la mañana y después de estar sentado o quieto largo tiempo.
También es común el dolor y la fatiga en el cuello.

Las zonas dolorosas más comunes son las siguientes:

  • El sacro, que está conectado con parte de la pelvis por las articulaciones sacroilíacas.
  • Las vértebras lumbares.
  • Donde los tendones y ligamentos se unen a los huesos, sobre todo en la columna vertebral, a veces también en la parte de atrás del talón.
  • El cartílago entre el esternón y las costillas (costocondritis).
  • Las articulaciones de la cadera y los hombros.

Dolor lumbar
Los síntomas más comunes son: dolor crónico en la zona lumbar de la espalda, así como en nalgas, caderas y parte posterior del muslo, lo que puede llevar a pensar que se trata de ciática.
Este dolor va apareciendo lentamente, suele mejorar con el movimiento y empeorar con el reposo, por ese motivo puede sentirse rigidez por las mañanas.
Se trata de dolor de tipo “inflamatorio”, a diferencia del dolor de tipo “mecánico”, que es más típico de problemas discales que es mucho más común, o de otras enfermedades que afectan a las articulaciones, como la artrosis.
El dolor de espalda inflamatorio presenta los siguientes síntomas:  
  •      Mejora con la actividad y/o ejercicio. 
  •      El dolor no mejora con el reposo.  
  •      Dolor nocturno que suele despertar al paciente en la segunda mitad de la noche, obligándolo a levantarse. 
  •      Rigidez matutina.
  •      Más de 3 meses de evolución en pacientes jóvenes. 
  •      La rigidez matutina puede durar horas.

Un factor de riesgo puede ser la herencia.

La mayoría de las personas que tienen espondilitis anquilosante tiene el gen HLA-B27. Pero hay personas que tienen este gen y nunca enferman de espondilitis anquilosante.

El dolor de espalda en la espondilitis anquilosante puede volverse bastante incapacitante y tiende a expandirse con el tiempo. Puede subir por la columna vertebral e incluso llegar hasta el cuello.

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