Una dolencia bastante frecuente con síntomas muy similares a la Fibromialgia. ¡Y solucionable!.

Se sugiere que los síntomas de la Fibromialgia y los problemas de la tiroides van de la mano, debido a que comparten algunos síntomas como: fatiga, depresión, Debilidad muscular, dolor en las articulaciones, dolores, sensibilidad y rigidez musculares, memoria deficiente.

Cuando la glándula tiroides no funciona correctamente, presenta dolores musculares, cansancio extremo y cambios en el estado de ánimo, síntomas presentes en la Fibromialgia. 
Aunque tengan síntomas en común, podrían generar confusión en el diagnóstico, en el caso de la tiroides existen exámenes de sangre que miden los niveles de hormonas tiroideas y nos ayudan a definir si existe algún problema en esta glándula.
Por otra parte, en el caso de la fibromialgia el diagnóstico se realiza en aquellos pacientes con un cuadro de dolor osteomuscular generalizado, de varios meses de evolución  en los que se han excluido otras posibles causas del mismo. En la exploración física, el médico identifica dolor a la presión en unos puntos determinados del cuerpo. Cuando los puntos dolorosos son más de 11 de los 18 señalados en una persona con dolor generalizado, se puede hacer el diagnóstico de fibromialgia.

Los tratamientos para controlar los problemas de la tiroides y la fibromialgia son totalmente distintos, por lo que el diagnóstico diferenciado entre ambas es 100% necesario.

En la tiroides suelen ser útiles los tratamientos hormonales que ayudan a regular su función, esto no funcionaría para la Fibromialgia, para esta condición se recomiendan otros tipos de medicamentos, técnicas de relajación, yoga, masajes y ejercicios aeróbicos.
Muchos pacientes con Fibromialgia también tiene problemas de tiroides y toman medicamentos para la condición, lo principal es que el médico endocrinólogo verifique si realmente tiene fibromialgia, o todo su problema son las glándulas tiroides.
¿Qué dicen los estudios?

Con los criterios de fibromialgia antiguos y con los más recientes. Entre ambos diagnósticos hay síntomas como las mialgias, artralgias, sueño no reparador, astenia, fatiga, cefalea y alteraciones en la memoria y la concentración. Los pacientes hipotiroideos también presentan astenia, alteraciones cognitivas, alteraciones del estado de ánimo, alteraciones en el sueño y dolores musculares, entre otros síntomas.

Además, ambas enfermedades son mucho más frecuentes en mujeres, sobre todo en la mediana edad, con una proporción de 10 a 1 con los hombres.

¿Podemos tener niveles de TSH y T4L normales con niveles bajos de T3?

Sí. En un paciente no diagnosticado de hipotiroidismo sería lo llamado hipotiroidismo oculto.

¿Por qué al normalizarse las cifras de TSH y T4 no se mejoran los síntomas de la fibromialgia?

Este trabajo defiende la teoría de que la falta de mejoría se debe a que no se produce un incremento en las cifras de T3. A todos los pacientes se les debe pedir un perfil tiroideo que incluya T3.

Las conclusiones presentadas en este estudio: 
NO indican que la Fibromialgia se produzca debido a un problema tiroideo.
Sino que: hay problemas tiroideos, que producen síntomas muy similares a la fibromialgia y tratando estos problemas, los síntomas desaparecen.
.
Párr.: Cun.es

Deja un comentario