Dolor de rodillas en la fibromialgia, ¿por qué duelen?

Dolor referido (se siente en una ubicación diferente a la del sitio del estímulo doloroso). Si presionamos un punto sensible, el dolor aparece de forma intensa en el mismo, pero si está muy sensible, puede que el dolor se reproduzca en un lugar distante (dolor referido). A veces, también se puede apreciar de forma visual un espasmo o contracción cuando se realiza la presión en la zona. Este fenómeno se llama respuesta de espasmo local y es un indicador también de que el punto está muy activo.
El desencadenante puede ser un punto sensible en un músculo, tira del mismo, ejerciendo presión en los tejidos que se conectan.
Las características del dolor referido de los puntos gatillo pueden provocar síntomas similares a dolencias que ya conocemos. Por ejemplo, el dolor referido del músculo trapecio y de la musculatura cervical, pueden confundirse con una migraña ya que el dolor irradia a la cabeza.
Puntos gatillo y otras causas que tienen otra localización pueden producir dolor referido a la rodilla, por ejemplo una hernia de disco, un pinzamiento vertebral o diversas enfermedades de la cadera, nudos en los trocánteres, etc.

El dolor invisible
-Los músculos están compuestos de muchas fibras musculares y estas mismas fibras permiten las contracciones. Durante la contracción cuando una o un grupo de fibras musculares se quedan permanentemente contraídas por una sobrecarga muscular, y provocan la activación del punto gatillo de la zona. Consecuentemente, el flujo sanguíneo, la llegada de nutrientes y el drenaje de toxinas no se realiza de forma correcta y deriva a una inflamación y dolor, de forma local o referido, en nuestro caso a la rodilla.
Se puede sentir como si las mismas, se fueran a romper. Puedes encontrar más difícil el flexionarse y ponerte en cuclillas debido a la rigidez y el dolor en las rodillas. También caminar se puede dificultar.
El clima frío, húmedo y lluvioso acompaña la rigidez, y provoca que duela más, mientras que el calor seco, puede aliviar tu sufrimiento.
Tratamiento

El tratamiento debe ser individualizado para cada paciente.

Los tratamientos deben realizarse de modo progresivo, desde los más leves hasta, en caso de ser necesario, los más invasivos. El tipo de tratamiento depende de la intensidad y duración del dolor. 

    • Eliminar los factores desencadenantes: en la medida de lo posible, se deben eliminar aquellos factores que predisponen y perpetúan el sobreuso y las lesiones crónicas sobre el músculo.

    • Tratamiento rehabilitador: modificaciones posturales, ergonómicas y mecánicas, aplicación de frío o calor, técnicas de estiramiento con o sin la aplicación de aerosol frío, masaje, acupresión, ultrasonidos, láser, electroestimulación transcutánea de nervios y otras técnicas.

    • Tratamiento farmacológico: se utilizan diversos fármacos (analgésicos, antiinflamatorios, relajantes musculares, tramadol) pero pocos de ellos han mostrado efectividad. 

Infiltración del punto gatillo: la infiltración está indicada en los pacientes con puntos gatillo activos que producen una respuesta de sacudida a la presión y generan un patrón de dolor referido. Se puede utilizar:

    • Infiltración o punción ‘seca’. Infiltración del punto gatillo sin administración de fármacos. Se han descrito diversas técnicas para la inserción de las agujas, así como algunas variaciones en el tiempo de duración del tratamiento.

    • Infiltraciones con anestésicos locales, corticoides o toxina botulínica.

Existen técnicas conservadoras basadas en la terapia manual como la presión digital de los puntos sensibles, amasamiento del musculo a través de la masoterapia profunda, estiramientos. Algunos médicos recomiendan relajantes musculares y/o antidepresivos para tratar el dolor. Ya sea para el dolor de rodilla derivado en la fibromialgia y para todos los dolores ocasionados por este padecimiento. También recomiendan Lyrica y Gabapentina.
NOS LIMITAMOS A INFORMAR SOBRE LOS DISTINTOS TRATAMIENTOS. SERÁ SU DECISIÓN LO QUE HAGA CON LA INFORMACIÓN.

‘ANTES’ DE TOMAR CUALQUIER MEDICAMENTO, HIERBA MEDICINAL, O SUPLEMENTO DEBE CONSULTAR CON SU REUMATÓLOGO, MÉDICO CLÍNICO Y/O NEURÓLOGO!

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