Crisis de Fibromialgia, no malgastes tu energía, mira cómo organizarte.

 
 

Gasta tu energía sabiamente

Piensa en la energía como si fuera dinero. Como solo tienes poca energía, es importante priorizar las tareas para que no te quedes sin dinero (energía), antes de que termine el día. Regula tu actividad y toma descansos. Esto es primordial los días en que tus síntomas se agravan.
Fíjate que tienes en tu calendario para los días siguientes. Separa lo que es imprescindible y lo que no lo es. Enfoca tu energía en lo que realmente necesitas hacer. Ordena tus tareas por importancia o necesidad, esto puede ayudar a reducir tus niveles de estrés, sabemos que el estrés solo aumenta el dolor.
 
 

Habrá momentos en los que no podrás realizar tus tareas del día. No es nada malo pedir ayuda en esas circunstancias.
Haz una lista de las personas que podrían ayudarte en los días malos. Quizás un miembro de la familia te ofreció anteriormente preparar las comidas o hacer las compras. Muy probable que seas reacio a ser una carga, pero tus amigos y familiares te aman y desean ayudarte.
Otra opción es dividir las tareas en tandas más pequeñas que se puedan repartir entre los miembros de tu familia. Si todos ayudan un poco con la comida y la limpieza de la cocina, por ejemplo, ningún integrante de la familia se cansará de más y la tarea estará hecha. Cuando los demás te ayudan en los días con episodios de dolor, te recuperarás mucho antes y así podrás reanudar las cosas que amas hacer por ellos.
Fuera de tus familiares y amigos, hay otros medios para conseguir ayuda con tus tareas diarias. Puedes realizar la compra de comestibles en línea con entrega a domicilio, contratar a alguien para el trabajo en el jardín. Estas son opciones a corto plazo, hasta que te sientas bien otra vez.
 
Cuando te centras menos en tu dolor y fatiga, puedes reducir los síntomas. Busca actividades que te distraigan del dolor, como:
  Películas divertidas (¡la risa es realmente la mejor medicina!)
  Libros de lectura rápida (viaja muy lejos a través de una historia corta)
  Salir con amigos (disfrutar de la compañía de otras personas, sin estrés es calmante)
  Los museos favoritos (el paseo relajado, los colores, las texturas y la belleza de un museo demuestran ser una buena terapia)
  Hermosos senderos (la serenidad de la naturaleza y el ejercicio suave de caminar, pueden despejar la mente, reducir el estrés y ejercitar las áreas dolorosas del cuerpo).
 
 
Reserva tiempo para relajarte en tu horario diario.
Las técnicas de relajación incluyen:
              • Ejercicios de respiración profunda
Relajación muscular progresiva
Meditación
Visualización
Yoga
Oración
Masaje
Escuchar la naturaleza
 
Si tienes fibromialgia, los días difíciles son inevitables. Pero planificar con anticipación, puede ayudarte a tomar el control de los días malos, para que el dolor de la fibromialgia no tome el control de tu vida.
 

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