¿Eres familiar o amigo de un paciente de Fibromialgia y/o dolor crónico?. Mira cómo puedes colaborar.

¿Cómo puedo ayudar a mi familiar con dolor y/o fibromialgia a llevar una mejor calidad de vida?
Sabemos lo difícil que es ver sufrir a una persona que queremos.
Tu puedes ayudar a tu ser querido a encontrar el tratamiento adecuado y cumplir con las indicaciones dadas por el médico para mejorar su calidad de vida.
Es importante saber que el dolor es una sensación de molestia que provoca en el paciente alteraciones físicas, psicológicas, sociales y laborales, capaces de afectar su bienestar y calidad de vida.

Lo primero que debes considerar es que existen diferentes tipos de dolor.
Para facilitar el entendimiento se dividen en ‘agudos y crónicos’:

a) Dolor Agudo: 
Es la sensación dolorosa de corta duración, que puede ser transitoria y fugaz.
Es limitado en el tiempo (de tres a seis meses).
Por ejemplo, el dolor del cólico renal, el provocado por un golpe, o el dolor posterior a una fractura, entre otros.
b) Dolor Crónico: 

Es aquella sensación dolorosa prolongada, con más de seis meses de duración.
Son ejemplos el dolor lumbar crónico, el dolor de las personas que padecen artrosis, artritis reumatoidea, Fibromialgia, migrañas, entre otros.
Tanto el dolor neuropático como el nociceptivo pueden ser crónicos o agudos, por lo que es importante que aprendas a identificar el tipo de dolor que tiene tu familiar.
Recordemos que el dolor nociceptivo es la molestia que se siente cuando un estímulo produce daño en los músculos, huesos, piel u órganos internos.
Mientras que el dolor neuropático es el tipo de dolor que involucra al sistema nervioso y es el dolor causado por una lesión de los nervios o neuropatía (Fibromialgia, migrañas).
No todo dolor tiene el mismo origen, ni se resuelve con los mismos tratamientos.
Por eso, es importante que al consultar al médico ayudes a tu familiar a que le explique todos los detalles, por ejemplo:
•   ¿Cómo es ese dolor?
•   ¿Dónde se presenta?
•   ¿A qué lo atribuye?
•   ¿Desde cuándo lo siente?
•   ¿Cómo se distribuye en el cuerpo o área afectada?
•   ¿Cómo varía?
•   ¿Dónde se localiza?
Recuerda que el médico es un aliado, ten confianza, sigue sus consejos y tratamiento recomendado.
También ten presente que tu ser querido que sufre dolor, especialmente si es crónico, necesita de tu comprensión y tu afecto más que nunca antes.
Nunca pienses que finge dolor para llamar tu atención, más aún si ya tiene un diagnóstico y un tratamiento médico. Fíjate que cumpla con todas las indicaciones de los médicos, ejercicio, descanso, medicinas, psicología, etc.

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