Entérate de los parecidos y diferencias entre la Fibromialgia y el dolor miofascial.

La fibromialgia es una enfermedad reumática/neurológica, que se caracteriza por dolor musculo-esquelético generalizado, crónica, es benigna y no es articular.
Muestra una gran sensibilidad en múltiples puntos sin alteraciones visibles, acompañándose de fatiga, rigidez matutina y trastornos del sueño. 

El síndrome de dolor miofascial es un trastorno por dolor crónico. La presión en los puntos sensibles de los músculos (puntos desencadenantes del dolor) provoca dolor en el músculo y a veces en otras partes del cuerpo que aparentemente no están relacionadas. Es llamado ‘dolor diferido’.

Este síndrome se produce después de que un músculo se ha contraído reiteradamente. Puede ser a causa de movimientos repetitivos o tensión muscular relativa al estrés.

Casi todos hemos sentido dolor por tensión muscular, pero la incomodidad asociada al síndrome de dolor miofascial persiste o empeora. Las opciones de tratamiento son la fisioterapia y las inyecciones en el punto desencadenante del dolor. Los analgésicos y las técnicas de relajación también pueden ayudar. (Middlesex Health).

Presenta cuadros muy variados tales como: 
  • Dolor muscular intenso y profundo.
  • Dolor que persiste o empeora.
  • Nudos de contracción en un músculo.
  • Dificultad para dormir a causa del dolor.
En ocasiones podemos confundir ambos términos, por lo que intentaremos describir las principales características que diferencian la fibromialgia del dolor miofascial:
Dolor: en la fibromialgia está en todo el cuerpo. En el síndrome miofascial se trata de un dolor regional localizado en un músculo o grupo muscular.
 
Diagnóstico de la fibromialgia:
Historia de dolor generalizado: cuando se presente dolor en el lado derecho del cuerpo, dolor en el lado izquierdo del cuerpo, dolor por encima de la cintura, dolor por debajo de la cintura. Debe existir dolor en el esqueleto axial con una de las cuatro posibilidades: (columna cervical, pared torácica anterior, columna torácica o región lumbar). En esta definición, el dolor de hombros o nalgas es considerado independiente para cada lado del cuerpo y el dolor lumbar es considerado como dolor en el segmento inferior. 
El dolor a la palpación digital debe estar presente en al menos 11 lugares. La palpación digital debe ser realizada con una fuerza aproximada de 4 Kg. Para que un punto doloroso sea considerado positivo, el paciente debe manifestar que la palpación es dolorosa. La simple molestia no debe ser considerada como dolor. (Fundación española de reumatología).
En el dolor miofascial el diagnóstico se basa en un adecuado y minucioso examen físico al igual que una detallada y exhaustiva historia clínica. Los criterios diagnósticos aplicados en el diagnóstico son el nódulo doloroso en la banda tensa, el reconocimiento del dolor por parte del paciente, el patrón característico de dolor referido y el signo del salto o jump sign.
 
Motivo: en la fibromialgia las investigaciones nos muestran que es un fenómeno de sensibilización central. En el dolor miofascial se produce después de que un músculo se ha contraído de forma reiterada. Esto puede ser a causa de movimientos repetitivos en el trabajo o por algún pasatiempo o tensión muscular relativa al estrés.
 
Distribución de los puntos sensibles o puntos gatillo:
Los dolores de la fibromialgia se localizan en 18 puntos clave del cuerpo que se sitúan alrededor de la columna vertebral, cuello, columna dorsal lumbar, codos, rodillas y caderas. El punto gatillo miofascial se trata de un nódulo que es palpable sobre la piel y se localiza en una banda tensa del músculo. Éste provoca un dolor con un patrón característico y se pueden encontrar alrededor de todo nuestro cuerpo.
 
Rigidez:
En la fibromialgia es generalizada. En el dolor miofascial la rigidez muscular, activa los puntos desencadenantes del dolor en los músculos.

Pronóstico:

la fibromialgia suele entrar en remisión, actualmente no se cura. El dolor miofascial es un dolor crónico, o sea que produce un dolor que dura largo tiempo y que puede ser difícil de controlar.

Fibromialgia y dolor miofascial:
Después del diagnóstico, lo mejor suele ser que las personas con estos trastornos se pongan en manos de un médico capacitado y con experiencia en dolor crónico.
Si bien no existe cura para el síndrome de dolor miofascial ni la fibromialgia, estas afecciones generalmente pueden controlarse bien con un plan de tratamiento personalizado que reduzca al mínimo el dolor, mejore la salud general y permita al paciente tener una rutina normal y participar en las actividades habituales. 
Ref. Dr. Manuel Romero Jurado

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