La neuroinflamación en Fibromialgia, un potencial objetivo para u tratamiento

La teoría de la neuroinflamación en la fibromialgia ahora está confirmada por evidencia de la Tomografía por emisión de positrones que muestra inflamación en el cerebro de las personas con fibromialgia. Este es un gran paso adelante en la comprensión de los mecanismos latentes causantes de esta condición compleja, bastante común y difícil de tratar.  El estudio también arroja luz sobre la activación neuroinmune/glial en la fibromialgia. Producida por un proceso inflamatorio, esos factores nerviosos podrían ser la causa de la sensibilización central, y sugiere nuevas vías para el tratamiento.

Comprender la neuroinflamación
La mayoría de las personas piensan que la inflamación es ‘mala’. Normalmente está asociada con el dolor . La inflamación es una parte necesaria del proceso de curación y es provocada por la respuesta del sistema inmunitario a un problema. La inflamación nos ayuda a sanar y es algo bueno
Pero cuando la inflamación en el cuerpo se vuelve crónica, pasa de ser útil a ser dañina. Puede causar dolor, fatiga, insomnio y una amplia gama de síntomas.
La inflamación en el cerebro, o neuroinflamación, es un tema que los investigadores apenas comienzan a comprender. Es difícil verla y medirla, hasta hace relativamente poco, no existía la tecnología necesaria para estudiarla en personas vivas.
Un síntoma importante de neuroinflamación que se ha descubierto a través de la investigación es la neurodegeneración. 
Condiciones asociadas con la neuroinflamación:
La inflamación del cerebro es algo común en las lesiones en la cabeza, cirugías cerebrales, etc., generalmente cuando se estudia y discute la neuroinflamación, es como un estado crónico y no simplemente como una respuesta a una lesión o cirugía.
¿Qué son las células gliales?
Las células gliales desempeñan principalmente, la función de soporte de las
neuronas, además intervienen activamente en el procesamiento cerebral de la
información en el organismo.
Las células gliales a su vez se clasifican principalmente en tres categorías: los
oligodendrocitos y las células de Schwann que forman la mielina, una membrana
que sirve de barrera de aislamiento y que se encuentra involucrada en la
conducción del impulso nervioso del sistema nervioso central y periférico.

La palabra glía significa pegamento en griego. Así neuroglia querría decir ‘adhesivo de las neuronas’.

La principal función de las células gliales sería estructural, proporcionar soporte estructural y metabólico a las neuronas. Están especialmente equipadas para detectar y destruir cualquier elemento extraño, incluyendo las neuronas muertas. Actúan como el sistema inmune del cerebro. Cuando se activan como células inmunes en una región del cerebro, la glía desencadena la inflamación.

La barrera hematoencefálica evita que las cosas indeseables que circulan en el torrente sanguíneo lleguen al cerebro. La investigación ha demostrado que la neuroinflamación crónica puede alterar la barrera hematoencefálica, lo que significa que algunas cosas incorrectas pasan al cerebro. Esto puede conducir a una disfunción cognitiva.
Tomografía por emisión de positrones (PET)
Una exploración del cerebro con la Tomografía por emisión de positrones puede mostrar a los médicos cómo está funcionando su cerebro, lo que brinda mucha más información para trabajar que una imagen que obtienen de la mayoría de los otros escáneres. Altos niveles de actividad en un área pueden indicarle al médico que las células gliales se activaron, lo cual indica neuroinflamación.
La investigación
El estudio del cerebro, el comportamiento y la inmunidad es el resultado de una línea de investigación que se remonta a varios años. Se usó la Tomografía por emisión de positrones junto con imágenes de resonancia magnética para demostrar la neuroinflamación en personas con dolor de espalda crónico. Las exploraciones mostraron activación glial en las regiones que corresponden específicamente a la zona lumbar.
Una revisión de estudios analizó el papel de la activación glial en la sensibilización central, que se cree que es un componente clave de la fibromialgia y numerosas afecciones relacionadas, incluido el síndrome de fatiga crónica, la migraña y el intestino irritable
El síndrome Central se refiere al sistema nervioso central, que está formado por el cerebro y la médula espinal. La sensibilización es una respuesta exagerada a algo. 
En la fibromialgia, el cuerpo está sensibilizado al dolor y otros estímulos desagradables, que pueden incluir ruidos fuertes o chirriantes, luces brillantes olores químicos.
Los investigadores encontraron esa evidencia, con marcadores que muestran la activación microglial en numerosas regiones, lo que tiene sentido porque el dolor de la fibromialgia es generalizado, no limitado a un área única del cuerpo. Se ha demostrado que nueve regiones cerebrales son anormales en estudios previos de neuroimagen de fibromialgiaTambién hallaron una asociación entre la alta actividad en varias de estas regiones y la fatiga severa.
Este fue el primer estudio en encontrar evidencia directa de neuroinflamación en la fibromialgia , y también sugirió el procedimiento por el cual se produce la inflamación. Eso significa que los tratamientos para la hiperactividad microglial ahora se pueden explorar como posibles terapias para la fibromialgia y encefalitis miálgica (SFC).

Tratamiento herbario para tratar la inflamación.

Cúrcuma: El componente activo es un químico llamado curcumina, cuya investigación ha demostrado tener efectos antiinflamatorios en el cerebro.

Té verde: una sustancia química se muestra como ‘fuertemente defensiva contra la inflamación, daño oxidativo y muerte celular’ en el cerebro. Se extrae del té verde.

Verduras crucíferas:  Sulforaphane es un extracto de brócoli que protege contra la inflamación del cerebro y disminuye las lesiones a las neuronas.

Los suplementos antiinflamatorios incluyen:

  • ácidos grasos omega-3
  • cúrcuma 
  • jengibre
  • CoQ10
  • Rhodiola Rosea
Un estudio de investigadores del Hospital General de Massachusetts (MGH), junto a un equipo del Instituto Karolinska en Suecia. Publicado en la revista: Brain, Behavior and Immunity.

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