La importancia de pedir ayuda cuando tenemos Fibromialgia.

Somos muchas las personas que consideramos que debemos bastarnos a nosotras mismas, pensamos que no necesitamos la ayuda de nadie ya que toda nuestra vida resolvimos todo solos.
Admitiendo que necesitamos ayuda
Hay bastantes personas que desde muy jóvenes aprendieron a cuidar de sí mismos, debido a diferentes circunstancias de la vida. Y esa misma vida nos golpea con una enfermedad crónica, que generalmente no nos da otra opción que pedir ayuda. Es una lección difícil, que tardamos bastante en aprender.
¿Somos los únicos a los que nos cuesta mucho pedir ayuda?
Pasamos por mucho para aceptar nuestra situación actual y aprender a admitir que necesitamos ayuda, también puede ser útil para otros que están en nuestra misma situación.
¿Por qué pedir ayuda resulta tan difícil?
Lo normal en estos tiempos es que cualquiera que quiera sobresalir en algo, necesita ser independiente.
Esto lleva a pensar que solamente cuidándonos a nosotros mismos podremos salir adelante, y conseguir lo que nos propusimos. Pensamos que si nos apoyamos en alguien ya sea un compañero, padre o cualquier otra persona, no somos fuertes. ¿Es realmente saludable pensar así?. Y lo más importante, ¿es práctico?.
Cambiando nuestra mentalidad
Desde el punto de vista de alguien con una enfermedad crónica, puedo contestar sinceramente no a ambas preguntas.
Cuando los primeros síntomas de fibromialgia comenzaron a  empeorar quisimos demostrar que éramos capaces de cuidar de nosotros mismos. ¿Estamos realmente seguros de que no necesitamos la ayuda de alguien sano? Obviamente no. Hemos tenido que aprender de la manera difícil que cuando se sufre de fibromialgia o cualquier enfermedad crónica, en algún momento necesitaremos ayuda. ¡No hay nada de malo en pedir ayuda!.

Aprendiendo a no preocuparse por lo que piensen los demás
¿Cómo hacemos para obtener ayuda? Solo preguntando.
Si estamos casados, la primera persona a quien acudir es nuestra pareja. Si no está dispuesto o no puede ayudar, recurra a su familia o amigos. Solicite ayuda para hacer las cosas que realmente necesite cuando no esté en condiciones de salir de casa debido al dolor o fatiga.
También se puede recurrir al gobierno para obtener ayuda financiera si la necesitamos. Incluso dependiendo del país y de la obra social que tengamos, si fuera necesario, tal vez podamos obtener atención médica en el hogar.
Cómo lidiar con la Fibromialgia y la Ansiedad
Otro aspecto de la ayuda que puede ser difícil de aceptar, es la necesidad de utilizar bastones, andadores  o sillas de ruedas. 
Especialmente para los pacientes jóvenes. No importa lo que piense la gente, nosotros sabemos lo que realmente necesitamos. El uso de las ayudas para la movilidad, no sólo pueden mejorar tu salud, sino también tu calidad de vida. ¿Y eso no es más importante que tu orgullo o lo que piensen los demás?
No estamos renunciando a toda posibilidad de independencia, sólo significa que somos razonables. Lo principal es reconocer nuestras limitaciones y no sentirnos ni asustados ni demasiado orgullosos como para pedir ayuda.

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