Fibromialgia, sin quererlo sonamos agresivos para quién nos escucha. ¿Cómo evitarlo?

¿Ha notado que sus palabras pueden ser hirientes, incluso cuando no lo desea? 

Eso algo bastante común en las personas con fibromialgia y encefalomielitis miálgica.
Cuando sin querer sonar enojado o molesto, puede con sus palabras
confundir a las personas con quienes está hablando.
Parece que no pudiéramos hacer nada al respecto. Las palabras hirientes puede aparecer de la nada y tomarnos por sorpresa, así como a la gente que nos rodea.
Y cuando algo nos molestó, podemos sonar mucho más enojados de lo que estamos. Las palabras pueden salir duras, incluso cuando estamos conscientemente tratando de hacerlas más suaves.
La actitud hiriente sorpresiva
¿Cuántas veces ha surgido en un mal momento e hizo que quien esté a tu lado se sienta atacado o menospreciado?.
Es causada o aumentada en las discusiones con nuestra pareja y hemos herido los sentimientos de nuestros hijos frecuentemente.
Cuando notamos lo que ha pasado, aprendemos que es importante detenerse, respirar y pedir disculpas de inmediato. Explicar que no quisimos decir lo que dijimos para que suene de esa manera y tratar de hacer que entiendan que no estábamos bajo nuestro control en ese momento.
¿Qué nos puede ayudar?
Esto no se sabe siquiera si es un síntoma de fibromialgia. Y no ha llamado la atención de los investigadores. Tiene sentido, es apenas una cosa más entre nuestros problemas. Pero, puede ser difícil y complicado tratar con él.
Por pura especulación, pensamos que tiene que ver con los niveles de ansiedad y/o el hecho de sentirnos agotados, cansados y con poca paciencia. Esas situaciones llevan a decir palabras duras a casi todo el mundo.
Además, la necesidad de centrarse para seguir una conversación, puede provocar una tensión que también podría explicarlo.
Lo único que podemos esperar es que las personas cercanas a nosotros comprendan y nos den una segunda oportunidad de expresarnos más pacientemente.
Es más común que ocurra cuando estamos especialmente cansados y el cerebro se empaña por la fibro-niebla.
Por lo tanto, buscar maneras de tratar la ansiedad y la fibro-niebla, podrían ser la mejor forma de conseguir mantener nuestras palabras ‘hirientes’ guardadas en secreto.
Mientras tanto, vamos a tener que explicar, disculparnos y tratar de lograr que la situación no lleve a una respuesta igual de dura.
Si usted siente que esto está afectando seriamente sus
relaciones, es posible que necesite buscar asesoramiento psicológico,
para ayudarle a lidiar con el problema y sus ramificaciones.
El primer paso importante es hablar con su médico al respecto.

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