Amor propio elevado a pesar de la Fibromialgia. ¿Cómo lograrlo y mantenerlo?

La autoestima y Fibromialgia. La fibromialgia hace que su cuerpo duela. Cuando su cuerpo duele, su mente se preocupa por el dolor y gasta menos recursos para mantener su estado de ánimo positivo. La Fibromialgia agrega negatividad y elimina los aspectos positivos, por eso hay una relación tan común entre la fibromialgia y la depresión.

Uno de los pilares de la depresión es la baja autoestima. 
Podemos llamarlo autoestima, auto respeto, amor propio o confianza, la autoestima es la forma en que te evalúas a ti mismo. Las personas con una autoestima estable se ven a sí mismas como miembros valiosos y productivos de la sociedad. Las personas con baja autoestima tienden a verse a sí mismas como defectuosas, inferiores y débiles.
Sugerencias para mantener la autoestima
La Fibromialgia desencadena depresión y la depresión desencadena una baja en la autoestima. 
A continuación te ayudaremos a lograr confiar en ti mismo:

Deja de quebrantarte

Seamos realistas con nuestras virtudes como con nuestros defectos. La intención no es ser perfecto. Es ser feliz. De manera que para conseguirlo debemos poder aceptar las cosas que no tenemos la capacidad de hacer bien. Y lógicamente, ¡valorizar las cosas que podemos hacer bien!.

Seamos conscientes de todo lo que conseguimos, de lo serviciales que somos, de lo que hacemos bien. ¿Por qué seguir pensando que no servimos?. ¿Cómo nos daña pensar así?.

Piensa en positivo 

Cambiemos el pensamiento de ‘no voy a poder’ por ‘voy a procurar hacerlo’, ‘voy a lograrlo’, ‘me va salir todo bien’. Si nos centramos en las cosas buenas de nuestra vida, esto nos va ayudar a salir adelante.
Si nos concientizamos de lo mucho de valor que hemos logrado, podremos salir más fácilmente de la baja autoestima y la negatividad.
Tengamos metas realistas
Metas podamos cumplir, a las cuales sea relativamente fácil llegar. A medida que las vamos realizando las podremos ir incrementando y comprobaremos que, lentamente estamos consiguiendo lo que nos planteamos. Y si no logramos cumplir con nuestras expectativas, aprendamos de los errores que hayamos cometido sin culparnos por ellos, así podremos aprender cómo hacerlo mejor la próxima vez. ¡Eres capaz de enfrentar los desafíos que te propones!.
No nos comparemos
Cada persona es como es y tú eres tu. Céntrate en ti y en tu vida. Observando e idealizando la vida del resto de las personas lo único que conseguiremos es bajar nuestra autoestima. Todos tenemos algo bueno y somos nosotros quienes debemos utilizar ‘lo bueno’ que tenemos para salir adelante.
Escribe lo que piensas de ti

Escríbete una carta en la que describas todo aquello que no te gusta de ti, y todo aquello de lo que te sientes culpable. No te guardes nada. Luego léela atentamente y observa en qué puedes mejorar. A partir de allí comienza de cero, con todo lo que has aprendido, pero olvidando la posibilidad de culparte por las cosas en las que hayas fallado. No importa la edad que tengamos ¡siempre estamos a tiempo de recomenzar de manera diferente y mejor para nuestra vida!. 

Critícate de manera constructiva

Todo lo que digas o pienses de ti que te sirva para mejorar, no para quedarte sin hacer nada y echarte la culpa. 

Siempre ámate y respétate

Eres lo mejor que te ha pasado, así que demuéstratelo. Tienes derecho a ser feliz. Y a hacer feliz a los demás contagiándoles tu optimismo.

Al final de cada día…

Recuerda todo lo bueno que te ha sucedido o que has hecho, qué cosas has logrado superar, qué errores has cometido y cómo puedes evitarlos la próxima vez.

Pon en práctica estos consejos día a día, verás como con el paso del tiempo te sentirás mejor, tu autoestima estará más elevada y muchos de los síntomas que sentías irán disminuyendo.

Siempre ten en mente que la ‘única persona que puede modificar y mejorar tu vida ¡eres tu!’

 

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