La Fibromialgia cambió mi existencia, viviendo un día de seis horas…

La fibromialgia altera la vida. 
Me impidió alcanzar muchos de los objetivos que tenía para mi futuro y que estaba convencida de que los alcanzaría. 
Atribuía este hecho a mis síntomas. Pero últimamente, comencé a darme cuenta de que hay otro factor involucrado. Es el tiempo o mejor dicho la falta de éste. Estoy más limitada por tener sólo seis buenas horas en mi día, que por ninguno de mis síntomas…

Mi día generalmente comienza alrededor de las 11 hs.
No es que me despierte a esa hora. Mi cama generalmente está hecha a las 8:15. 
El problema es que la mayoría de los días me siento muy mal por la mañana. Aunque nunca es igual, es una gran variedad de síntomas. Algunas mañanas estoy toda rígida y dolorida. Otros días mi dolor se limita a uno o dos lugares. Cuando el dolor es mi principal desafío, empleo todas las cosas que sé que me pueden ayudar. 
Meditación, una ducha caliente, estiramientos de yoga o simplemente moverme por la casa. Algunas veces, levantarme y vestirme alivia la rigidez. Si necesito medicación, la tomo en ese momento.
Hay otros días en que me siento demasiado deprimida o ansiosa por tratar de funcionar. Estas alteraciones del humor son muy difíciles de superar. Y al no tolerar ninguno de los medicamentos que me podrían ayudar con este problema, me cuesta muchísimo superarlo por mi cuenta. 
Aunque no soy una persona religiosa, últimamente me he vuelto bastante espiritual. A veces, leer solo unas pocas páginas de alguno de mis autores espirituales favoritos (Oprah Winfrey, Wayne Dyer, Desmond Tutu), puede elevar mi estado de ánimo hasta el punto de poder comenzar mi día.
También está la fatiga. Ocasionalmente, me siento demasiado cansada para moverme. No es el cansancio que se siente después del esfuerzo físico, es un profundo agotamiento que afecta a todas las células de mi cuerpo. Si lo acepto, es más fácil de superar. A veces volver a dormir es tan productivo como levantarme. No habría hecho mucho ese día de todos modos.
Desafortunadamente, mi peor y más frecuente problema de la mañana es el síndrome del intestino irritable (SII). Esto puede tardar varias horas en controlarse. Tengo la variación IBS que causa diarrea (IBS-D), en lugar de la que causa estreñimiento (IBS-C). Supongo que los dos son insoportables, pero el IBS-D hace que salir de la casa sea totalmente imposible.
Después de muchas cancelaciones de las actividades de la mañana, me acabo de resignando a comenzar mi día a las 11. 
Pensar así elimina el estrés que empeora los síntomas, por lo que estoy más feliz con el resultado general. Casi siempre se que voy a funcionar bien hasta las 16 o 17 hs. Luego aparece la fatiga y termina el día independientemente de la hora. Sé que pasear (o descansar antes de que esté cansada) podría extender mi tiempo productivo, pero estoy tan decidida a usar mi tiempo disponible sabiamente, que tengo una gran dificultad para cumplir con estos consejos.
Como una persona orientada a cumplir objetivos, durante muchos años me frustré con listas inalcanzables de tareas pendientes. Ahora programo solo una actividad principal y un par de cosas menores para cada día. De esta manera siento una sensación de logro, más seguido de lo que experimento la sensación de fracaso. 
Hago todo lo que puedo tan pronto como puedo. Y me felicito por lograr tanto como lo que consigo, mientras vivo un día de seis horas.
ANTES’ DE TOMAR CUALQUIER MEDICAMENTO, HIERBA MEDICINAL, O SUPLEMENTO DEBE CONSULTAR CON SU REUMATÓLOGO, MÉDICO CLÍNICO Y/O NEURÓLOGO!

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