Fibromialgia, entérate como nuestro cerebro no sabe oponerse al dolor.

En personas sanas la aplicación de un estímulo doloroso en un área del cuerpo, reduce la sensibilidad al dolor en otra área lejana del cuerpo, a través de la activación de una red interna opositora al dolor, un fenómeno de comportamiento denominado: ‘modulación condicionada del dolor’ .

 

La eficiencia de la ‘modulación condicionada del dolor’  es previsible en una gran variedad de resultados en personas saludables, mientras que la modulación del dolor condicionado deteriorada se ha asociado con diversas condiciones de dolor crónico.
La inhibición del dolor en un sector del cuerpo podría conseguirse mediante la aplicación de un estímulo doloroso localizado en otro sector, produciendo un efecto analgésico. O sea que el dolor inhibe el dolor, como lo demuestra la evaluación de la ‘modulación condicionada del dolor’.
 
Los pacientes con fibromialgia que requieren una evaluación a largo plazo y frecuente de las respuestas al dolor, deberían valerse de esta nueva y sencilla prueba.
El dolor crónico puede estar muchas veces condicionado o ‘amplificado’ por circunstancias tales como inmovilización, debilidad, deterioro físico, complicaciones de los tratamientos, etc. En la percepción del dolor intervienen además factores emocionales, conductuales o culturales. 
Una prueba simple para la ‘modulación condicionada del dolor’ implica la aplicación de dos estímulos dolorosos, que incluyen pinzamiento, presión, o exposición a temperaturas frías o calientes.
 
La diferencia en el grado de dolor del estímulo de prueba a presión mínima aplicado antes y durante el estímulo de acondicionamiento con agua fría, se utilizó para evaluar si lamodulación del dolor condicionado’ estaba intacta o alterada.
Los resultados de este estudio sugieren que el uso de presión como un estímulo de dolor para esta prueba, puede identificar la ‘modulación condicionada del dolor’ intacta en pacientes sanos, así como la ‘modulación condicionada del dolor’ disminuida en pacientes con fibromialgia. Debido a que no hubo cambios significativos en las puntuaciones de dolor del estímulo de prueba, antes o después del estímulo de acondicionamiento, en los pacientes con fibromialgia.
Estudios realizados en pacientes que presentan osteoartritis, fibromialgia o trastornos temporomandibulares, demostraron un aumento en la sensibilidad a estímulos nociceptivos, lo que indica inactividad del sistema de ‘modulación condicionada del dolor’ al ser comparado con el grupo de control. Por lo tanto, se concluye que los cuadros de dolor crónico podrían asociarse con la desactivación o desregulación de estos sistemas. 
Los pacientes con fibromialgia o dolor crónico tienen una disminución en el funcionamiento de la ‘modulación del dolor condicionado’. En conclusión: nuestro cerebro no sabe oponerse al dolor.

 

La neuromodulación del dolor incluye regiones y neurotransmisores esenciales del sistema nervioso central. Los principales neurotransmisores moduladores del dolor corresponden a opioides internos, acetilcolina (Sustancia química que actúa en la transmisión de los impulsos nerviosos), serotonina, GABA, entre otros, los que interconectan las distintas áreas neuronales.
Estas regiones, participan no solo en el procesamiento del dolor, sino también en el manejo sensorial, cognitivo y emocional asociado.
Por lo tanto, conocer los circuitos, mecanismos y sustancias involucradas en la neuromodulación del dolor es fundamental para entender su funcionamiento y el análisis de las enfermedades.

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