Fibromialgia, el padecimiento de las ilusiones abandonadas

Quien no está en sus zapatos, está lejos de comprenderlo, como tantas cosas en la vida sobre las que opinamos y enjuiciamos, sin haberlas vivido o experimentado.   

Tan compleja es la fibromialgia que algunos médicos han sugerido que ni siquiera es una enfermedad.  Realmente es un síndrome que compromete múltiples órganos, sistemas y funciones. Como trastornos del sueño, depresión, ansiedad u otros síntomas mentales, compromiso intestinal, cansancio crónico, fallas en la atención, memoria, trastornos urinarios, hormigueo en las extremidades, dolor de cabeza, dolor muscular generalizado.

El peregrinaje por diferentes médicos, especialistas, instituciones sin lograr mejorar, llevan a más a decepción, frustración y rabia, que en otras enfermedades.   

También aquellos que se enfocan en su situación, aceptan el reto que les presentó la vida y así cambian su rumbo hacia el camino correcto, cuidándose como corresponde mediante un tratamiento multidisciplinario. Ellos logran mejorar. La persona que se concientiza de su condición, de lo que está mal, de lo insatisfactorio y toma la decisión de hacer cambios profundos en su estilo de vida, realmente mejora. Sobre todo quien recupera aquello que le apasiona, aquello que siempre ha querido ser y hacer. 

Quien toma en sus manos las riendas de su vida y decide para su propio bien y no solo el de los demás. Decide por amor a si mismo. Se retira de lo que siente que es dañino y selecciona solo lo que le da bienestar. Mejora.  No, no es fácil dejar un empleo con toda la seguridad económica que brinda, pero si en él trabajamos forzados, con displacer, a regañadientes. Y lo mismo podría decirse de la pareja, amistades, hábitos y mucho más. Sin lugar a duda, retomar el camino de los sueños largamente aplazados, es un factor curativo. Se requieren coraje y valentía para hacerlo, más si los mismos están ocultos debajo de todo el malestar que produce la fibromialgia. Estas sugerencias no son una panacea, los dolores continuarán ya que no hay una cura milagrosa, pero usted realmente se sentirá mejor.  

Anónimo

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