Espondiloartritis y Fibromialgia, complicaciones en el diagnóstico y tratamiento

Los médicos tienden a sobreestimar la actividad de la enfermedad en pacientes con espondiloartritis que también tienen fibromialgia.    

Una mala interpretación de la actividad de ambas enfermedades puede hacer que los pacientes sean tratados con dosis demasiado altas de fármacos anti-inflamatorios.

La Espondiloartritis es una enfermedad reumática inflamatoria bastante común, se caracteriza por la inflamación de las articulaciones y el dolor, hinchazón, calor y dificultad de movimiento de la articulación inflamada.

Dicha enfermedad también comparte síntomas con la fibromialgia, dolor en la parte baja de la espalda o en los glúteos. Dolor y rigidez en la espalda lumbar y las caderas particularmente por la mañana. El dolor y la fatiga en el cuello también son comunes.

Estas similitudes también conducen a dificultades en el diagnóstico de ambas enfermedades y su evaluación médica. Dado que la evaluación de la espondiloartritis se basa principalmente en la movilidad de los pacientes, los investigadores estimaron si el hecho de que ocurran a la vez con la fibromialgia, afecta al diagnóstico.   Para diagnosticar la esponiloartritis se realiza un análisis de sangre para detectar el gen HLA-B27. Pero la mayoría de las personas que tienen ese gen no tienen espondilitis anquilosante y puedes tener la enfermedad sin tener el gen.    

La coexistencia de fibromialgia en enfermos con artritis reumatoidea, espondiloartritis o artritis psoriásica puede sobreestimar los resultados de los índices utilizados para evaluar la necesidad de tratamientos biológicos (son un tipo de medicamentos sistémicos, creados mediante técnicas de biología molecular, y que se parecen a proteínas humanas, concretamente a las inmunoglobulinas o anticuerpos) y así favorecer un tratamiento temprano.  

Los pacientes con espondiloartritis y fibromialgia tienen puntuaciones más altas de actividad de la enfermedad.   

También una puntuación mediana correspondería a niveles más altos de actividad de la enfermedad en pacientes con ambas condiciones.   

Sobre la base de estas diferencias, el equipo concluyó que la actividad de la espondiloartritis medida por el cuestionario BASDAI puede exagerar la gravedad de la misma, lo que lleva a los médicos a recetar altas dosis de anti-inflamatorios, con efectos secundarios innecesarios como consecuencia.   La conclusión es que la fibromialgia puede afectar la evaluación de la gravedad de la espondiloartritis.

El estudio publicado en: ‘Journal of Rheumatology’ 

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