Fibromialgia, el efecto del dolor crónico en nuestra vida

El dolor crónico cambia tu perspectiva de la vida  

Muchas personas que creen que ser siempre positivo evita que lo malo entre en tu vida. La fibromialgia nos causa distintas variables de dolor todos los días y no entienden que es casi imposible ser positivos.  Muchos nos acusan diciendo que nuestra perspectiva de la vida es mayormente negativa y por eso que no mejoramos. ¿Por qué decirle eso a alguien?. ¿Señalan y acusan a las personas con artritis reumatoide?. Para las personas sin problemas de salud es más fácil tener una actitud positiva.  

También intentamos tener una perspectiva positiva, realmente lo hacemos.

Apreciamos los días que cuando nos levantamos y por alguna razón desconocida o la combinación de medicamentos y el autocuidado realmente se armonizan perfectamente, estamos agradecidos y esperanzados por tener un día con poco o nada de dolor.  Logramos una actitud positiva, pero se desvanece al día siguiente cuando nos levantamos y lo único que podemos hacer es salir de la cama sin llorar. Debido a esta montaña rusa de incertidumbre y dolor la mayor parte del tiempo, cada vez es más difícil fingir que nuestra perspectiva de la vida es positiva.  

Nuestra perspectiva es dolorosa

Nuestra perspectiva cambió debido a la fibromialgia y no creemos que ser positivos falsamente resuelva el problema. El dolor nos afecta profundamente.  Te cansas de las lucha diaria y de mantenerte al día con las expectativas de tu trabajo, amigos y familiares. Las fiestas y celebraciones son una cosa más que debemos tratar de manejar.

No podemos ser espontáneos, pues debemos planear todo con anticipación para poder llegar a hacerlo. La alegría de la vida mayormente se encuentra en esos momentos espontáneos y con la fibromialgia esos momentos ya no existen. Debido a la fibromialgia, no podemos llevar a los niños a una aventura sorpresa como ir al parque y luego a nuestra heladería favorita. Suena tan simple y agradable, ¿verdad?.

Pero todo tenemos que planearlo para un día en que el nivel de dolor esté controlado, creamos que podremos manejar todo, caminar mucho y jugar.  Otras personas pueden hacer todo esto sin planearlo y dan por sentado que podrán hacer lo que deseen cuando quieran. Nosotros no podemos darnos ese lujo.

¿Por qué anticipamos lo negativo, incluso cuando queremos ser positivos?. Sabemos por experiencia que lo que hagamos en un buen día, probablemente se nos cobrará caro el siguiente. Muy probablemente tendremos mucho dolor y estemos muy agotados. El día siguiente nos hará lamentar nuestro poco tiempo de alegría.

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