Método Pilates, Fibromialgia. Prepara tu cuerpo para la vida diaria

Para un paciente con fibromialgia, aprender a integrar la cabeza con el tronco, puede aumentar la estabilidad del cuello en los movimientos de gran amplitud, así como en las posiciones inmóviles.

El Método Pilates en la Fibromialgia

El alargamiento axial hace referencia a la realización de los ejercicios Pilates, la elongación axial significa alargar la columna sobre su propio eje. El alargamiento axial permite que la energía fluya. La actividad muscular de la pelvis necesaria para crear al alargamiento axial, estimula la fuente de la energía vital.  Mantiene el bienestar en todos los niveles y ayuda a evitar la pérdida prematura de masa muscular que se refleja en síntomas como la incontinencia, y el prolapso de los órganos de la pelvis. Otro elemento esencial en el método Pilates es la “organización” de la tensión en los hombros (cintura escapular).

La falta de la organización de tu cintura escapular puede provocar:

  • Tendinitis o rotura tendinosa, sobre todo los tendones bicipitales y de los supraespinosos.
  • Problemas cervicales, por la sobrecarga de peso.
  • Hundimiento del pecho entre los hombros (déficit postural).
  • Encogimiento del pectoral menor, que acentúa, aún más, la rotación interna del hombro y más dolor.
  • Encogimiento del pectoral mayor que aún favorece más al desequilibrio en la postura de los hombros.
  • Elevar más un hombro que el otro, dando la sensación de una escoliosis (desvío de la columna vertebral) inexistente.
  • Contracturas a nivel medio de la espalda.
  • Desequilibrio emocional por el dolor causado.

Una buena organización de esta área relaja las zonas cervical y torácica, para una eficaz transferencia  de fuerzas a través del esqueleto. Cada ejercicio de Pilates tiene un patrón de respiración específico. Respirar conscientemente al mismo tiempo que nos movemos no es tarea sencilla, pero cuando lo aprendemos realmente es estupendo. La respiración consciente ayuda a aumentar al máximo la capacidad de estiramiento del cuerpo y mediante esta liberación de tensión se logra alcanzar un excelente control del cuerpo. La inspiración profunda y la espiración completa ejercitan los pulmones,aumentan su capacidad y aportan una relajación profunda.    

Mediante el método pilates se consigue una mayor masa muscular, pero de forma diferente a la habitual.  Se fortalecen los músculos sin perder flexibilidad. Sus efectos son muy notables en la zona del abdomen y espalda, además de tonificar zonas como glúteos y brazos.    

Al realizar una sesión de Pilates, lo que pretendemos es fluir y movernos libremente durante la fase de movimiento, y finalizar con control y precisión. El movimiento fluido integra el sistema nervioso, los músculos y las articulaciones, entrenando al cuerpo para que se mueva de forma suave y uniforme.
Todos los ejercicios de Pilates muestran de manera precisa en qué posición debe estar el cuerpo, el ángulo de las piernas, la posición de los codos, la posición de cabeza y cuello y hasta de los dedos. En Pilates los pequeños detalles cuentan.

Al hacer ejercicios en el suelo, el control forma parte del comienzo y el final de cada movimiento. Cuando el cuerpo va frenando de manera controlada, enseña a los músculos a trabajar elongados. Estos movimientos logran la formación de músculos largos y flexibles.

De igual manera, cuando nos centramos en el control sobre los movimientos, el cuerpo se ve forzado a solicitar que colaboren a otros músculos que suelen ser más pequeños que los músculos principales. Cuando varios músculos trabajan en conjunto para hacer un único movimiento, el cuerpo en su totalidad desarrolla más equilibrio y coordinación.  

Practicar Pilates semanalmente ayuda a reducir el dolor de lafibromialgia. Practicar Pilates tres veces por semana mejora considerablemente el dolor y el efecto profundo en la capacidad para realizar las actividades cotidianas fundamentales para la vida.

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