¿Qué significa que un medicamento sea fotosensible o fotosensibilizante?

Los medicamentos fotosensibles, como indica su nombre, son medicamentos sensibles a la luz. Si no se conservan protegidos de la luz pueden alterarse sus propiedades físico-químicas y farmacológicas.

¿Qué consecuencias tiene esto?. Además de la pérdida de eficacia del fármaco, con la luz pueden producirse compuestos de degradación tóxicos.

Algunos ejemplos son los frascos de color topacio de muchos jarabes o los blisters plateados que recubren totalmente los comprimidos.

Los medicamentos fotosensibilizantes son aquellos que combinados con la radiación ultravioleta del sol forman un cóctel explosivo con consecuencias negativas sobre la piel. Si simplemente nos expusiésemos a la misma radiación solar, sin estar tomando el fármaco, no nos pasaría nada. Si usamos el fármaco sin exponernos a la radiación solar tampoco nos pasaría nada, pero si lo hacemos al mismo tiempo las consecuencias pueden ser graves.

¿A quién le preocupan los medicamentos fotosensibilizantes?

El paciente en la farmacia muestra sus miedos frente a efectos secundarios como: ¿me dará sueño? ¿me hará daño al estómago? pero, por la fotosensibilización no pregunta nadie. Esto porque tal vez no se dan suficientes advertencias al respecto.

¿Qué reacciones fotosensibilizantes son las más frecuentes?
En función de su ‘mecanismo de acción’, hay dos tipos de reacciones fotosensibilizantes:

1. Fototóxicas:
¿Cómo se produce? El fármaco provoca que la piel absorba la radiación solar y libere su energía actuando sobre el ADN y las membranas celulares.

Características principales.

Son las más comunes y se producen normalmente cuando el fármaco se ha administrado en cualquiera de sus presentaciones (oral, inyectable, parches, etc.), también por vía tópica aunque es menos frecuente. Cuanto más elevada sea la dosis del fármaco, mayor será la reacción fototóxica. La reacción se produce después de transcurridos unos 30 minutos y tiene el mismo aspecto de una quemadura solar: enrojecimiento, vesículas y ampollas.

2. Fotoalérgicas: 
Mecanismo de acción:

Es más complicado que en las reacciones fototóxicas ya que interviene el sistema inmunológico y al igual que con todas las alergias, es necesaria una sensibilización previa. Debido a la radiación ultravioleta del sol el fármaco provoca la formación de anticuerpos, que va a desencadenar la reacción inmunológica. Una vez que esto sucede pueden producirse reacciones cruzadas con otros fármacos similares. Es decir, reconoce como ‘malo de la película’ como el ‘malo de la película’, pero también a todos los demás aunque no sean malos. 
Son reacciones poco frecuentes y se producen principalmente por fármacos administrados por vía tópica (cremas, pomadas, soluciones, etc.). La reacción se produce únicamente en individuos predispuestos a ella y no son necesarias dosis elevadas de fármaco para que tenga lugar, ni tampoco elevada exposición solar.

Los síntomas aparecen entre 12 y 72 horas tras la exposición solar con aspecto de dermatitis de contacto: eccema, edema y picor.

¿Cuáles son los principales medicamentos fotosensibilizantes?
La lista es amplia y he seleccionado algunos de los más frecuentes. Muchísimos de los medicamentos ampliamente utilizados pueden originar problemas. 
–  Antibióticos: azitromicina, gentamicina, norfloxacino, ciprofloxacino, levofloxacino, doxiciclina.
Antidepresivos: nortriptilina, fluoxetina (Prozac), paroxetina, sertralina.
Antiinflamatorios: Todos. (Ibuprofeno, Naproxeno, etc.)
Antihistamínicos: Precisamente en primavera y verano, cuando el sol más calienta, es frecuente el uso de antihistamínicos como ebastina, loratadina, cetirizina, clorfeniramina. Es conveniente extremar las precauciones en el uso de antihistamínicos tópicos como difenhidramina o prometazina (las típicas cremas para los picaduras de mosquitos) y emplear alternativas especialmente en niños en la medida de lo posible.
Anticonceptivos orales: estradiol, etinilestradiol, levonorgestrel (por ello es frecuente que aparezcan manchas y pigmentaciones en algunas mujeres que los utilizan).
Antihipertensivos: enalapril, losartán, amlodipino.
Antiácidos: omeprazol, ranitidina.
Corticoides: desoximetasona, hidrocortisona (tópicos).
Diuréticos: furosemida, torasemida.
Hipolipemiantes (para el colesterol): simvastatina, lovastatina, atorvastatina.
Psicofármacos: diazepam, lorazepam, alprazolam.
Además de estos fármacos, existen otros productos fototóxicos como perfumes, aceites esenciales (limón, lavanda) o colorantes.

Se aconseja
Consultar siempre con el médico o el farmacéutico si existe algún riesgo de fotosensibilización con el medicamento prescrito para poder tomar las precauciones adecuadas. Por otro lado, debemos estar alerta y ante el menor síntoma (quemadura solar desproporcionada) es importante suspender la administración del medicamento y acudir al médico.

Parafraseado de: boticariagarcia.com

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