Fibromialgia, estrés. Técnicas disponibles para relajarnos y evitar el dolor

Con la fibromialgia su cabeza quiere que se relaje, pero su dolor hace que parezca imposible. Y cada vez que alguien le dice: ‘simplemente relájate’, es probable que desee ¡GRITARLE!. Hay algo acerca de esas palabras –relajarse, estar tranquilo, y calmarse– que desencadenan una mala respuesta emocional en la mayoría de los pacientes de fibromialgia.

Los eliminadores de estrés fáciles que te traemos son tan simples que te sentirás más preparado para realmente sentarte y relajarte tal vez con su libro favorito. Cuando se tiene fibromialgia es muy importante lidiar adecuadamente con el estrés.

Cuando se realizan correctamente abren a una relajación natural que puede ayudar a mejorar tu estado de ánimo y a lidiar más fácilmente con el dolor de la fibromialgia.  Al igual que con las rutinas de ejercicio, las personas con graves problemas de salud física como la fibromialgia, deben consultar a su médico, antesde comenzar una rutina de relajación.    

Hay muchas técnicas posibles para relajarse. 

Estas incluyen ejercicios de respiración profunda, la auto-hipnosis y la imaginación guiada. La meta de cada técnica de relajación es producir una reacción natural del cuerpo.

Esto debe incluir:

disminuir la presión sanguínea, respiración más lenta y una sensación de bienestar.

Encontramos 4 sencillos ejercicios de relajación que son lo suficientemente simples, se pueden hacer sentado en una silla o acostado en la cama.  

1º): 1- Coloque su mano justo debajo de su ombligo para que pueda sentir la suave elevación y caída de su vientre al respirar.

2- Inhale por la nariz, pause hasta contar hasta tres.

3- Exhale por la boca, pause hasta contar hasta tres.  Continuar respirando profundamente durante un minuto, haciendo una pausa para una cuenta de tres después de cada inhalación y exhalación.  

2º): Mientras está sentado cómodamente tome algunas respiraciones profundas y lentas, y en su mente repita para sí mismo ‘yo estoy’ a medida que inhala, y ‘en paz’ mientras exhala. Repita lentamente dos o tres veces. Sentirá que todo su cuerpo se relaja.  

3º):  1- Levante las cejas y tense los músculos de la frente y el cuero cabelludo. 

2- Sienta la acumulación de tensión. 

3- Tome una respiración profunda. 

4- Al exhalar diga ‘relax’, mientras deja que la tensión salga de su cuerpo.

5- Relaje los músculos faciales y permita que su mandíbula se abra ligeramente.

6- Deje que sus hombros caigan. 

7- Deje que sus brazos caigan a los lados. 

8- Permita que sus manos se aflojen en los espacios entre los dedos.

9- Descruce las piernas o los tobillos.

10- Sentirá que sus muslos se hunden en la silla, dejando que sus piernas caigan cómodamente separadas. 

11- Sienta que las rodillas y las pantorrillas se hacen más pesadas ​​y los pies se arraigan en el suelo.  

4º): Inhalar lentamente y exhalar lentamente. Observe a su abdomen subiendo y bajando con cada respiración. 

1- Inhale y presione el ombligo hacia la columna vertebral a continuación, tense el abdomen. Sienta la acumulación de tensión y sostenga.  

2- Al exhalar diga ‘relajarse’ y deje que la tensión se vaya.  

La relajación tiene amplios beneficios para la salud, incluyendo la reducción del dolor y la restauración del sueño. Además las investigación han demostrado que esta técnica simple puede aumentar la energía y disminuir la fatiga. Puede aumentar la motivación, la productividad y mejorar la capacidad de toma de decisiones. Disminuye los niveles de cortisol, la hormona del estrés y la presión arterial. La respuesta a la  depende de su capacidad personal para producir señales en el cerebro para que los músculos y órganos reduzcan la tensión y aumente el flujo de sangre al cerebro.  Encuentre el ejercicio de relajación que más lo beneficie y continúe practicándolo cada día. Cuanto más lo realice, más beneficios obtendrá.

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