Insomnio en la Fibromialgia, dificultades de movimiento, equilibrio, cansancio. Recomendaciones

Los osteópatas no pueden regenerar una articulación, pero sí pueden restablecer el equilibrio funcional para que esa articulación pueda moverse con su capacidad máxima, a pesar de los cambios en la misma. El hecho de tener artrosis no significa que el paciente tenga que vivir con dolor.  

Por otro lado, los daños de una vida sedentaria son señalados por todos los especialistas.  Así, Dayan explica que con el sedentarismo ‘no se favorece la irrigación, pudiendo así alentar por mala circulación, un desgaste óseo de las articulaciones y de todos sus componentes, llámese cartílago, cápsula, etc.’  

Actividad física personalizada

Caminar diariamente, hacer natación o andar en bicicleta, son algunas de las actividades que ayudan a cuidar el cuerpo y mantenerlo flexible.  El ejercicio debe ser adecuado a la realidad del paciente de acuerdo a su estado físico.

Si el paciente tiene una artrosis de rodilla, el dolor hace que use menos esa articulación. Si se usa menos, se hipotrofian (término médico para la pérdida de fuerza muscular o volumen del cuerpo) los músculos y se crea un círculo vicioso. En ese caso el paciente puede empezar por hacer ejercicios de fortalecimiento de cuádriceps, en los que no se mueva la articulación, (por ejemplo: Pilates). Es importante complementar los ejercicios físicos con cualquier actividad de flexibilización corporal. Pero teniendo cuidado con cómo se hace. Ya que mucha gente realiza la actividad adecuada, pero de la manera incorrecta.

Entonces, lo que debería ser terapéutico se convierte en una sobre exigencia extra. Si bien el sedentarismo es perjudicial, un exceso de actividad también lo es:

Hay gente que hace un deporte y se toma un antiinflamatorio antes para no sentir dolor. Esa persona está yendo contra su propio cuerpo. Los especialistas coinciden en que la actividad física que la persona elija para su vida diaria debe gustarle, ya que caso contrario se transformaría en una mayor presión.    

Otros motivos de consulta:

Además de lo expuesto, son frecuentes las consultas por:

– Alteraciones respiratorias (tales como bronquitis)

Alteraciones digestivas

Acúfenos (percepción de golpes o sonidos en el oído, que no provienen del exterior)

– Problemas en la visión (miopía, ojos secos, etc.)

– Ronquidos

Colon irritable

Dificultades de movimiento o de equilibrio.

– 
– Tensiones musculares, contracturas, calambres.

Dolores de cabeza, estrés, cansancio, insomnio,mareos, irritabilidad.

No hay límite de edad para atenderse con un osteópata, desde recién nacidos hasta personas de edad avanzada. La cantidad de sesiones, así como la frecuencia dependen de cada situación, aunque por lo general varían entre 3 y 8 sesiones de no más de una hora, con una frecuencia que suele ser quincenal o mensual. Asimismo, el tratamiento osteopático no suprime en modo alguno la medicina tradicional, sino que pueden ser perfectamente complementarios.

 

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