Sufrimos Fibromialgia. ¡Tenemos más motivos para querernos a nosotros mismos!

Aprendamos a ser amables con nosotros mismos. Puede ser difícil sentirse amable contigo mismo cuando tienes un cuerpo que no se comporta de la manera que debería. Pero es tu cuerpo y es el único que tienes.  

¿Cómo ser amable con con nosotros mismos a pesar de la fibromialgia?.

Es muy importante la forma en que hablas de ti mismo, tanto a otras personas, como la forma interna de pensar de ti, prestemos atención y tratemos de ser lo más amables posible respecto a nosotros.  

Céntrate en las cosas que puedes hacer

Trata de no enfocarte en las cosas que no puedes hacer y piensa en todas las cosas que sí puedes hacer, todas lo que logras diariamente. Quizás un gran logro sea levantarte de la cama por la mañana o ir a hacer compras al supermercado.

Siéntete orgulloso de ti mismo

Hagas lo que hagas felicítate, hazte una recompensa, un halago, siéntete orgulloso de ti mismo por lo que hayas logrado realizar. Nunca te compares con otras personas y lo que ellas pueden  lograr en su vida. Sólo piensa en lo que es una gran trabajo para ti.

Una buena manera de conseguirlo es realizando afirmaciones positivas.

Una idea es tener afirmaciones en postales o también notas post-it colocadas a la vista en tu casa o simplemente puedes mirarte en un espejo y decirte a ti mismo, algo bueno y halagador, ‘Soy una buena persona, y hoy voy a hacer cosas increíbles’. ‘Puedo hacer lo que quiera si lo intento’. Algunas personas pueden sentirse raras con esto, pero para otras de verdad funciona muy bien. 

Los estudios demuestran que mientras más repitas algo, más pronto se convertirá en una verdad para ti mismo. Trata de no decir y ni siquiera pensar algo malo de ti.  

Cuídate

Duerme lo suficiente, trata de alimentarte muy bien, de ser amable, decirte palabras agradables, felicitarte y aceptar si no puedes conseguir hacer algo, te resulta difícil o algo salió mal, es porque eres humano y eso es lo que hacemos los seres humanos, cosas muy buenas y bien hechas y otras no tanto.  

Descansa

No te esfuerces en demasía. Tómate descansos breves entre tarea y tarea. Las cosas son algo complicadas si todo recae sobre ti, realmente es necesario tener un descanso. Eso no significa que hayas hecho algo mal. Tu propio cuerpo te dirá cuando necesitas reducir la velocidad, porque ya has realizado demasiado, asegúrate de escucharlo.  Sal a caminar a un parque, una calle arbolada o si no puedes, simplemente abre una ventana y llena tus pulmones con un poco de aire fresco. Te ayudará muchísimo.


Política de privacidad del uso de productos de Google

Deja un comentario