La Fibromialgia y las emociones negativas, ¡no nos comparemos con los otros pacientes!

Hacer comparaciones sobre el dolor puede ser perjudicial para su salud  Es natural compararse con otros que sufren de dolor crónico o fatiga o incluso sospechar de afirmaciones falsas, resentidos buscando simpatía o personas que dudan de su propio diagnóstico. Por desgracia, estos impulsos de compararte a ti mismo con otros enfermos de fibromialgia, puede conducir a una serie de molestias innecesarias, problemas de autoestima y depresión, ira y duda. 

Aprende qué esperar de las comparaciones, qué puedes hacer al respecto y cómo reaccionar de manera más positiva, con buenas iniciativas y capacidad de adaptación.

Puntos comunes de comparación

En muchos casos, la actividad física es un punto principal de discordia. Algunos enfermos de fibromialgia afirman que no pueden realizar ejercicio regular o moderado, y que cualquier persona que puede, no está sufriendo de la misma enfermedad. 

Este debate puede afectar a las personas activas hasta el punto que podrían descartar sus síntomas crónicos y retrasar el tratamiento, solo porque son capaces de hacer ejercicio. Dado que los síntomas físicos de la fibromialgia no se pueden medir fácilmente, la habilidad física se convierte en el punto de quiebre para separar los casos ‘graves’, de los casos ‘leves’.

La meta primaria para cualquier persona que sufre de una condición crónica y debilitante, es retardar la progresión de la enfermedad y encontrar alivio a largo plazo, tan pronto como sea posible. 

El nivel de actividad no debe definir la enfermedad, ni tampoco otras habilidades generales o discapacidades. 

Lo mejor que puedes hacer por ti mismo es escuchar a tu cuerpo mientras trabajas para resolver tus síntomas y respetar a otros que están tratando de hacer lo mismo.  

Supera la desinformación y ayuda a tu cuerpo a sanar

Dejarse llevar por las comparaciones significa ir en la dirección equivocada. Haz lo que se necesitas para aliviar el estrés emocional, psicológico y físico, que puede presentarse cuando te comparas con los demás: 

Se abierto pero moderado.  

Si sientes que la gente está malinterpretando cómo te sientes, se más comunicativo: hazles saber que no estás siempre con episodios graves, pero eso no significa que estés curado. La gente va a cambiar sus expectativas y respuestas cuando entiendan un poco más sobre como es la enfermedad en tu caso.

Se comprensivo y adaptable. 

Probablemente te encontrarás con algunas personas con opiniones fuertes sobre la fibromialgia. En vez de estar automáticamente en desacuerdo con las personas insistentes, habla respecto a sus puntos y sugerencias con tu médico u otros profesionales de la salud, para ver que te pueden decir. 

Concéntrate en ti mismo. 

La Fibromialgia es increíblemente variable e incluso si hubiera una manera de clasificar a cada paciente, hacer esto no te ayudará en nada. Cuando te encuentres juzgando o criticando ideas sobre la fibromialgia y el tratamiento apropiado, recuerda que es mucho más eficaz para ti, simplemente llevar tu atención a ti mismo.

Practica la meditación consciente, yoga o tai chi, para centrar tu mente y energizar tu espíritu con pensamientos curativos y amor propio. La conclusión es que nunca se sabe toda la historia detrás del trastorno de dolor crónico de otra persona y no sólo es injusto asumir que la sabemos, es insalubre para nosotros mismos.

Aprovecha la oportunidad para desarrollar una conversación fructífera sobre los síntomas de la fibromialgia y el tratamiento posible o bien concentra tus esfuerzos en otros pensamientos y acciones positivas.

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