Un estudio indica un origen autoinmune de la Fibromialgia y abre nuevas vías para el tratamiento.

La fibromialgia es un trastorno crónico que se caracteriza por un dolor generalizado y por varios síntomas no dolorosos. Se ha sugerido que la autoinmunidad, la neuropatía de fibras pequeñas y la neuroinflamación están implicadas en el desarrollo de la enfermedad. 

Los resultados de este estudio, indican que los mecanismos genéticos, así como la autoinmunidad, tienen un papel en el origen de la fibromialgia.

Se ha investigado a diez pacientes y diez personas sanas. En la sangre analizada de los pacientes se encontró genes que sugieren que la autoinmunidad tiene un papel en la enfermedad.

Los síntomas incluyen fatiga, fiebre, rigidez difusa, mialgias y debilidad muscular, pérdida de apetito, síntomas relacionados con otros órganos, y el sistema nervioso central y periférico, glandulares con sequedad de ojos y boca, síntomas gastrointestinales o afecciones urinarias.

Se ha sugerido la relación de la neuroinflamación en el desarrollo de la enfermedad, se han comprobado altos niveles de citocinas y quimiocinas, una fuerte activación de microglía y linfocitos tanto a nivel del sistema nervioso central como periférico.

La hipótesis de que la autoinmunidad puede estar involucrada en la fibromialgia se basa la asociación con enfermedades autoinmunes, la relación entre traumatismos o infecciones, que también participan en el desarrollo de autoinmunidad, el alto predominio en mujeres y la detección de autoanticuerpos anti-músculo liso y anti-músculo estriado.

Además, la condición se suele presentar en algunas enfermedades autoinmunes como la tiroiditis de Hashimoto y el síndrome de Sjögren.

Hemos encontrado evidencia de un componente autoinmune en la enfermedad. La presencia dos firmas típicas de las enfermedades autoinmunes en pacientes fibromiálgicos, confirma la firma genética y la presencia de un proceso inflamatorio en curso.

La futura identificación de un componente autoinmune en el origen de la enfermedad pueden llevar a opciones de tratamiento más efectivas, especialmente para el tratamiento de pacientes que no se benefician de los medicamentos para el control del dolor.

Se necesitan más estudios en una cantidad más amplia de pacientes, para confirmar nuestros datos sobre la importancia de los factores epigenéticos y autoinmunes en el origen de la fibromialgia.

Por: B. Cetina

Imagen de: Fibromialgia noticias

Estudio: ‘Gene Expression Profiling in Fibromyalgia Indicates an Autoimmune Origin of the Disease and Opens New Avenues for Targeted Therapy’ 

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La fibromialgia, el dolor crónico y el exceso de peso.

Una de las influencias más negativas para el dolor crónico es el exceso de peso. Esto no se debe solo al hecho de la sobrecarga física, sino que la acumulación de grasa en el organismo provoca alteraciones metabólicas que incrementan la inflamación crónica y ésta empeora el dolor.

El sobrepeso y la obesidad son problemas de salud, pero también empeoran el dolor crónico también nos hacen más propensos a padecer diabetes, enfermedades cardiovasculares, síndrome metabólico, depresión, alteraciones gastrointestinales, etc.

La complejidad de la regulación del peso corporal y la relación entre la alimentación y el dolor crónico, hace de este tema una prioridad a la hora de ayudar a los pacientes. Se considera obesidad cuando nuestro IMC es mayor a 30 o también cuando la acumulación de grasa en el abdomen hace que nuestro perímetro de cintura sea superior a 88 cm. en mujeres y a 102 cm. en hombres.

Con la obesidad aumenta la inflamación crónica en el organismo y provoca más dolor ya que se potencia la sensibilización central y se perjudica el equilibrio metabólico, endocrino e inmunitario.

Hay una estrecha relación entre el aumento de la grasa abdominal y el aumento del dolor, es decir, los pacientes con sobrepeso u obesidad sienten más dolor, tienen peor salud, funcionalidad física y calidad de vida.

Son muchos los estudios que hablan sobre cómo la obesidad y el sobrepeso afectan negativamente en el nivel de dolor de los pacientes con fibromialgia, artrosis, dolor lumbar crónico, etc. En todos ellos se pone de manifiesto que disminuyendo aunque sea en tan solo un 10% del peso inicial, los pacientes notan mejoría.

El hecho de no descansar lo suficiente, dormir pocas horas o tener una mala calidad del sueño nos hace comer más. Estar bajo un estado de estrés crónico, como puede ser el hecho de sufrir dolor continuamente, altera la regulación del apetito. Las alteraciones en el estado de ánimo, la depresión y la ansiedad también afectan cómo comemos.

La falta de actividad física nos hace perder masa muscular y por tanto sentirnos más cansados o con menos vitalidad, y eso nos puede hacer buscar energía en la comida. Uno de los efectos positivos de hacer ejercicio físico es que éste ayuda a la regulación de la saciedad y el hambre.

Es básico ayudar a los pacientes a llevar una dieta saludable que les permita mantener el peso corporal, siempre sin dejar de disfrutar de ricos platos y buenas recetas. Las recomendaciones tienen que adaptarse a cada paciente, pero hay algunas pautas generales que pueden tenerse en cuenta para mejorar el peso y el dolor:

  • Tienen que predominar los alimentos de origen vegetal pues concentran más nutrientes en menos calorías.
  • Las verduras deben consumirse diariamente igual que las frutas, siendo ideal 2 porciones de verduras y 3 de frutas.
  • Reducir al máximo los azúcares y alimentos ricos en grasas saturadas como la carne roja, embutidos, lácteos sin descremar, galletas, repostería y alimentos procesados.
  • Deben incluirse en raciones pequeñas, semillas y frutos secos como nueces, almendras, avellanas o pistachos.
  • Es importante tener horarios fijos para comer y evitar ingerir alimentos ricos en hidratos de carbono por la noche (para las cenas lo ideal son las verduras, las ensaladas, el pescado y el huevo).

Por: B. Cetina

Parafraseado de:

http://www.cmvillegas.com.ar/exceso-de-peso-y-dolor-cronico/

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Pierdes dinero al comprar esas cápsulas, píldoras, o ¿realmente sirven para la Fibromialgia?

Hay una gran vitaminas y suplementos en el mercado.
Sólo buscas en internet, vas a la farmacia o dietética más cercana, y verás que la cantidad de suplementos ofrecidos va en aumento.
Todos estos suplementos que vemos puede hacer que nos preguntemos:
«Tenemos necesidad de consumirlos?»
Pierdo tiempo y dinero al comprar estas cápsulas, píldoras y polvos?, o realmente son útiles para mi?

Muchas personas afirmarán que no necesitan suplementos debido a que comen una dieta equilibrada y obtienen todos los nutrientes que necesitan.
Casi todos sabemos qué es una dieta equilibrada y alimentarse saludablemente, pero no siempre se puede conseguir todos los nutrientes que necesitamos de esa manera, y veremos por qué.
El primer problema que se plantea es muy simple: 
No todos comemos una comida realmente equilibrada. Es algo que a veces se complica lograrlo, y otras veces no podemos hacerlo por diferentes motivos.
Nos proponemos asegurarnos que tenemos la combinación correcta de verduras, frutas, carbohidratos y proteínas para la preparación de los alimentos, pero en un día muy ocupado o durante una semana muy difícil, tal vez con mucho dolor, compramos algo en el comercio más cercano, y se nos arruina el plan.
Los suplementos se supone que deben hacer exactamente lo que su nombre indica, deben suplementar las vitaminas que no obtenemos en nuestra dieta y  «llenar los vacíos» en nuestra nutrición.

Otro problema está en la preparación de los alimentos. 
Preparamos la comida de una manera que no pierda los nutrientes que contiene durante la cocción? Al hervir, freír o saltear las verduras comienzan a perder su valor nutricional.
Piensas que estás comiendo sanamente, pero sólo con la cocción prolongada desaparecieron los nutrientes tan necesarios, y la única razón importante que tenemos para comer verduras.
Lo ideal para aprovechar todos sus nutrientes es comer las verduras crudas. 
Si no puede soportar las verduras crudas o si desea un sabor diferente, lo ideal es cocinarlas al vapor, si se las hierve, tiene que ser muy brevemente y luego beber el agua del hervor, así se aprovechan las vitaminas, minerales y todos los beneficios de los vegetales.
Otro inconveniente no es solamente cómo se prepara los alimentos, sino más bien la capacidad de su cuerpo para digerir y absorber los nutrientes que recibe.
no afecta solamente a los que tienen problemas digestivos, también hay condiciones que hacen imposible absorber las vitaminas, minerales, etc., esto es algo que puede afectar a personas de todas las edades.
Al envejecer el cuerpo simplemente no puede hacer lo que solía ser capaz. Nuestro sistema digestivo se hace más lento y nos impide conseguir todos los nutrientes de los alimentos que necesitamos.
Este problema puede dar lugar a diferentes deficiencias que pueden conducir a otras condiciones de salud más graves. 
También hay algunos medicamentos pueden quitarle a su cuerpo varias vitaminas y minerales.
Los fármacos utilizados en la disminución del colesterol, como lovastatina y pravastatina, frenan la enzima requerida tanto para la síntesis del colesterol como de la CoQ10, resultando en una disminución de los niveles en sangre de la misma. Algunos otros medicamentos indicados por su médico pueden causar un agotamiento de las vitaminas y/o la deficiencia de ellas.
  
La CoenzimaQ10 es un nutriente que el cuerpo necesita en pequeñas cantidades para funcionar y mantenerse sano. CoQ10 ayuda a las estructuras pequeñas de las células a producir energía. Es un antioxidante que ayuda a prevenir el daño que los radicales libres causan a las células.
Los antibióticos, anticonceptivos, y muchos otros producen efectos parecidos con diferentes vitaminas , minerales, etc..
Sabemos lo importante que es comer bien, hacer ejercicio y cuidar la salud en general, pero a veces o todo el tiempo, esto incluye tomar suplementos. 
Hable con su médico respecto a su estilo de vida y él verá mediante un estudio de que vitaminas y minerales puede carecer. A veces basta con simplemente tomar un multivitamínico, reponiendo a su cuerpo con minerales y vitaminas, puede hacer una gran diferencia respecto a cómo se siente.