La Fibromialgia, problemas musculares, del sueño y digestivos

 
 
La variedad de síntomas de la fibromialgia es muy extensa,
muchos pacientes se sienten desorientados en cuanto a qué los está afectando y qué hacer al respecto.
Lo principal que debemos recordar es que la fibromialgia puede ser mal entendida, pero es muy real.
 
 

Músculos y articulaciones

El dolor casi siempre está relacionado con la fatiga, problemas del sueño, dificultad de concentración, dolores de cabeza, depresión y ansiedad. Las personas con fibromialgia también pueden tener sensibilidad en las articulaciones, los músculos, los tendones y otros tejidos blandos.

Los síntomas pueden incluir:
♦  Rigidez matutina
♦  Espasmos o calambres musculares 
♦  Debilidad muscular, especialmente en las piernas.
♦  Dolor difuso y no inflamatorio de las extremidades, manos y pies
♦  Dolor articular 
♦  Trastorno de la articulación temporomandibular 
Un estudio comenta que los síntomas de la fibromialgia se asocian con mayor proporción de discapacidad funcional. 
Los altos niveles de estos dolores y rigidez, pueden provocar la pérdida de la velocidad al caminar, modificaciones en el paso y el equilibrio, similares a la artritis reumatoide u osteoartritis.
 
Energía y sueño
En la fibromialgia, la fatiga es algo más que estar cansado. Es el agotamiento persistente que no mejora a pesar del descanso. La fatiga no solo aumenta la sensación de confusión y desorientación, sino que también contribuye a las altas tasas de depresión en las personas que viven con la condición.
No nos asombra que la fibromialgia esté tan estrechamente ligada con 👉👉 el síndrome de fatiga crónica (SFC), pues comparten síntomas similares. La fatiga relacionada con la fibromialgia regularmente ocurre junto a problemas del sueño, cuya unión garantiza que va dejarlo exhausto y agotado.

Los síntomas pueden incluir:
♣  Sueño ligero o interrumpido regularmente
♣  El sueño comienza y se manifiestan sensaciones incómodas en las piernas que generan un deseo irresistible de moverlas. Se siente como un hormigueo, ardor e incluso dolor y se siente que algo se arrastra o trepa por las piernas, a veces hasta se producen sacudidas involuntarias.
♣  Apnea obstructiva del sueño
♣  Insomnio

 

Síntomas digestivos y urinarios
Los problemas digestivos son comunes en personas con fibromialgia, hasta un 50% de los pacientes están diagnosticados con síntomas de el 👉👉síndrome del intestino irritable
Las anomalías en los nervios del sistema digestivo pueden provocar un malestar mayor cuando el abdomen se estira debido a los gases o las heces. Las señales mal coordinadas entre el cerebro y los intestinos pueden hacer que tu cuerpo reaccione de forma exagerada a los cambios que normalmente ocurren en el proceso digestivo, lo que causa dolor, diarrea o estreñimiento.
Las personas con fibromialgia también tendrán con frecuencia 👉👉cistitis intersticial (CI) una afección que causa dolor crónico en la vejiga.
Los síntomas incluyen:
•  Hinchazón
•  Náusea
•  Espasmos abdominales
•  Diarrea
•  Estreñimiento
•  Indigestión
•  Gases frecuentes
•  Dificultad para tragar (disfagia)
•  Micción frecuente
•  Necesidad frecuente de orinar (urgencia urinaria)
•  Dolor al orinar (disuria)
•  Espasmos de la vejiga

 

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Fibromialgia, Espondilitis anquilosante, más que solo artritis de la columna vertebral

La espondilitis anquilosante es una enfermedad
inflamatoria crónica de las articulaciones, columna y la
articulación sacroilíaca.  
Las personas con espondilitis anquilosante también pueden tener inflamación en otras articulaciones, como los hombros o las rodillas. Los pacientes suelen tener síntomas en otros órganos como por ejemplo, los ojos.

Variaciones de síntomas
Los síntomas de espondilitis anquilosante comienzan con mayor frecuencia entre los 20 y 40 años. Los síntomas no afectan a todos los pacientes de la misma manera. Algunas personas en la edad adulta temprana tienen una enfermedad mucho más leve, con un efecto mínimo en su vida diaria. Otros tienen síntomas mucho más debilitantes.

Si bien los síntomas varían en tipo y gravedad, también pueden variar según el género. Las mujeres pueden experimentar más fatiga y depresión debido a la espondilitis anquilosante. Las investigaciones respecto a las diferencias según el sexo todavía son recientes, y las personas de ambos sexos pueden tener cualquiera de los síntomas.
Síntomas frecuentes
Los primeros signos y síntomas de la espondilitis anquilosante pueden abarcar dolor y rigidez en la espalda lumbar y las caderas, especialmente por la mañana y después de estar sentado o quieto largo tiempo.
También es común el dolor y la fatiga en el cuello.

Las zonas dolorosas más comunes son las siguientes:

  • El sacro, que está conectado con parte de la pelvis por las articulaciones sacroilíacas.
  • Las vértebras lumbares.
  • Donde los tendones y ligamentos se unen a los huesos, sobre todo en la columna vertebral, a veces también en la parte de atrás del talón.
  • El cartílago entre el esternón y las costillas (costocondritis).
  • Las articulaciones de la cadera y los hombros.

Dolor lumbar
Los síntomas más comunes son: dolor crónico en la zona lumbar de la espalda, así como en nalgas, caderas y parte posterior del muslo, lo que puede llevar a pensar que se trata de ciática.
Este dolor va apareciendo lentamente, suele mejorar con el movimiento y empeorar con el reposo, por ese motivo puede sentirse rigidez por las mañanas.
Se trata de dolor de tipo “inflamatorio”, a diferencia del dolor de tipo “mecánico”, que es más típico de problemas discales que es mucho más común, o de otras enfermedades que afectan a las articulaciones, como la artrosis.
El dolor de espalda inflamatorio presenta los siguientes síntomas:  
  •      Mejora con la actividad y/o ejercicio. 
  •      El dolor no mejora con el reposo.  
  •      Dolor nocturno que suele despertar al paciente en la segunda mitad de la noche, obligándolo a levantarse. 
  •      Rigidez matutina.
  •      Más de 3 meses de evolución en pacientes jóvenes. 
  •      La rigidez matutina puede durar horas.

Un factor de riesgo puede ser la herencia.

La mayoría de las personas que tienen espondilitis anquilosante tiene el gen HLA-B27. Pero hay personas que tienen este gen y nunca enferman de espondilitis anquilosante.

El dolor de espalda en la espondilitis anquilosante puede volverse bastante incapacitante y tiende a expandirse con el tiempo. Puede subir por la columna vertebral e incluso llegar hasta el cuello.

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Fibromialgia, sentirse mejor y controlar los síntomas mediante llevar un diario de nuestra Fibromialgia

Comenzando un diario de
fibromialgia

•  Escribe todo. Haz esto incluso si crees que no tiene nada que ver con tu fibromialgia. Estás buscando patrones. Comes algo, y luego ves que tu dolor empeora en varias ocasiones. Puedes descubrir que un alimento es desencadenante, y es algo que jamás te imaginarías.

•  Anota cómo te sientes cada día en general. También debes tener en cuenta exactamente cómo te sientes cada día, en cuanto a tu fibromialgia. Esto te permitirá mirar atrás, y ver ciertos patrones emergentes, donde ciertos alimentos provocan más dolor, o por otro lado, están los días de mejoría casi total.
Los médicos dicen, que aunque no se han realizado estudios extensos, a menudo se dan cuenta de que los alimentos desencadenantes de la fibromialgia son algo común, luego de las conversaciones que tienen con sus pacientes. Personalmente necesito evitar consumir cosas como refrescos, alimentos procesados, nitratos y demasiados productos lácteos o gluten. Todas estas cosas tienen un efecto profundo en mi dolor y rigidez.
 
Saber qué evitar
Cuando comienzas a llevar un diario de fibromialgia, los primeros días suelen ser los más difíciles. Esto se debe a que tienes que recordar anotar todo, y comenzar una rutina de escritura.
Escribir todo puede parecer una molestia. Además, no verá resultados inmediatos para su salud, después de evitar los alimentos desencadenantes. Las mejoras en su dieta tomarán un tiempo, hasta tener un efecto acumulativo en tu dolor y fatiga.
A veces puedes ver surgir un posible patrón, pero no estás seguro de que realmente sea de un alimento desencadenante. 
Digamos que amas el queso (un ejemplo), y sospechas que en realidad puede estar alimentando el dolor de tu fibromialgia. 
Lo comes a menudo y te duele a menudo. 
Cómo lo sabes con seguridad? 
La mejor manera es eliminarlo de su dieta durante 10 días y ver si experimentas una mejoría. Si lo haces, probablemente pueda estar seguro de que has contribuido a tus desafíos de mejorar la fibromialgia.
También puedes probar los alimentos volviéndolos a consumir, y viendo cómo te sientes en los días siguientes.
A veces, aprende que puedes disfrutar de los alimentos desencadenantes, como algo ocasional, pero no puedes consumirlos en grandes cantidades, o durante varios días seguidos. 
Un diario te ayuda a aprender exactamente qué puedes comer y qué cantidades son seguras para tu fibromialgia.
 
Qué más puedes hacer?
Ayuda mirar más de cerca, los alimentos desencadenantes comunes. Como dije, no todos se ven afectados de la misma manera por ciertos alimentos, pero muchas personas con fibromialgia, encuentran que el dolor se puede alimentar al comer cosas como:
•  Nitratos: este es un conservante que se encuentra en perros calientes (salchichas), embutidos, tocino e incluso en el vino. Hay ciertas marcas naturales/orgánicas que puedes comprar, que no contienen nitratos.
•  Azúcar o jarabe de maíz con alto contenido de fructosa: el azúcar en algunas personas realmente puede provocar una crisis, así que trata de limitar su consumo. Esto también incluye cualquier cosa alta en carbohidratos, que por supuesto, introduce azúcar en el cuerpo.
•  Limitación de productos lácteos: nunca he eliminado completamente los productos lácteos, pero limito mi consumo y parece que ayuda.
•  Limite el gluten: muchas personas con fibromialgia dicen que comer sin gluten ha hecho una gran diferencia en el manejo del dolor, pero requiere un gran compromiso. (La dieta sin gluten solamente es imprescindible para las personas con Celiaquía diagnosticada, o con Sensibilidad al Gluten. Para personas que no padecen ninguna de estas dos condiciones, una dieta sin gluten 👈👈 puede resultar contraproducente para su salud)Intento limitar mi consumo, pero no he podido seguir con una dieta sin gluten por mucho tiempo.
•  Recorte conservantes, edulcorantes artificiales, saborizantes artificiales y colorantes alimentarios: lo mejor es lo natural. Evite los alimentos que pueden mantenerse frescos durante varias semanas, contengan tintes y tengan ingredientes que no pueda pronunciar fácilmente. Los edulcorantes artificiales son los peores para los pacientes con fibromialgia, y realmente deben evitarse por completo.
Mantener un diario puede parecer una cosa más que hacer, en los días en que no tiene ganas de hacer nada. 
Pero, realmente puede darte una idea de qué alimentos, o actividades pueden desencadenar más dolor, fatiga y malestar general, y puede darte el poder para aliviar tu dolor.

Nota: Fibromialgia, Dolor Invisible, es solamente una página de noticias e información sobre la FM y otros temas de salud. No ofrece asesoramiento médico, diagnóstico o tratamiento. No pretendemos sustituir el asesoramiento médico profesional, diagnóstico o tratamiento. Siempre busque el consejo de su médico, ante cualquier pregunta que pueda tener con respecto a una enfermedad. Nunca ignore el consejo médico o demore en buscarlo debido a algo que ha leído en este sitio web. Las opiniones expresadas en este sitio son publicadas para enterarnos sobre temas relacionados con la fibromialgia.

¡Gracias por leernos!

Por: B. Cetina

Imagen de: AlDiaDallas

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Rigidez en la Fibromialgia y Artritis. Aunque sea un poco de actividad física nos ayuda.

 
 
Apenas un poco de actividad física parece hacer mucho por ayudar a los
adultos con artritis y fibromialgia, para seguir siendo capaces de realizar 
las actividades cotidianas, encuentra un estudio reciente.
Los adultos con dolor y rigidez en las articulaciones relacionados con la artritis,
deben seguir moviéndose para permanecer funcionalmente independientes.
Apenas un 10 por ciento de los estadounidenses mayores con  artritis en las rodillas cumplen con la sugerencia médica de realizar al menos 150 minutos de actividad moderada a la semana, dijeron los investigadores.
 
 
 
Pero un estudio encontró que hacer incluso 50 minutos sigue siendo
beneficioso.
En el estudio participaron más de 1,600 adultos a partir de los 49 años de edad que tenían dolor o rigidez por la artritis en las caderas, las rodillas o los pies. Los que hacían un mínimo de 45 minutos de actividad moderada (como caminar a paso vivo) por semana tenían un 80 por ciento más de probabilidades de mejorar o mantener la función física y la velocidad del paso a lo largo de dos años,
en comparación con los que hacían menos actividad.«Incluso un poco de actividad es
mejor que nada».
 
«Para las personas mayores que sufren de artritis y que tienen una actividad mínima, 45 minutos semanales esto podría parecer más realista».
Estas conclusiones son importantes porque mientras más haga 
una persona, mejor se sentirá y mayores serán los beneficios para la salud.
«Pero incluso alcanzar esta meta menos rigurosa fomentará la capacidad de
funcionar y podría ser un punto de inicio para los adultos mayores que
afrontan dolor en las articulaciones».
 
 
 

Gracias por leernos!
 
 
Por: B. Cetina
Imagen de Alimenta y Cura
El estudio aparece en una edición
en línea de la revista Arthritis Care & Research

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