Novedades respecto a los puntos sensibles y el diagnóstico de Fibromialgia.

Desde 1990, la fibromialgia se diagnostica principalmente por la presencia de puntos sensibles, pequeñas áreas ubicadas cerca de las articulaciones que causan dolor cuando se presionan. 
No hay duda alguna de que los puntos sensibles son característicos de la fibromialgia, durante mucho tiempo se ha cuestionado su eficacia para diagnosticar correctamente la enfermedad.

El Colegio Americano de Reumatología reemplazó el examen de puntos sensibles con dos pruebas separadas, que caracterizan la vivencia general de los síntomas.
El desafío del diagnóstico
La fibromialgia es una condición que causa dolor crónico generalizado, principalmente de los músculos, tendones y tejidos conectivos. 
Las limitaciones de esta pauta de los 18 puntos sensibles fueron reconocidas por los reumatólogos, ya que los pacientes a veces no cumplían con estos criterios.

Cambios en las pautas de diagnóstico
Debido a estas deficiencias el Colegio Americano de Reumatología emitió nuevas pautas en 2010, suprimiendo los puntos sensibles de la forma diagnóstico. En su lugar se utiliza dos herramientas de evaluación: el índice de dolor generalizado (IDG) y la escala de gravedad de los síntomas (EGS).
El índice de dolor generalizado es un cuestionario en el que se le pregunta si ha experimentado dolor la semana anterior, en alguna de las 19 partes del cuerpo. Cada respuesta ‘sí’ recibe una puntuación de 1 para una posible puntuación máxima de 19.
La escala de gravedad de los síntomas es un cuestionario utilizado para clasificar la gravedad de cuatro síntomas diferentes, fatiga, sueño no reparador, síntomas cognitivos y síntomas físicos, en una escala de 0 a 3 con una puntuación máxima de 12.

Para diagnosticar definitivamente la fibromialgia, su médico necesita confirmar todo lo siguiente:
♦  Un índice de dolor generalizado de 7 o más, con una escala de gravedad de los síntomas de 5 o más. O un índice de dolor generalizado de 3 a 6, con una escala de gravedad de los síntomas de 9 o más.
♦  Síntomas persistentes y similares durante al menos tres meses.
♦  Que no haya otra explicación para los síntomas.
Estos nuevos criterios cambiaron el enfoque de un dolor específico en un momento dado, a una caracterización general del estado de la enfermedad. Según una investigación, este nuevo criterio logró diagnosticar con fibromialgia al 88.1% de las personas, sin la necesidad de un examen de los puntos sensibles.
Esto se consideró una mejora significativa con respecto al criterio anterior, los primeros estudios sugirieron que los puntos sensibles, cuando se usan de forma aislada, podrían dar un diagnóstico correcto en solo el 50% de los casos.
Diagnóstico diferencial
Podría decirse que la parte más importante de un diagnóstico de fibromialgia es la exclusión de todas las otras causas de dolor crónico generalizado. Hasta que se exploren y descarten todos los demás posibles motivos, un índice de dolor generalizado y la escala de gravedad de los síntomas positivos solo pueden dar un diagnóstico presuntivo.
Estas son algunas de las enfermedades que un reumatólogo puede investigar en función de la edad, sexo, historial médico y enfermedades concurrentes: 
♠  Hepatitis C
♠  Hipotiroidismo
♠  Lupus
♠  Esclerosis múltiple
♠  Miastenia gravis
♠  Artritis Reumatoide
♠  Esclerodermia
♠  Síndrome de Sjogren

Fibromialgia, Espondilitis anquilosante otros factores de riesgo

La espondilitis anquilosante es más probable que ocurra en ciertos grupos de personas que en otros. Pero muchas personas que no tienen estos factores de riesgo también contraen la enfermedad. Es más probable que le diagnostiquen espondilitis anquilosante si es hombre, caucásico y tiene entre 17 y 45 años de edad.

La espondilitis anquilosante tiene un claro predominio masculino, con una proporción de hombres a mujeres de hasta 3: 1.

La enfermedad se presenta muy diferente entre pacientes masculinos y femeninos.

Las pacientes tienen una menor respuesta al tratamiento con fármacos que suprimen el sistema inmunológico y reducen la inflamación en las articulaciones, y tienen una mayor cantidad de síntomas de la enfermedad a pesar de tener un progreso más bajo controlado por radiografías, y niveles más bajos de inflamación en comparación con los pacientes masculinos.



Factores de riesgo de estilo de vida

No se sabe si fumar aumenta el riesgo de tener espondilitis anquilosante, aunque parece empeorar los síntomas existentes de la enfermedad.
La falta de ejercicio puede ser un factor para agravar la enfermedad. Practicar ejercicio diariamente puede ayudarlo a mantenerse ágil y fuerte y disminuir el impacto de la enfermedad en su vida. Fortalecer ciertos músculos le permitirá mantener una mejor postura, lo cuál puede disminuir su probabilidad de curvatura anormal de la columna vertebral conocida como cifosis. Su médico o fisioterapeuta pueden sugerirle un plan de ejercicio adecuado.
A medida que maneja su espondilitis anquilosante, una de las cosas más importantes que puede hacer es buscar un tratamiento correcto y seguir los consejos de su médico. Esto minimizará sus posibilidades de tener complicaciones graves por esta condición.

El estudio: Sexual Dimorphism in the Th17 Signature of Ankylosing Spondylitis 

Fibromialgia enfermedad invisible, espondilitis anquilosante enfermedad silenciosa

La espondilitis anquilosante (EA) es un tipo de 

artritis inflamatoria crónica, debilitante y dolorosa que afecta la columna vertebral. 
Los investigadores todavía están trabajando para comprender qué causa la espondilitis anquilosante. 
Sin embargo, se cree que una variedad de factores aumentan el riesgo de la enfermedad, incluidos ciertos factores genéticos y ambientales. 
Los hombres y los adultos jóvenes y de mediana edad también pueden ser más propensos a contraer la enfermedad.
Causas ambientales
Los investigadores especulan que puede haber contribuyentes ambientales que aumentan el riesgo de espondilitis anquilosante.  Sin embargo, actualmente no se comprenden bien. 

Algunas de las causas ambientales de EA pueden incluir:
♦  exposición a ciertas infecciones
♦  exposición a ciertas toxinas
♦  estrés mecánico/lesión de las articulaciones afectadas
♦  cambios en el microbioma (la población de bacterias que habitan en su colon)
♦  inflamación del intestino
Causas genéticas
Las personas con variaciones de ciertos genes tienen más probabilidades de contraer espondilitis anquilosante. Una de esas variantes genéticas se conoce como HLA-B27. El gen HLA se usa para producir una proteína importante para el sistema inmunitario. El noventa por ciento de las personas diagnosticadas con espondilitis anquilosante dan positivo para la variante HLA-B27.

Sin embargo, es importante tener en cuenta que no todas las personas con la variación del gen HLA-B27 contraen la enfermedad, lo que significa que otros factores además de la genética deben desempeñar un papel.
También se cree que otros genes juegan un papel en el aumento del riesgo de EA, incluido un gen conocido como ERAP-1. Otros genes involucrados con el sistema inmune también pueden desempeñar papeles importantes.

Causas fisiológicas

Los investigadores todavía están trabajando para desenredar los posibles contribuyentes fisiológicos a la espondilitis anquilosante. 
Se cree que al menos en parte surge de alteraciones en el sistema inmune de una persona. 
Por ejemplo, los investigadores actualmente creen que una molécula de señalización inmune conocida como IL-17 puede desempeñar un papel importante en la enfermedad.

La espondilitis anquilosante, síntomas similares a la fibromialgia

La rigidez de la espalda por osteoartritis (una forma no inflamatoria de artritis) dura menos de 30 minutos.
El dolor de espalda en la Espondilitis Anquilosante puede volverse bastante incapacitante y tiende a expandirse con el tiempo.

Entonces, aunque el dolor de Espondilitis Anquilosante puede comenzar en un lado de la espalda, eventualmente se mueve hacia ambos lados.
El dolor eventualmente puede subir por la columna vertebral e incluso hacia el cuello.

Dolor en las articulaciones

A veces, la Espondilitis Anquilosante causa dolor en las articulaciones fuera de la columna vertebral. Por ejemplo, algunas personas con Espondilitis Anquilosante también experimentan dolor en las articulaciones en lugares como los hombros, caderas, rodillas, codos y tobillos. Sin embargo, no todas las personas tendrán problemas con estas otras articulaciones.
Entesitis
Otro síntoma de Espondilitis Anquilosante es la inflamación de las entesis, que son las áreas del cuerpo donde un tendón o ligamento se conecta a un hueso. El talón es el sitio más común de entesitis

La uveitis anterior, que se refiere a la inflamación de la parte coloreada del ojo, ocurre en aproximadamente el 26 por ciento de las personas con Espondilitis Anquilosante. La uveítis generalmente causa dolor en un ojo, sensibilidad a la luz y visión borrosa.
Es más probable que ocurra en aquellos que han tenido Espondilitis Anquilosante durante más tiempo y que dan positivo por la variación genética del antígeno leucocitario humano (HLA) -B27. 

Síntomas sistémicos
Además de la inflamación de las articulaciones y los tejidos, el paciente también puede experimentar síntomas de inflamación de todo el cuerpo, como malestar general, cansancio, fiebre leve y disminución del apetito. 
Algunas personas también experimentan dificultades para dormir debido al dolor. 
Apariencia «encorvada» y movilidad limitada.
A medida que la espondilitis anquilosante se vuelve más avanzada, la inflamación puede causar deformidades en la columna vertebral.  
Esta nueva formación ósea puede conducir a la fusión espinal, haciendo que la espalda de una persona se curve hacia adelante (llamada hipercifosis). 
En casos severos, esto puede crear una apariencia permanente de «jorobado». En algunos casos, también pueden ocurrir otros cambios en la columna vertebral.
Sin embargo, es importante tener en cuenta que esto solo ocurre en un subconjunto de personas. 

Este proceso puede limitar la movilidad de la columna, lo que hace que sea más difícil levantar algo del piso.
Recibir tratamiento temprano puede ayudarlo a prevenir estos problemas a largo plazo.

Síntomas raros
Con menos frecuencia, la Espondilitis Anquilosante también puede afectar a otros sistemas del cuerpo. 
Algunas complicaciones pueden afectar el corazón, los pulmones o los riñones. 
Tanto la inflamación de la aorta como la insuficiencia valvular aórtica pueden causar insuficiencia cardíaca, que puede ser fatal. 
Los problemas pulmonares en la Espondilitis Anquilosante pueden surgir de un movimiento limitado de la pared torácica y la columna vertebral, o de la fibrosis pulmonar. 
También pueden ocurrir problemas renales como la nefropatía por IgA. Aunque algunos de estos problemas pueden poner en peligro la vida, son mucho menos comunes que los síntomas espinales de la Espondilitis Anquilosante.
La investigación también muestra una mayor prevalencia de enfermedad inflamatoria intestinal y psoriasis en personas con Espondilitis Anquilosante. Probablemente reflejan factores genéticos compartidos que pueden aumentar el riesgo de las tres enfermedades.
Complicaciones
Complicaciones por compresión vertebral o fractura.
Las personas con Espondilitis Anquilosante tienen un mayor riesgo de fractura vertebral.   
En algunos casos, tal fractura podría dañar la médula espinal. 
Una lesión de la médula espinal puede conducir a una variedad de síntomas neurológicos como debilidad, entumecimiento o incluso parálisis.
La desalineación severa de la columna vertebral por Espondilitis Anquilosante también puede causar compresión de la médula espinal, que es una emergencia neurológica. 
Sin embargo, es importante tener en cuenta que la mayoría de las personas con Espondilitis Anquilosante no experimentarán estas complicaciones.

Cuando ver a un doctor
Si sus síntomas empeoran o no responden al tratamiento, haga una cita para ver a su médico. Es posible que deba explorar otras opciones de tratamiento.
También asegúrese de conocer los síntomas que pueden indicar una complicación grave de la Espondilitis Anquilosante, como debilidad repentina o parálisis.
Si experimenta síntomas repentinos como debilidad, parálisis, dolor intenso de espalda, dolor ocular o dolor en el pecho, consulte a un médico de inmediato.
Eso le dará la mejor oportunidad de un buen resultado médico.

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Fibromialgia, Espondilitis anquilosante, ¡más que solo artritis de la columna vertebral!

La espondilitis anquilosante es una enfermedad
inflamatoria crónica de las articulaciones, columna y la articulación sacroilíaca.  
Las personas con espondilitis anquilosante también pueden tener inflamación en otras articulaciones, como los hombros o las rodillas. Los pacientes suelen tener síntomas en otros órganos como por ejemplo, los ojos.

Variaciones de síntomas
Los síntomas de espondilitis anquilosante comienzan con mayor frecuencia entre los 20 y 40 años. Los síntomas no afectan a todos los pacientes de la misma manera. Algunas personas en la edad adulta temprana tienen una enfermedad mucho más leve, con un efecto mínimo en su vida diaria. Otros tienen síntomas mucho más debilitantes.

Si bien los síntomas varían en tipo y gravedad, también pueden variar según el género. Las mujeres pueden experimentar más fatiga y depresión debido a la espondilitis anquilosante. Las investigaciones respecto a las diferencias según el sexo todavía son recientes, y las personas de ambos sexos pueden tener cualquiera de los síntomas.

Síntomas frecuentes
Los primeros signos y síntomas de la espondilitis anquilosante pueden abarcar dolor y rigidez en la espalda lumbar y las caderas, especialmente por la mañana y después de estar sentado o quieto largo tiempo.
También es común el dolor y la fatiga en el cuello.

Las zonas dolorosas más comunes son las siguientes:

  • El sacro, que está conectado con parte de la pelvis por las articulaciones sacroilíacas.
  • Las vértebras lumbares.
  • Donde los tendones y ligamentos se unen a los huesos, sobre todo en la columna vertebral, a veces también en la parte de atrás del talón.
  • El cartílago entre el esternón y las costillas (costocondritis).
  • Las articulaciones de la cadera y los hombros.

Dolor lumbar
Los síntomas más comunes son: dolor crónico en la zona lumbar de la espalda, así como en nalgas, caderas y parte posterior del muslo, lo que puede llevar a pensar que se trata de ciática.
Este dolor va apareciendo lentamente, suele mejorar con el movimiento y empeorar con el reposo, por ese motivo puede sentirse rigidez por las mañanas.
Se trata de dolor de tipo “inflamatorio”, a diferencia del dolor de tipo “mecánico”, que es más típico de problemas discales que es mucho más común, o de otras enfermedades que afectan a las articulaciones, como la artrosis.
El dolor de espalda inflamatorio presenta los siguientes síntomas:  
  •      Mejora con la actividad y/o ejercicio. 
  •      El dolor no mejora con el reposo.  
  •      Dolor nocturno que suele despertar al paciente en la segunda mitad de la noche, obligándolo a levantarse. 
  •      Rigidez matutina.
  •      Más de 3 meses de evolución en pacientes jóvenes. 
  •      La rigidez matutina puede durar horas.

Un factor de riesgo puede ser la herencia.

La mayoría de las personas que tienen espondilitis anquilosante tiene el gen HLA-B27. Pero hay personas que tienen este gen y nunca enferman de espondilitis anquilosante.

El dolor de espalda en la espondilitis anquilosante puede volverse bastante incapacitante y tiende a expandirse con el tiempo. Puede subir por la columna vertebral e incluso llegar hasta el cuello.

Siento dolor, fatiga, rigidez, niebla mental, ¿tendré Fibromialgia?

Llegando al diagnóstico de fibromialgia
Si tienes dolor crónico y fatiga durante más de tres meses, entre otros síntomas, puede que te preguntes si tienes fibromialgia.

Algunos de los síntomas más comunes de la fibromialgia son los siguientes:
 Dolor generalizado
 Fatiga
 Niebla mental
 Rigidez en articulaciones y músculos.
 Síndrome del intestino irritable
 Dolores de cabeza
 Dolor de mandíbula
 Ansiedad o depresión
Si tienes algunos de éstos síntomas aparte del dolor y la fatiga, quizás quieras saber cuál es el proceso de diagnóstico para la fibromialgia.
Desafortunadamente, en este momento no se puede hacer una sola prueba para diagnosticar definitivamente la fibromialgia. 

Un paciente satisface los criterios diagnósticos para la fibromialgia si cumple las 3 condiciones siguientes:

El dolor producido por la palpación debe estar presente en al menos 11 de los siguientes lugares.
  • Parte posterior inferior de la cabeza: bilateral.
  • Cervical inferior: bilateral.
  • Trapecio: bilateral, está ubicado en la espalda justo debajo del cuello.
  • Supraespinoso: bilateral, se encuentra en la región posterosuperior del hombro.
  • Segunda Costilla: bilateral, en la 2ª unión condrocostal, a los lados de la unión.
  • Epicóndilo: bilateral, 2 cm. distal a los epicóndilos, (codos).
  • Glúteo: bilateral.
  • Trocánter mayor: bilateral, punto de unión de los tendones de cinco músculos.
  • Rodilla: bilateral.
La palpación se realiza con una fuerza aproximada de 4 Kg. Para que un punto doloroso sea considerado positivo, el paciente debe sentir dolor. La simple molestia no es considerada dolor.El dolor en todo el cuerpo debe sentirse durante al menos 3 meses. La presencia de una segunda condición no descarta el diagnóstico de fibromialgia.

Aunque estos criterios son de clasificación y no diagnósticos, son aceptados y utilizados para el diagnóstico de la fibromialgia, desde su creación sustituyen a todos los utilizados anteriormente. Los pacientes tendrán fibromialgia si satisfacen ambos criterios.

¿Quién diagnostica la fibromialgia?
El primer paso es ver a tu médico clínico, ya sea su médico de cabecera, quien muy probablemente te derive a un reumatólogo. 
Algunas de las pruebas que pueden hacer incluyen:
  •     Pueden realizarse análisis de sangre y 
  •     pruebas de imagen, 
Con el fin de descartar otras enfermedades que puedan confundir el diagnóstico, como:
  •     depresión,
  •     lupus,
  •     infecciones,
  •     síndrome de Sjögren,
  •     artritis reumatoide,
  •     espondilitis anquilosante,
  •     problemas de tiroides, u
  •     otras enfermedades reumatológicas o traumatológicas.
¿Es la fibromialgia un diagnóstico real?
Hay algunos que todavía creen que un diagnóstico de fibromialgia es el código médico para ‘No sé realmente qué es lo que te pasa’Pero este simplemente no es el caso, porque la fibromialgia es una enfermedad real.
Los expertos creen que la fibromialgia puede ser causada por un mal funcionamiento del sistema nervioso. Los investigadores que usan imágenes de resonancia magnética para examinar los cerebros de las personas con fibromialgia han encontrado irregularidades en la parte del cerebro que procesa las señales de dolor
Todo indica que esta parte del cerebro aumenta la intensidad de las señales de dolor normales, lo que podría hacer que el paciente perciba dolor sin una causa física real.
¿Por qué todavía hay un estigma tan grande en torno a la fibromialgia?
Parte del problema es que las personas con fibromialgia se ven saludables a pesar de que no se sienten bien. Esto es algo difícil de comprender para quienes nos rodean, la idea es que alguien que está enfermo tiene que ‘verse enfermo’.
Mientras pasa el tiempo y las nuevas investigaciones van mostrando la realidad de la fibromialgia, las personas van a comenzar a comprender de qué se trata realmente.
Aprender a lidiar con el diagnóstico de fibromialgia
Por ahora no hay un tratamiento exclusivo para la fibromialgia
Pero sí hay muchas cosas que pueden ayudarnos a tener una mejor calidad de vida:
Medicación. Hay medicamentos recetados y de venta libre que pueden ayudar a disminuir los niveles de dolor.
Suplementos. Las vitaminas y los suplementos pueden ayudar con una variedad de síntomas, como dolor, fatiga, calambres musculares y pueden ayudar a dormir mejor.
Ejercicio. El ejercicio suave y de bajo impacto, es una de las mejores maneras de disminuir el dolor. Encuentra el equilibrio en tus niveles de actividad así podrás ayudar a reducir los síntomas.
Grupos de apoyo. Tener un buen sistema de soporte es una parte importante de sobrellevar el fibromialgia. Tener personas que ofrezcan ayuda práctica es genial, pero tener a alguien que escuche y ofrezca apoyo moral es invaluable. No todos tienen personas que puedan brindar ese tipo de apoyo. Aquí es donde entran en juego los grupos de apoyo. Ya sea que se reúna con un grupo local o converse con personas en línea, contar con otros que estén pasando por lo mismo puede ser una excelente para ayudarnos a sobrellevar la situación.


¡Los médicos e investigadores están aprendiendo más y más todo el tiempo!



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7 Enfermedades asociadas a la Fibromialgia.

La fibromialgia se caracteriza por los puntos dolorosos a lo largo del cuerpo, cansancio, insomnio y problemas cognitivos entre ellos la fibro-niebla. Además las personas con fibromialgia son más propensas que la población general, a contraer otras condiciones.

Si tienes fibromialgia aquí te informamos de otros siete problemas de salud que pueden ocurrir al mismo tiempo.

Un gran número de personas con fibromialgia también tienen migrañas. Algunas de las causas investigadas son los cambios en el tronco encefálico y sus interacciones con el nervio trigémino, un importante causante de dolor. También podrían existir desequilibrios en la serotonina que ayuda a regular el dolor en el sistema nervioso.

Los investigadores están estudiando el papel de la serotonina en las migrañas. También otros neurotransmisores se relacionan con el dolor de la migraña.

Los dolores de cabeza por tensión también pueden responder al biofeedback.

Enfermedades autoinmunes
Una cuarta parte de las personas con enfermedades inflamatorias autoinmunes, que incluyen artritis reumatoide, lupus, síndrome de Sjögren y espondilitis anquilosante, también tienen síntomas de fibromialgia. 
La fibromialgia no es una enfermedad inflamatoria, pero algunas investigaciones sugieren que la artritis reumatoide, y otras enfermedades inflamatorias pueden aumentar el riesgo de padecer fibromialgia.

Síndrome de Piernas Inquietas
El insomnio y otros problemas del sueño son comunes en los pacientes de fibromialgia. El síndrome de piernas inquietas, afección que causa una urgencia incontrolable de mover las piernas, generalmente debido a una sensación de incomodidad. Suele ocurrir por la tarde o la noche cuando estás sentado o recostado. El movimiento alivia temporalmente la sensación desagradable. Se siente como un hormigueo, ardor e incluso dolor y se percibe como que algo se arrastra o trepa por las piernas, a veces hasta sacudidas involuntarias.
Al igual que la Fibromialgia, estas alteraciones tienen que ver con el funcionamiento del sistema nervioso y niveles anormales de neurotransmisores, lo que afecta a las contracciones musculares. Puede ser hasta 11 veces más común en las personas con fibromialgia. 

Se considera que una persona tiene este síndrome cuando los síntomas han estado presentes por al menos 3 días al mes durante un período de 3 meses o más.

Los síntomas principales incluyen dolor abdominal, exceso de gases, distensión, cambios en los hábitos intestinales, puede ser diarrea (SII-D) o estreñimiento (SII-E). El dolor y otros síntomas con frecuencia se reducirán o desaparecerán después de una deposición. Las personas con este síndrome pueden alternar entre estreñimiento y diarrea o, en su mayor parte, tener una u otra afección.

Del 30% al 70% de las personas con fibromialgia también tienen SII.

Las personas con fibromialgia tienen más probabilidades de tener dolor pélvico, irritabilidad de la vejiga y cólicos menstruales, algunos de los medicamentos que alivian los síntomas de la fibromialgia también pueden aliviar estos otros dolores.
Más de la mitad de las personas con fibromialgia también pueden tener problemas mentales o emocionales como depresión y ansiedad. 
Puede ser causada por una combinación de factores genéticos, biológicos, ambientales y sicológicos. Niveles bajos de serotonina pueden llevar a sentimientos negativos, preocupados o irritables. Así, el déficit de serotonina puede hacer que te sientas pesimista, triste, desconfiado o que puedas tener un ataque de pánico. También puede causar depresión, ansiedad y otros trastornos de salud.
Muchas personas con fibromialgia llevan un estilo de vida sedentario, debido a su dolor crónico y la falta de actividad física regular, situaciones que aumentan el riesgo de sobrepeso u obesidad. Tener sobrepeso crea un mayor estrés en las articulaciones, lo que puede causar más dolor y agravar la fibromialgia. 

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A pesar que se conoce más sobre la Fibromialgia, sigue siendo difícil de entender

Hemos estado viendo una ampliación en el reconocimiento de la fibromialgia en los últimos años. 
¿Qué sabemos de esta enfermedad cada vez más reconocida? Lamentablemente, no lo suficiente. 
Los investigadores continúan trabajando para comprender mejor la fibromialgia, pero en general sigue siendo un trastorno desconcertante.
¿Qué causa la fibromialgia?
La causa de la fibromialgia no se entiende completamente. Se ha encontrado, sin embargo, que ciertos factores pueden aumentar la probabilidad de desarrollar fibromialgia.
Aunque la fibromialgia no se considera una enfermedad hereditaria, parece que la genética es un factor posible, ya que la fibromialgia se ha visto entre los grupos familiares.

♦  Ciertas infecciones también pueden causar fibromialgia en algunas personas, como la hepatitis C, el virus de Epstein-Barr, la enfermedad de Lyme o el parvovirus.
♦  Los trastornos autoinmunes, como la artritis reumatoide, el lupus, la osteoartritis o la espondilitis anquilosante, también se han relacionado con la fibromialgia.
♦  Las lesiones o traumas físicos, como un accidente automovilístico, han sido el catalizador que desencadena la fibromialgia en muchas personas.
♦  El trauma emocional o la angustia, especialmente durante la infancia, también se ha encontrado que es la causa de la fibromialgia para muchos.
¿Cuáles son los síntomas de la fibromialgia?
La fibromialgia es un trastorno complejo que causa una larga lista de posibles síntomas o enfermedades asociadas. Cada uno de nosotros que tenemos fibromialgia, tenemos nuestro propio conjunto de síntomas que pueden aparecer y desaparecer, o disminuir en el nivel de intensidad.
Todos experimentamos la fibromialgia de una manera única, esta una de las cosas que hacen que la fibromialgia sea un desafío para tratarla, e incluso para comprenderla.

Algunos de los síntomas más comunes de la fibromialgia son:
♦  Dolor.
♦  Fatiga.
♦  La fatiga cognitiva.
♦  Rigidez articular y muscular.
♦  Problemas estomacales y digestivos.
♦  Depresión y ansiedad.
♦  Desequilibrios hormonales.
♦  Dolores de cabeza
  Espasmos musculares.
♦  Sensibilidad a las luces y al sonido.
♦  Sensibilidad a los productos químicos.

Dolor
La fibromialgia causa dolor en todo el cuerpo. Tantas partes de su cuerpo le dolerán a la vez, que solo puede describirse como un dolor general.
Imagina estar en una habitación y rodeado de gente que grita. Ahora trata de identificar lo que dice cada individuo. Esto sería difícil, tal vez incluso imposible de hacer. Así es como suele ser el dolor para nosotros. 
En momentos como este, es difícil incluso calcular qué está doliendo y el tipo de dolor que es.
Si bien a veces podemos sentir dolor solo en uno o dos lugares, es raro que una persona con fibromialgia esté completamente libre de dolor.
El tipo de dolor que nos aflige puede variar de un día a otro, incluso de un momento a otro. 
El 👉👉 dolor de la fibromialgia se ha descrito de varias maneras diferentes, y las siguientes son las más utilizadas:
♦  Dolor profundo.
♦  Dolor doloroso.
♦  Dolor radiante.
♦  Dolor punzante.
♦  Hiperestesia, sensibilidad al tacto.
♦  Hiperalgesia, aumento de la sensación de dolor.

Imagen de: ArribaSalud

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Fibromialgia, las enfermedades reumáticas crecen vertiginosamente, ¿por qué?

El informe de la revista mensual ‘Arthritis in America’, más de 54 millones de adultos estadounidenses -uno de cada cuatro- viven con artritis, y cerca de la mitad de ellos, 24 millones, solo son capaces de hacer limitadamente las actividades diarias.

El informe también indica que el número de personas limitadas por la enfermedad artrítica sigue creciendo, los trastornos artríticos están ahora entre las principales causas de discapacidad física.
Aunque el término ‘artritis’ significa literalmente inflamación articular, en el campo de la salud pública ha adquirido un significado más amplio y se usa como término colectivo para más de 100 enfermedades reumáticas y afecciones que afectan a las articulaciones, tejidos circundantes y otros tejidos conectivos.
Incluyendo condiciones como la fibromialgia y el lupus.
Todo el mundo conoce a alguien con artritis -miembros de la familia, amigos y vecinos-.
La artritis está en un máximo histórico. Más de 54 millones de personas reportan un diagnóstico de la enfermedad. Alarmantemente, más gente con artritis está apareciendo.
Más personas con vidas limitadas
Estamos viendo un gran aumento, independientemente del envejecimiento de la población.
Las personas que están limitadas son los adultos pueden no ser capaces de arrodillarse, sostener una taza, levantar una bolsa de supermercado, o caminar a su coche, hay 24 millones de vidas americanas adultas son limitadas debido a su enfermedad.
Según un estudio se calcula que en el 2040 aproximadamente, 78 millones de los adultos de 18 años o más, van tener el diagnóstico médico de artritis en EEUU. Esto no es una enfermedad de una persona de edad, alrededor del 60 por ciento de los adultos que tienen artritis son menores de 65 años. 
Los crecientes niveles de obesidad en la población general como uno de los probables factores, aún no se ha hecho un análisis completo, pero se sabe que la artritis puede ser más grave en las personas que sufren de obesidad. Casi uno de cada tres adultos obesos, también tiene artritis, y alrededor de la mitad de todos los adultos con enfermedad cardíaca o diabetes tienen artritis.
Formas comunes de artritis
La forma más común de artritis es la osteoartritis, seguida por la gota, la fibromialgia, la artritis reumatoide y el lupus -los tres últimos son conocidos o se cree que implican actividad autoinmune-.

La fibromialgia es una afección crónica o de larga duración que puede ocurrir por sí sola, o con frecuencia co-ocurre con otras afecciones reumáticas, como artritis reumatoide, lupus eritematoso sistémico y espondilitis anquilosante.
La enfermedad puede afectar a los músculos y a los tejidos blandos de todo el cuerpo.
También puede causar problemas de depresión o cognición (fibro-niebla), confusión, olvido y dificultad para concentrarse.
Los síntomas típicos de las enfermedades artríticas en general incluyen dolor, rigidez, hinchazón, inflamación visible y  limitaciones en el movimiento.

La artritis es una causa común de dolor crónico.

Aproximadamente un tercio de los adultos mayores de 45 años con artritis reportan ansiedad o depresión, y cerca de tres de cada 10 encuentran que movimientos como inclinarse, doblarse o arrodillarse les resultan muy difíciles, más del 20% de los adultos con artritis les resulta muy difícil o imposible caminar tres cuadras.
Los afroamericanos e hispanos con artritis están más severamente limitados en sus actividades, según las estadísticas.
Los adultos en edad de trabajar con artritis tienen un empleo más bajo que aquellos sin artritis.
Permanezca físicamente activo
Los adultos con artritis pueden disminuir el dolor y mejorar la función en un 40%, manteniéndose físicamente activos.
En el pasado, a las personas con artritis se les pudo haber dicho que no fueran activas por temor a empeorar su artritis, pero ahora está demostrado que ser físicamente activo puede ser útil, y hay maneras de ser activo que pueden acomodarse a las limitaciones físicas de la artritis. La gente debe saber que es mejor tratar su artritis antes de que los síntomas se vuelvan más severos. 
Hay maneras de aliviar el dolor de la artritis sin medicina. A muchos de los adultos con artritis se les prescribe opioides. Hay opciones más seguras para el dolor asociado con la artritis, incluyendo el ejercicio y más movimiento. El malestar de la artritis deja a muchas personas pensando que no pueden hacer ejercicio, pero ¡eso es exactamente lo que necesitan hacer!.
Los adultos pueden intentar nadar, caminar, andar en bicicleta o participar en programas de actividad física en parques y centros recreativos.
El informe pone de relieve que los programas aprobados, de educación para el tratamiento de las enfermedades, cuando están disponibles, son una forma de aliviar el dolor. 
Los médicos y otros proveedores de salud deben promover, tanto para la actividad física, como el tratamiento de la enfermedad, programas de educación a pacientes adultos con artritis durante las visitas de los pacientes, y también se solicita a los médicos y otros proveedores, que pregunten a los pacientes si están experimentando depresión, o ansiedad. Para así poder ofrecer atención, tratamiento y enlaces a servicios a quienes los sufren.