Fibromialgia: los síntomas iniciales causan miedo, angustia, tristeza…

Algunos ejemplos de las habilidades positivas para hacer frente a la fibromialgia, incluyen: Contactarse con personas de confianza para hablar de sus frustraciones y temores con respecto a su diagnóstico, tratamiento y su futuro.
El diagnóstico de fibromialgia, provocará un profundo sentimiento de pérdida de su estado de salud, centrarse en continuar, a pesar de esta pérdida y tratar de llegar a la aceptación no es nada fácil.

Exprese sus emociones saludablemente, por ejemplo a través del arte y el ejercicio. El uso limitado de la evasión y el escape, evita que se conviertan en habilidades de afrontamiento negativas (un día frente a la televisión está bien, pero todos los días, NO).

Trate de conseguir un buen equipo de atención médica, con quiénes se sienta cómodo, con una buena comunicación, y siga sus recomendaciones de tratamiento.
Aceptar la necesidad de atención de salud mental para conseguir habilidades de afrontamiento adicionales ya que la fibromialgia se acompaña con depresión y ansiedad.

Nuevas Perspectivas
La forma en que ves tu situación, puede aumentar o limitar el impacto que tenga en tu búsqueda de habilidades para enfrentar positivamente tu nueva situación. 
Busca maneras nuevas y diferentes de tratar tus síntomas. Si alguien te ofrece su amor, apoyo positivo y bien intencionado, manténlo cerca!. 
No pienses que la gente no te entiende, y que nunca podrá comprender tu nueva condición. Ten en cuenta que el estrés mental que acompaña a la fibromialgia, suele ahuyentar a tus posibles apoyos.
Acepte los comentarios y sugerencias de las otras personas. Entiende que cuando te encuentras perdido en la novedad de la fibromialgia, es difícil que puedas ver la salida. 
Necesitas voluntad para aceptar las recomendaciones de otras personas, para conseguir los resultados que estás buscando obtener.
Los puntos dolorosos son terribles. El dolor muscular y el cansancio son frustrantes. La ansiedad y la depresión añaden más frustración, pero siempre encontrarás una salida.
Lamentablemente la fibromialgia ahora es parte de tu vida. Aceptar el diagnóstico de la fibromialgia no es fácil, pero con la actitud correcta es manejable. 
Busca el tratamiento que te haga sentir mejor, toma los medicamentos que te indique tu médico, haz el ejercicio que esté acorde a tu estado físico, descansa cuando te sientas cansado, evita la negatividad, haz terapia si la necesitas, pide ayuda cuando la requieras…
Cambia tu manera de percibir la fibromialgia, ten una buena disposición para el afrontamiento de este gran cambio. Así podrás sacar lo mejor de una mala situación.
GRACIAS POR LEERNOS!
Por: B. Cetina
Imagen de: 

Qué causa problemas de piel en la fibromialgia?

Los síntomas más comunes del síndrome de fibromialgia son  el dolor muscular extendido y alodinia (una respuesta de dolor 
extremo al simple roce en la piel). 
Algunas personas también desarrollan erupciones 
cutáneas, y otros trastornos de la piel y cambios asociados con el 
síndrome de fibromialgia. 

Estos pueden ser angustiosos, haciendo que la gente se sienta 
incómoda o poco atractiva, y puede agregar sentimientos de depresión y 
aislamiento.

Erupciones cutáneas y el síndrome de fibromialgia
Las personas con síndrome de fibromialgia son más propensas a tener 
piel sensible que el resto de la población, y entre 50% y 80% de las 
personas con síndrome de fibromialgia desarrollará erupciones cutáneas 
u otras afecciones de la piel. 

Estos pueden afectar el sueño, ya perturbado, y añadirse a la 👉👉 alodinia lo 
que hace aún más difícil encontrar ropas que  sean cómodas.
La erupción suele ser de color rojo, y puede ser con elevaciones. 
También puede causar dolor o picazón, o una sensación de cosquilleo en 
la piel. 

Algunas erupciones pueden ser una reacción a los medicamentos, si esto 
le ocurre, siempre consulte a un médico, enfermera o farmacéutico. 
Un hidratante hipoalergénico , una crema suave diseñada para la 
irritación provocada por el del pañal, o una crema de corticosteroides de 
venta libre, puede ayudar.

Algunas personas con síndrome de fibromialgia son sensibles a la luz 
(fotosensibles), y esto puede causar enrojecimiento de la piel, dolor y 
erupciones. 
Las cremas protectoras del sol de factor protector alto, pueden ayudar.

Qué causa problemas de piel en el síndrome de fibromialgia? 
La causa exacta detrás de los problemas de piel en el síndrome de 
fibromialgia no está completamente claro. 
Las personas con fibromialgia parece que hubieran 
aumentado la actividad del sistema inmune bajo la piel. 

Esto podría conducir a la liberación de histamina, que puede conducir a 
picazón, erupciones cutáneas y malestar de la piel, y heparina, que 
reduce la coagulación de la sangre y podría conducir al desarrollo de 
moretones. 
Si esta es la causa, las tabletas y las cremas antihistamínicas pueden 
ayudar.

Las erupciones cutáneas también pueden ser un signo de lupus (lupus 
eritematoso sistémico), que tiene síntomas similares al síndrome de 
fibromialgia, pero es una enfermedad autoinmune. 
Cualquier preocupación por el diagnóstico debe ser conversado con un 
médico.


Otros problemas de la piel en la fibromialgia
Otro síntoma de la piel en el síndrome de fibromialgia es la picazón. En el síndrome de fibromialgia, el cerebro a menudo malinterpreta las 
señales de presión como de dolor, también puede llegar a ser más 
confuso y malinterpretar el tacto o la presión, provocando una sensación 
de picazón. 
Ponerse compresas frías en las áreas que pican puede ayudar. 

Otras sensaciones de la piel incluyen entumecimiento, hormigueo, una 
sensación de cosquilleo, o de ardor.


Las personas con fibromialgia tienden a desarrollar piel seca que puede

empeorar la picazón. 
Esto puede ocurrir en cualquier parte del cuerpo, pero puede ser más 
grave en las manos y los dedos. 
Para tratar o prevenir esto, evite los jabones y geles de ducha fuertes, y 
mantenga la piel bien hidratada, especialmente después de baños y 
duchas -esto también reducirá cualquier picazón-. 
Evite cualquier cosa con demasiadas fragancias artificiales, utilizar manteca de cacao o manteca de karité, o productos de bebé hipoalergénicos
puede ayudar-. 

Las cremas de corticosteroides también pueden ayudar, pero primero 
consulte a un médico o farmacéutico.

La piel de las personas fibromialgia es delicada al tacto, 
especialmente en los llamados puntos dolorosos, o puntos gatillo, 
y puede suceder que los 👉👉 moretones o cicatrices aparezcan más 
fácilmente, y que tarden más en sanar

El color de la piel puede cambiar, a cada vez más oscuro -esto puede estar 
relacionado con la superproducción de melanina-.

¡Gracias por leernos!

By Administrator

Un examen específico puede ayudar a diagnosticar la Fibromialgia y calcular los espasmos musculares. Cuál es?


En un estudio reciente, encontraron que muchos pacientes con fibromialgia experimentan:
Una Alta Estimulación muscular
-La misma se caracteriza por calambres musculares y la incapacidad de controlar el movimiento– y esto puede estar asociado al malestar de los pacientes.

 

Las personas con fibromialgia tienden a tener sensibilidad y dolor generalizado puntos dolorosos en los músculos, tendones y articulaciones.

 

La fibromialgia pueden dar lugar a una calidad negativa de la vida de los pacientes.
Es difícil de diagnosticar debido a su amplia cantidad de síntomas y la falta de pruebas de diagnóstico bien definidas.

 

Entre las pruebas para evaluar los síntomas de la fibromialgia está:
La electromiografía, (muestra la actividad eléctrica producida por los músculos esqueléticos), y puede determinar alteraciones en la actividad muscular y vincularlas a los síntomas de dolor del músculo.

 

 

Además, la prueba de isquemia-hiperpnea:
Se puede utilizar para determinar más específicamente los efectos de los calambres musculares y la incapacidad de controlar el movimiento muscular.
El estudio, «la prueba de isquemia-hiperpnea es útil para detectar pacientes con síndrome de fibromialgia«,  tuvo como objetivo determinar la frecuencia de las contracciones musculares en los pacientes de fibromialgia,   y así evaluar su utilidad como herramienta de diagnóstico.
Un total de 145 pacientes con fibromialgia se sometió a pruebas comunes de electromiografía, para descartar cualquier daño muscular o nervioso, y también para evaluar los efectos de los calambres musculares y la incapacidad de controlar el movimiento muscular.
Se evaluó la calidad de vida en general, las puntuaciones de dolor, grado de discapacidad, trastornos psicológicos, y la calidad del sueño.
De acuerdo con los resultados de la prueba de isquemia-hiperpnea los pacientes fueron divididos en tres grupos:
62,52% de los pacientes fueron positivos en la frecuencia de espasmos musculares, 22,76% resultaron negativos (no tenían espasmos musculares), y 11,72% estaban en el límite de tenerlos.
Estos resultados indican que la mayoría de los pacientes con fibromialgia sufren de contracciones musculares y movimientos musculares incontrolables.

Al comparar los tres grupos en relación con fibromialgia los investigadores observaron que los pacientes positivos en calambres musculares y la incapacidad de controlar el movimiento muscular, eran más jóvenes, un promedio de 52,55 años de edad.
En comparación con los 58 años de edad en el grupo negativo (no tenían espasmos musculares).
Los pacientes positivos también presentaron una energía física inferior, poca capacidad para realizar actividades sociales, gran fatiga, y una mala calidad de vida mental en general, comparado a los pacientes que tuvieron resultados negativos. 
Los calambres musculares y la incapacidad de controlar el movimiento muscular asociado el malestar de los pacientes, «está presente en la mayoría de los enfermos de fibromialgia y causan un sufrimiento mayor, dando lugar al deterioro de la calidad de vida».
El equipo cree que la prueba de isquemia-hiperpnea, podría ser una herramienta útil para el diagnóstico de la fibromialgia y para identificar a los pacientes con resultados que afectan su calidad de vida.
 
¡GRACIAS POR LEERNOS!
 

Por: Alice Melão
Información extraída de: 
Imagen de: 20Minutos

La increíble historia de la Fibromialgia con el paso del tiempo…

El término fibromialgia, es relativamente reciente en la 
historia de la descripción de esta enfermedad.
* En 1750, el médico británico sir Richard Manningham en su publicación:
«Síntomas, naturaleza, causas y cura de la febrícula o 
fiebre pequeña: comúnmente llamada fiebre nerviosa o histérica, la fiebre de
los espíritus, vapores o fatiga», cita descripciones similares

a las hechas por Hipócrates que podrían corresponder a

fibromialgia.

* En 1843, el anatomista alemán Robert R. Floriep describe «puntos sensibles», en
su tratado de patología y terapia de los

reumatismos donde propone una asociación entre reumatismo y 

puntos dolorosos de músculos rígidos.

* En 1881 el médico estadounidense George M. Beard escribió un libro llamado
«American Nervousness» donde describe a pacientes con neurastenia que
presentaban pérdida de fuerza, fatiga o
cansancio de manera crónica, y en quienes se constata la presencia 
de múltiples puntos dolorosos y excesiva sensación de dolor.

* En 1904, sir William R. Gowers se refiere como «fibrositis», a una condición en
que asociaba el lumbago con dolores en los brazos y

que él atribuía a «inflamación del tejido fibroso del músculo».


En ese mismo año, Stockman, en Escocia, estudia un grupo de 


pacientes con rigidez y «un movimiento muscular doloroso» en los 


cuales describe biopsias musculares con «nódulos fibrosíticos».
* En 1915, Llewellyn y Jones, definen fibrositis como «un cambio 

inflamatorio del tejido fibroso intersticial del músculo
estriado«.
* En 1936, Hench niega el origen inflamatorio de la fibrositis, y da comienzo al
desarrollo de las teorías acerca del origen psicológico

de la enfermedad.

* Hallyday, en 1937, también propone un origen psicológico de la fibrositis.

* En 1946, el médico australiano Michael Kelly publicó una serie de 

estudios de la fibrositis basado en su propia experiencia de sufrir la 


enfermedad.

En dichos trabajos, refuerza el concepto de puntos sensibles como 


eje central del diagnóstico, y propone una teoría combinada entre el 


origen psicológico y orgánico.
* En 1947, Boland y Corr, oficiales médicos del ejército estadounidense
propusieron que la fibrositis no era más que un

«reumatismo psicógeno«.

* Phillip Ellman, en 1950, junto con David Shaw, respaldan esta teoría.

* A partir del año 1963, se establece una escuela psico-reumática donde se hace
referencia al dolor por autoalimentación, en donde

una personalidad especial provoca una tensión mantenida que

genera espasmo muscular y éste a su vez, genera dolor,

completándose de esta manera el círculo estrés-espasmo-dolor.

* En 1968, Kraft, Johnson y Kabam, establecen criterios diagnósticos 

basados en los puntos sensibles, la dermatografia y el alivio
 a base de cloruro
de etilo (Anestésico local).

* En 1972, Hugh Smythe describe la enfermedad en los términos modernos,
«dolor generalizado y puntos de sensibilidad».
* En 1975, Harvey Moldofsky y el mismo Smythe, realizaron el primer estudio con
electroencefalogramas, donde descubrieron que

los pacientes con fibrositis mostraban un patrón de inclusión de

ondas alfa, propias del sueño superficial, en el registro de ondas

delta del sueño profundo, dando la impresión de un sueño no 
reparador.

* En 1976, Hench propone el término de «fibromialgia», y lo define 
como una forma de reumatismo no articular.
* En 1992, la fibromialgia es reconocida como una enfermedad por 
la OMS y es clasificada con el código M79.7 de la Clasificación Internacional de
Enfermedades, en cuya revisión CIE-10 la clasifica
dentro de los reumatismos.

* En el año 2001, Hurtig estableció una diferencia entre los pacientes con fibromialgia de acuerdo con la respuesta al dolor inducido por cambios de temperatura en el dorso de la mano, definiendo de esta forma dos grupos de acuerdo con el umbral del dolor: un grupo sensible termal (tanto al frío como al calor) y otro grupo levemente sensible al calor. 
La orientación de esta definición es fundamentalmente terapéutica.
* En el año 2003, Giesecke propuso unir la clasificación por perfil psicopatológico (promovido por el grupo de Turk) con el análisis personalizado de la respuesta al dolor (hiperalgesia y percepción dolorosa). Los resultados identificaron tres subgrupos de pacientes diferentes con un perfil psicopatológico muy bien definido, perfil que pudo relacionarse de una forma muy práctica con la forma en que cada uno de los subgrupos de pacientes afrontaba la respuesta al dolor. 
Esta clasificación considera el estado de ánimo, midiendo el grado de depresión y ansiedad que el paciente pueda tener, considera aspectos cognitivos,evaluando el pesimismo y el control del dolor, y considera variables tales como el umbral del dolor y evaluación de los puntos dolorosos.
* En el año 2006, Blasco y sus colaboradores realizaron un amplio estudio sobre
el perfil psicopatológico de los pacientes con

fibromialgia, mediante la aplicación de los cuestionarios State-Trait

Anxiety Inventory Estado/Rasgo, Beck Depression Inventory. Los

autores propusieron una fórmula denominada «índice de perfil

psicopatológico en fibromialgia», que permite discriminar entre un

«perfil A» y un «perfil B», los cuales indican la gravedad

psicopatológica y consecuentemente, el tipo de intervención

psicoterapéutica más adecuada.

* En el año 2007, Müller estableció una clasificación de fibromialgia basada en cuatro grupos:
•  Fibromialgia con extrema sensibilidad al dolor, sin enfermedad psiquiátrica asociada.
•  Fibromialgia acompañada de síndrome depresivo.
•  Depresión acompañada de síndrome de fibromialgia.
•  Fibromialgia debida a somatización (varios síntomas que no tienen un origen físico identificable).

¡Gracias por leernos!

Por: B. Cetina
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