La fibromialgia, el dolor crónico y el exceso de peso.

Una de las influencias más negativas para el dolor crónico es el exceso de peso. Esto no se debe solo al hecho de la sobrecarga física, sino que la acumulación de grasa en el organismo provoca alteraciones metabólicas que incrementan la inflamación crónica y ésta empeora el dolor.

El sobrepeso y la obesidad son problemas de salud, pero también empeoran el dolor crónico también nos hacen más propensos a padecer diabetes, enfermedades cardiovasculares, síndrome metabólico, depresión, alteraciones gastrointestinales, etc.

La complejidad de la regulación del peso corporal y la relación entre la alimentación y el dolor crónico, hace de este tema una prioridad a la hora de ayudar a los pacientes. Se considera obesidad cuando nuestro IMC es mayor a 30 o también cuando la acumulación de grasa en el abdomen hace que nuestro perímetro de cintura sea superior a 88 cm. en mujeres y a 102 cm. en hombres.

Con la obesidad aumenta la inflamación crónica en el organismo y provoca más dolor ya que se potencia la sensibilización central y se perjudica el equilibrio metabólico, endocrino e inmunitario.

Hay una estrecha relación entre el aumento de la grasa abdominal y el aumento del dolor, es decir, los pacientes con sobrepeso u obesidad sienten más dolor, tienen peor salud, funcionalidad física y calidad de vida.

Son muchos los estudios que hablan sobre cómo la obesidad y el sobrepeso afectan negativamente en el nivel de dolor de los pacientes con fibromialgia, artrosis, dolor lumbar crónico, etc. En todos ellos se pone de manifiesto que disminuyendo aunque sea en tan solo un 10% del peso inicial, los pacientes notan mejoría.

El hecho de no descansar lo suficiente, dormir pocas horas o tener una mala calidad del sueño nos hace comer más. Estar bajo un estado de estrés crónico, como puede ser el hecho de sufrir dolor continuamente, altera la regulación del apetito. Las alteraciones en el estado de ánimo, la depresión y la ansiedad también afectan cómo comemos.

La falta de actividad física nos hace perder masa muscular y por tanto sentirnos más cansados o con menos vitalidad, y eso nos puede hacer buscar energía en la comida. Uno de los efectos positivos de hacer ejercicio físico es que éste ayuda a la regulación de la saciedad y el hambre.

Es básico ayudar a los pacientes a llevar una dieta saludable que les permita mantener el peso corporal, siempre sin dejar de disfrutar de ricos platos y buenas recetas. Las recomendaciones tienen que adaptarse a cada paciente, pero hay algunas pautas generales que pueden tenerse en cuenta para mejorar el peso y el dolor:

  • Tienen que predominar los alimentos de origen vegetal pues concentran más nutrientes en menos calorías.
  • Las verduras deben consumirse diariamente igual que las frutas, siendo ideal 2 porciones de verduras y 3 de frutas.
  • Reducir al máximo los azúcares y alimentos ricos en grasas saturadas como la carne roja, embutidos, lácteos sin descremar, galletas, repostería y alimentos procesados.
  • Deben incluirse en raciones pequeñas, semillas y frutos secos como nueces, almendras, avellanas o pistachos.
  • Es importante tener horarios fijos para comer y evitar ingerir alimentos ricos en hidratos de carbono por la noche (para las cenas lo ideal son las verduras, las ensaladas, el pescado y el huevo).

Por: B. Cetina

Parafraseado de:

http://www.cmvillegas.com.ar/exceso-de-peso-y-dolor-cronico/

Política de privacidad del uso de productos de Google

La Neuroinflamación en Fibromialgia, un potencial objetivo para u tratamiento

La teoría de la neuroinflamación en la fibromialgia ahora está confirmada por evidencia de la Tomografía por emisión de positrones que muestra inflamación en el cerebro de las personas con fibromialgia. Este es un gran paso adelante en la comprensión de los mecanismos latentes causantes de esta condición compleja, bastante común y difícil de tratar.  El estudio también arroja luz sobre la activación neuroinmune/glial en la fibromialgia. Producida por un proceso inflamatorio, esos factores nerviosos podrían ser la causa de la sensibilización central, y sugiere nuevas vías para el tratamiento.

Comprender la neuroinflamación
La mayoría de las personas piensan que la inflamación es «mala». Normalmente está asociada con el dolor . La inflamación es una parte necesaria del proceso de curación y es provocada por la respuesta del sistema inmunitario a un problema. La inflamación nos ayuda a sanar y es algo bueno
Pero cuando la inflamación en el cuerpo se vuelve crónica, pasa de ser útil a ser dañina. Puede causar dolor, fatiga, insomnio y una amplia gama de síntomas.
La inflamación en el cerebro, o neuroinflamación, es un tema que los investigadores apenas comienzan a comprender. Es difícil verla y medirla, hasta hace relativamente poco, no existía la tecnología necesaria para estudiarla en personas vivas.
Un síntoma importante de neuroinflamación que se ha descubierto a través de la investigación es la neurodegeneración. 
Condiciones asociadas con la neuroinflamación:
La inflamación del cerebro es algo común en las lesiones en la cabeza, cirugías cerebrales, etc., generalmente cuando se estudia y discute la neuroinflamación, es como un estado crónico y no simplemente como una respuesta a una lesión o cirugía.

Qué son las células gliales?
Las células gliales desempeñan principalmente, la función de soporte de las
neuronas, además intervienen activamente en el procesamiento cerebral de la
información en el organismo.
Las células gliales a su vez se clasifican principalmente en tres categorías: los
oligodendrocitos y las células de Schwann que forman la mielina, una membrana
que sirve de barrera de aislamiento y que se encuentra involucrada en la
conducción del impulso nervioso del sistema nervioso central y periférico.

La palabra glía significa pegamento en griego. Así neuroglia querría decir “adhesivo de las neuronas”.

La principal función de las células gliales sería estructural, proporcionar soporte estructural y metabólico a las neuronas. Están especialmente equipadas para detectar y destruir cualquier elemento extraño, incluyendo las neuronas muertas. Actúan como el sistema inmune del cerebro. Cuando se activan como células inmunes en una región del cerebro, la glía desencadena la inflamación.

La barrera hematoencefálica evita que las cosas indeseables que circulan en el torrente sanguíneo lleguen al cerebro. La investigación ha demostrado que la neuroinflamación crónica puede alterar la barrera hematoencefálica, lo que significa que algunas cosas incorrectas pasan al cerebro. Esto puede conducir a una disfunción cognitiva.
Tomografía por emisión de positrones (PET)
Una exploración del cerebro con la Tomografía por emisión de positrones puede mostrar a los médicos cómo está funcionando su cerebro, lo que brinda mucha más información para trabajar que una imagen que obtienen de la mayoría de los otros escáneres. Altos niveles de actividad en un área pueden indicarle al médico que las células gliales se activaron, lo cual indica neuroinflamación.
La investigación
El estudio del cerebro, el comportamiento y la inmunidad es el resultado de una línea de investigación que se remonta a varios años. Se usó la Tomografía por emisión de positrones junto con imágenes de resonancia magnética para demostrar la neuroinflamación en personas con dolor de espalda crónico. Las exploraciones mostraron activación glial en las regiones que corresponden específicamente a la zona lumbar.
Una revisión de estudios analizó el papel de la activación glial en la 👉👉 sensibilización central, que se cree que es un componente clave de la fibromialgia y numerosas afecciones relacionadas, incluido el 👉👉 síndrome de fatiga crónica , la migraña y el 👉👉 intestino irritable
El síndrome Central se refiere al sistema nervioso central, que está formado por el cerebro y la médula espinal. La sensibilización es una respuesta exagerada a algo. 
En la fibromialgia, el cuerpo está sensibilizado al dolor y otros estímulos desagradables, que pueden incluir 👉👉ruidos fuertes o chirriantes, 👉👉 luces brillantes olores químicos .
Los investigadores encontraron esa evidencia, con marcadores que muestran la activación microglial en numerosas regiones, lo que tiene sentido porque el dolor de la fibromialgia es generalizado, no limitado a un área única del cuerpo. Se ha demostrado que nueve regiones cerebrales son anormales en estudios previos de neuroimagen de fibromialgiaTambién hallaron una asociación entre la alta actividad en varias de estas regiones y la fatiga severa.
Este fue el primer estudio en encontrar evidencia directa de neuroinflamación en la fibromialgia , y también sugirió el procedimiento por el cual se produce la inflamación. Eso significa que los tratamientos para la hiperactividad microglial ahora se pueden explorar como posibles terapias para la fibromialgia y encefalitis miálgica (SFC).

Tratamiento herbario para tratar la inflamación.

Cúrcuma: El componente activo es un químico llamado curcumina, cuya investigación ha demostrado tener efectos antiinflamatorios en el cerebro.

Té verde: una sustancia química se muestra como “fuertemente defensiva contra la inflamación, daño oxidativo y muerte celular” en el cerebro. Se extrae del té verde.

Verduras crucíferas:  Sulforaphane es un extracto de brócoli que protege contra la inflamación del cerebro y disminuye las lesiones a las neuronas.

Los suplementos antiinflamatorios incluyen:

  • ácidos grasos omega-3
  • cúrcuma 
  • jengibre
  • CoQ10
  • Rhodiola Rosea

Gracias por leernos!
Por: B. Cetina
Imagen de: 
La mente es maravillosa

Un estudio investigadores del Hospital General de Massachusetts (MGH), junto a un equipo del Instituto Karolinska en Suecia.
Publicado en la revista:  Brain, Behavior and Immunity.

Fibromialgia primaria y secundaria. ¿Cuáles son las diferencias?

Cuando tenemos una enfermedad debilitante que afecta todos los
aspectos de su vida, es normal preguntarse ‘¿por qué?’.
Cuando se trata de fibromialgia, constantemente estamos aprendiendo más respecto a ella. Si bien aún no tenemos una imagen completa, nos estamos acercando.

Los investigadores están aprendiendo mucho sobre qué conduce a la fibromialgia, pero aún no tienen claro por qué conducen a esta condición en algunas personas y no en todas. 
Muchos creen que la afección está vinculada a una predisposición genética, lo que podría aclarar esa pregunta.
La fibromialgia se agrupa en dos categorías: primaria y secundaria.
La fibromialgia primaria es la más común y también se llama fibromialgia ‘de causa desconocida’, o sea que aparece espontáneamente. 
La fibromialgia secundaria se asocia con otras causas de dolor crónico.

Fibromialgia primaria (de causa desconocida)
Las causas sospechadas de la fibromialgia primaria incluyen anormalidades en el cerebro y hormonales, trastornos crónicos del sueño, efectos psicológicos, sociales, traumas y anormalidades musculares.

Cerebro y anormalidades hormonales
Los estudios muestran, que las partes del sistema nervioso central que manejan las señales de dolor funcionan de manera diferente a las de las personas sanas. Esto se llama sensibilización central.
Los investigadores saben que las personas con fibromialgia pueden tener numerosas anormalidades en su actividad hormonal, metabólica y química del cerebro, pero no están seguros de si estas son causas de fibromialgia, o también del efecto del dolor y el estrés en el sistema nervioso central. 
También se han descubierto algunos cambios físicos en el cerebro.

¿Fibromialgia? ¡Esa ‘enfermedad’ sólo está en tu cabeza! ¿Es así?

Los pacientes con fibromialgia a menudo escuchan las palabras: Se te ve tan bien, ¿cómo puedes estar enfermo? 
O tal vez las palabras insensibles: ¿Fibromialgia?, ¡eso está en tu cabeza!.  

Conocer las investigaciones recientes nos orienta y nos muestra los motivos del dolor y las variantes para el manejo saludable del dolor de la fibromialgia.

Fibromialgia y neuroinflamación

Los científicos mediante la tomografía por emisión de positrones realizada a los cerebros de personas con fibromialgia, hallaron neuroinflamación cerebral. Otros investigadores descubrieron proteínas vinculadas a la neuroinflamación.

Las áreas del cerebro involucradas en el procesamiento del dolor están en comunicación constante. En las personas con fibromialgia, puede existir pausas en la comunicación. Si un área cerebral tiene problemas para comunicarse con otra, puede procesar como dolorosas, sensaciones como frío, presión o el ejercicio.

Las citoquinas son proteínas liberadas por el sistema inmune e intervienen en la inflamación del sistema nervioso central. Pueden ser proinflamatorias (favorecen la inflamación) o antiinflamatorias (reducen la inflamación). En la fibromialgia suele haber un desequilibrio entre ellas, habiendo más citoquinas proinflamatorias. Uno de los síntomas, el dolor generalizado, parece ser debido a la liberación de citoquinas y otras moléculas proinflamatorias por parte de un tipo de células inmunes llamadas mastocitos. Estas moléculas proinflamatorias activan los receptores del dolor, aumentando la sensibilidad al dolor. 
 

Algunos tratamientos para reducir la inflamación, y los síntomas de la fibromialgia, serían:

  • El uso de citoquinas antiinflamatorias (arándanos, fresas, frambuesas).

  • Medicamentos como naltrexona que reducen los niveles de citoquinas en sangre.

  • Normast, un complemento alimentario que posee propiedades analgésicas y antiinflamatorias.

  • Hacer ejercicio aeróbico y técnicas de relajación para reducir los niveles de hormonas relacionadas con el estrés (cortisol), que aumentan los niveles de citoquinas y de otras moléculas proinflamatorias.

Un mejor estado de salud general y de la calidad de vida, se puede conseguir estimulando o deprimiendo la inflamación a través de la alimentación, ya que otra de las causas de la inflamación es el estrés oxidativo.

Con una dieta equilibrada con antioxidantes como vitaminas A, C, E, D y minerales, principalmente selenio, calcio, magnesio y zinc, podemos reducir la inflamación del sistema nervioso por estrés oxidativo.

 
Tratamiento herbal para tratar la inflamación
Cúrcuma:  durante cientos de años se ha utilizado como un antiinflamatorio en la medicina ayurvédica. El componente activo es una sustancia química llamada curcumina , que la investigación ha demostrado que tiene efectos antiinflamatorios en el cerebro.
Té verde:  Se ha demostrado que una sustancia química presente en este te, es fuertemente defensiva contra la inflamación, el daño oxidativo y la muerte celular.  .

Verduras crucíferas: el  sulforafano se encuentra en el brócoli , y protege
contra la neuroinflamación.


‘ANTES’ DE TOMAR CUALQUIER MEDICAMENTO, HIERBA MEDICINAL, O SUPLEMENTO DEBE CONSULTAR CON SU REUMATÓLOGO, MÉDICO CLÍNICO Y/O NEURÓLOGO!
Nota: Fibromialgia, Dolor Invisible, es solamente una página de noticias e información sobre la fibromialgia y otros temas de salud. No ofrecemos asesoramiento médico, diagnóstico o tratamiento. No pretendemos sustituir el asesoramiento médico profesional, diagnóstico o tratamiento. Siempre busque el consejo de su médico, ante cualquier pregunta que pueda tener con respecto a una enfermedad. Nunca ignore el consejo médico o demore en buscarlo debido a algo que ha leído en este sitio web

 

Imagen de: Regenera

Política de privacidad del uso de productos de Google

Desencadenantes físicos y emocionales de la Fibromialgia

Investigaciones recientes dicen que la fibromialgia es probablemente, el resultado de la sensibilización central, o respuestas inusuales en el sistema nervioso con respecto a la percepción del dolor.

Desencadenantes bioquímicos de la fibromialgia
El conocimiento actual de la fibromialgia muestra que es un problema en el sistema nervioso central. El dolor se pudo ver claramente cuando los investigadores realizaron resonancias magnéticas en pacientes con fibromialgia. Cuando presionaban en los puntos gatillo de los participantes, encontraron una actividad mayor en el centro del dolor en el cerebro. Se ha demostrado el procesamiento del dolor en las siguientes áreas cerebrales: corteza somatosensorial, circunvolución cingulada anterior, ínsula, corteza prefrontal y parietal inferior, forman la cuarta neurona en el procesamiento del dolor.
Una teoría atribuye este fenómeno a una mayor liberación de la sustancia P, un Neuro-transmisor implicado en el aumento de la respuesta inflamatoria y la sensibilización nociceptiva.
 


Desencadenantes físicos y emocionales de la fibromialgia
Entonces, ¿qué causa que el sistema nervioso funcione de esa manera? Una serie de condiciones se han relacionado con el desarrollo de la fibromialgia. 
Éstas incluyen:
Infección.  El virus de Epstein-Barr y los virus que causan la gripe, y la hepatitis B y C, han sido implicados en el desarrollo de la fibromialgia. 
Además, existe una conexión bien establecida entre la enfermedad de Lyme Qué es la enfermedad de Lyme, la grave afección que padecen Justin Bieber,  Avril Lavigne, Thalía y Richard Gere(causada por una bacteria llamada Borrelia burgdorferi) y la fibromialgia, algunos pacientes que han sido tratados por Lyme y que aparentemente se recuperaron, continúan experimentando dolor inusualmente alto que caracteriza a la fibromialgia.
 
Trauma.  En ocasiones, el desarrollo de la fibromialgia está relacionado con lesiones físicas, especialmente en la parte superior (cervical) de la columna vertebralEn otros casos está asociado con un gran estrés emocional , como la muerte de un miembro de la familia o la pérdida de un trabajo. 
Los estudios endocrinológicos han indicado que el eje hipotálamo-hipófisis suprarrenal está alterado, dándose una baja respuesta del cortisol a la corticotropina y al ejercicio. Así mismo y en lo que se refiere a la percepción del dolor, se ha encontrado niveles altos de citocinas que favorecen la transmisión del dolor y la hipófisis tiene alterada su función del centro inhibitorio del dolor.
 
Otras causas comunes de la fibromialgia
La fibromialgia puede presentarse en todas las edades, aunque las mujeres entre los 30 y 50 años tienen una mayor posibilidad de enfermarse. Este mayor predominio entre las mujeres más jóvenes sugiere una conexión hormonal, por lo que podría ser el motivo de que se diagnostique fibromialgia en más mujeres que hombres.
La fibromialgia suele ocurrir en varios miembros de una misma familia. Los familiares parecen ser más sensibles que otros a padecer la enfermedad.
En muchos casos, aún no se conoce por qué ataca la fibromialgia. “Para muchos pacientes, no existe una buena explicación para el desarrollo de la fibromialgia”.
Todos estamos expuestos al estrés. Los traumas y las infecciones parecen ser un tema común de la fibromialgia, hay muchas personas que desarrollan lentamente una sensación de malestar que termina en el diagnóstico de fibromialgia.

Hay investigaciones que relacionan los síntomas de la fibromialgia con un neurotransmisor, GABA (contribuye al control motor, la visión y regula la ansiedad, entre otras funciones corticales), y un aminoácido y neurotransmisor, Glutamato (este actúa como el auténtico combustible del 80% de nuestras sinapsis, media en la formación de recuerdos, en la gestión de la atención o en la regulación de las emociones).
Algunas investigaciones sugieren que un desequilibrio de estas dos sustancias puede desempeñar un papel importante en a fibromialgia.

Fibromialgia, posibles causas de la condición. Investigaciones.

La fibromialgia es una condición seriamente confusa. 
La ciencia aún tiene que descubrir una causa clara de la fibromialgia. 
La gran cantidad de investigaciones sobre todo, desde la serotonina hasta las pequeñas fibras nerviosas, es abrumadora.

¡Es frustrante para los pacientes, que solo están tratando de entender lo que está sucediendo dentro de sus cuerpos! 
El objetivo de este artículo es compartir las principales teorías sobre las causas de la fibromialgia, todo en un solo lugar y en un lenguaje sencillo.

Los investigadores han identificado algunos factores de riesgo 
claros para la Fibromialgia. 

Las mujeres tienen entre ocho y nueve veces más probabilidades de tener fibromialgia que los hombres. El rango de edad más común para el diagnóstico es entre 20-50 años. Es más probable que una persona sea diagnosticada con fibromialgia si un familiar cercano también tiene la condición. 
Tener un trastorno del sueño (como la apnea del sueño), o un trastorno reumático (como la artritis reumatoide), hace que sea más probable que se le diagnostique fibromialgia.
La fibromialgia se puede desencadenar por una lesión, infección o estrés intenso, en alguien predispuesto a desarrollar la enfermedad.
 

Mensajes mixtos: problemas con el procesamiento del dolor en el sistema nervioso
Si tiene fibromialgia, sabe que los pacientes con esta afección tienen una mayor sensibilidad al dolor. Esta sensibilidad está causada por problemas en las vías de procesamiento del dolor del sistema nervioso central (el cerebro y la médula espinal).
Esto se denomina sensibilización central y es la teoría más aceptada como causa de la fibromialgia. 
Aún no sabemos qué desencadena la sensibilización central, aunque algunos expertos creen que el estrés, las lesiones o las infecciones, pueden jugar un papel importante.
Vamos a hacer un breve repaso de la biología sobre el sistema nervioso. Una sensación de dolor en la piel o los músculos («la periferia»), dispara una señal nerviosa que viaja a la médula espinal. La señal de dolor se envía al cerebro, donde activa diferentes regiones, que procesan la respuesta emocional al dolor. 
 
La actividad cerebral también puede amplificar la sensación de dolor. 
Muchos estudios de pacientes con fibromialgia han encontrado niveles anormales de diferentes neurotransmisores involucrados en el procesamiento del dolor, que incluyen serotonina, dopamina, glutamato y sustancia P (un Neuro-transmisor implicado en el aumento de la respuesta inflamatoria, y su participación en la percepción del dolor).
Sentimos dolor cuando otras personas solo experimentan una ligera presión. Los estudios de imágenes cerebrales de personas con fibromialgia muestran una mayor actividad en las regiones del cerebro que procesan el dolor en respuesta a las sensaciones tanto dolorosas, como no dolorosas, acompañadas de respuestas neuronales alteradas.
Los medicamentos para la fibromialgia, como Cymbalta, trabajan para aumentar el nivel anormalmente bajo de neurotransmisores, como la serotonina, mientras que otros, como Lyrica, trabajan para disminuir el número de señales nerviosas dolorosas. 
Las prácticas de mente y cuerpo, como la meditación de atención plena, parecen reducir el dolor al cambiar la actividad cerebral amortiguando la experiencia de las sensaciones de dolor.
 
Fibromialgia: ¿un trastorno mitocondrial?
¿Podría la fibromialgia ser causada por mitocondrias disfuncionales? 
Los estudios muestran que el ADN mitocondrial dañado puede causar una respuesta inflamatoria en el tejido circundante, y la inflamación puede causar dolor.
Los investigadores han encontrado anomalías significativas en el funcionamiento mitocondrial de las personas con fibromialgia, especialmente en las fibras musculares. 
Recientemente, un equipo de investigación español tomó biopsias de piel de pacientes con fibromialgia, y probó varios indicadores diferentes del funcionamiento mitocondrial. 
Dado que las mitocondrias en los pacientes con fibromialgia tenían un rendimiento muy bajo, los investigadores decidieron buscar inflamación. Y lo encontraron, en la forma de duplicar los niveles habituales de citoquinas proinflamatorias. La disfunción mitocondrial podría contribuir al dolor de la fibromialgia.
Además, varios estudios han encontrado que los suplementos que mejoran la función mitocondrial también mejoran los síntomas de la fibromialgia, incluidos la CoQ10 la D-Ribosa y el ácido málico.
 
Pensamientos finales
¿Cómo podemos identificar una causa única cuando hay tantas funciones corporales anormales?. Parece claro que la afección no es causada solo por el cerebro (sistema nervioso central) o el cuerpo (por ejemplo, disfunción mitocondrial), sino por ambos.

Lo único que debería ser obvio a estas alturas es que necesitamos 
una mayor inversión en investigación de las causas de la fibromialgia, para que 
podamos descubrir qué está sucediendo realmente dentro de nuestros 
cuerpos.


Imagen de: CeFaGen

Fibromialgia: derribando 4 mitos que causan que la gente no nos crea.

Con la fibromialgia, hay que separar el mito de la realidad, para obtener una comprensión real

Algunos de los mitos más comunes se enumeran a continuación para que puedas averiguar qué hace que las personas se equivoquen, y así conocer los hechos reales.

Mito # 1: Las personas con fibromialgia tienen incapacidad para lidiar con el dolor
Algunas personas e incluso algunos médicos, dicen que es solo una incapacidad para soportar los dolores y molestias normales de la vida.
Estas personas no saben que el dolor de la fibromialgia se percibe mucho más allá de lo que es un dolor «normal». Lo que podría causar sólo incomodidad leve en otra persona puede causar dolor agudo en nosotros. 
Los escáneres cerebrales muestran que estímulos como el frío y la presión en los puntos de dolor, iluminan los centros del dolor del cerebro en los pacientes con fibromialgia, lo que significa que la persona está experimentando un dolor muy intenso y real a causa de algo que no dañaría a las personas sanas.

Términos relacionados:
Más información:
Mito # 2: las personas hipocondríacas dicen que tienen fibromialgia, o sino es una enfermedad psiquiátrica
Es difícil entender una enfermedad sin ver resultados de análisis de sangre o estudios que la demuestren y dolor sin daño en los tejidos u otras estructuras. 
Agregue los síntomas relacionados con el estado de ánimo tratados con antidepresivos, le dan a la gente la impresión de que tenemos problemas psiquiátricos, o que la fibromialgia es simplemente una forma de depresión.
Las investigaciones muestran múltiples anomalías fisiológicas presentes solamente en las personas con esta afección. Están en las células, el sistema nervioso central y ciertas hormonas. Los antidepresivos son un tratamiento común para la fibromialgia porque modifican la función de ciertos neurotransmisores (sustancias químicas que se encargan de la transmisión de las señales desde una neurona a otra). 
Los mismos neurotransmisores pueden estar involucrados en la depresión, pero también están involucrados en múltiples funciones que incluyen el sueño, la memoria y la cognición, la habilidad y algunos aspectos de la función muscular.
La fibromialgia se considera una condición neurológica, lo que significa que está en la misma categoría que las enfermedades de Parkinson y Alzheimer, ambas enfermedades antes de que se entendieran por completo sus causas físicas, estaban rodeadas de mitos similares a los que ahora se aplican erróneamente a la fibromialgia.

Términos relacionados:

Sistema nervioso central


Sensibilización central


Sistema nervioso autónomo

Más información sobre la neurología y la fibromialgia:

Mito # 3: las personas con fibromialgia necesitan más ejercicio
Es común escuchar a la gente decirnos: ‘Solo necesitas salir y ser más activo. Eso te ayudará a sentirte mejor’. Las personas tienden a confundir la inactividad con la causa de los síntomas, cuando en realidad es el resultado de los síntomas. 
La fibromialgia implica una tolerancia reducida al ejercicio, por ese motivo el esfuerzo excesivo puede provocar síntomas graves.
Las investigaciones muestran que el ejercicio mejora la fibromialgia. Parece una contradicción pero es la realidad.
La clave no está en ‘más ejercicio’, sino en el ejercicio apropiado. Todo paciente necesita observar su propia capacidad de ejercicio, trabajar dentro de esos parámetros y expandirlos gradualmente.
Para alguien con síntomas leves, que ha estado enfermo por corto tiempo, el ejercicio apropiado podría ser andar una hora en bicicleta. Para un caso severo, podría ser caminar una cuadra y volver, o unos estiramientos de yoga suaves.
Si el ejercicio se realiza correctamente, es posible aumentar muy lentamente la tolerancia al ejercicio y poder hacer más, es un proceso gradual e individual.
Ser ‘constante’ con el ejercicio es mucho más beneficioso que realizar ‘más’ ejercicio.

Más información sobre ejercicio y fibromialgia:

Mito # 4: la fibromialgia es una enfermedad de ancianas
Gran parte de los diagnosticados son mujeres posmenopáusicas, y algunas investigaciones sugieren que los cambios hormonales puede desempeñar un papel importante en el comienzo de la fibromialgia. 
Pero, la fibromialgia puede desarrollarse en hombres y mujeres, niños y adultos.
Algunos creen que los médicos no encuentran fibromialgia en hombres y niños porque no la buscan, mientras que es algo que les viene más pronto a la mente cuando se trata de mujeres mayores. Un hombre puede no ser diagnosticado nunca y a un niño se le puede decir que son solo ‘dolores de crecimiento’.
Este mito también es dañino porque muchos hombres con fibromialgia dicen que son considerados débiles por tener una ‘enfermedad de anciana’, lo que los hace menos propensos de contarle a las personas sobre su problema de salud. 
Los hombres forman parte de aproximadamente el 10% de los casos de fibromialgia diagnosticados.


Más información sobre género y fibromialgia:


Síntomas de fibromialgia en hombres

¿Cuáles son los parecidos y diferencias entre la Fibromialgia y el dolor miofascial?

La fibromialgia es una enfermedad reumática/neurológica, que se caracteriza por dolor musculo-esquelético generalizado, crónica, es benigna y no es articular.
Muestra una gran sensibilidad en múltiples puntos sin alteraciones visibles, acompañándose de fatiga,
rigidez matutina y trastornos del sueño. 
El síndrome de dolor miofascial es un trastorno por dolor crónico. Con esta afección, la presión ejercida en los puntos sensibles de los músculos (puntos desencadenantes del dolor) provoca dolor en el músculo y a veces, en partes del cuerpo que, aparentemente no
 están conectadas.
Presenta cuadros muy variados tales como: 
  • Dolor muscular intenso y profundo.
  • Dolor que persiste o empeora.
  • Nudos de contracción en un músculo.
  • Dificultad para dormir a causa del dolor.
En ocasiones podemos confundir ambos términos, por lo que intentaremos describir las principales características que diferencian la fibromialgia del dolor miofascial:

Dolor: en la fibromialgia está en todo el cuerpo. En el síndrome miofascial se trata de un dolor regional localizado en un músculo o grupo muscular.
 
Diagnóstico: en la fibromialgia se realiza mediante la identificación de los puntos sensibles que son altamente dolorosos a la presión, desencadenando en el paciente una respuesta general de dolor, la fuerza utilizada al presionarlos corresponde una fuerza de 4kg/cm2. 
En el dolor miofascial el diagnóstico se basa en un adecuado y minucioso examen físico al igual que una detallada y exhaustiva historia clínica. Los criterios diagnósticos aplicados en el diagnóstico son el nódulo doloroso en la banda tensa, el reconocimiento del dolor por parte del paciente, el patrón característico de dolor referido y el signo del salto o jump sign.
 
Motivo: en la fibromialgia las investigaciones nos muestran que es un fenómeno de sensibilización central. En el dolor miofascial se produce después de que un músculo se ha contraído de forma reiterada. Esto puede ser a causa de movimientos repetitivos en el trabajo o por algún pasatiempo o tensión muscular relativa al estrés.
 
Distribución de los puntos sensibles o puntos gatillo:
Los dolores de la fibromialgia se localizan en 18 puntos clave del cuerpo que se sitúan alrededor de la columna vertebral, cuello, columna dorsal lumbar, codos, rodillas y caderas. El punto gatillo miofascial se trata de un nódulo que es palpable sobre la piel y se localiza en una banda tensa del músculo. Éste provoca un dolor con un patrón característico y se pueden encontrar alrededor de todo nuestro cuerpo.
 
Rigidez:
En la fibromialgia es generalizada. En el dolor miofascial la rigidez muscular, activa los puntos desencadenantes del dolor en los músculos.

Pronóstico:

la fibromialgia suele entrar en remisión, actualmente no se cura. El dolor miofascial es un dolor crónico, o sea que produce un dolor que dura largo tiempo y que puede ser difícil de controlar.

Fibromialgia y dolor miofascial:
Después del diagnóstico, lo mejor suele ser que las personas con
estos trastornos se pongan en manos de médico capacitado y con
experiencia en dolor crónico.
Si bien no existe cura para el síndrome de dolor miofascial ni la
fibromialgia, estas afecciones generalmente pueden controlarse
bien con un plan de tratamiento personalizado que reduzca al
mínimo el dolor, mejore la salud general y permita al individuo
tener una rutina normal y participar en actividades habituales.
Imagen de: Afibro

Resultados del tratamiento con opioides en pacientes de Fibromialgia/dolor crónico.

 
 

El dolor crónico puede afectar seriamente la calidad de vida de una persona y es sufrido por pacientes con afecciones médicas tales como fibromialgia, Encefalitis miálgica y Artritis reumatoide. 

Actualmente los investigadores dicen que el uso de la morfina opioide tiene sólo un valor terapéutico limitado para controlar el dolor en estos pacientes.
 
 
 

La sensibilidad del dolor en la fibromialgia y el síndrome de fatiga crónica, depende en gran medida a los mecanismos de dolor central, dolor inhibitorio. Varios estudios han tratado de encontrar los procesos latentes detrás del dolor crónico.
Los pacientes con EM y fibromialgia a menudo tienen hipersensibilidad generalizada al dolor debido a un mal funcionamiento de los procesos que controlan el dolor en el sistema nervioso central, llamado sensibilización centralEsto ocurre cuando el dolor en modifica la forma en que funciona el sistema nervioso central, y el paciente percibe más dolor con menos causa. 
Los pacientes con artritis reumatoide, tienen dolor causado por procesos alterados de modulación del dolor (Las vías del dolor tienen tres niveles de modulación: periférico, a nivel del órgano en que se produce el daño (articulación, tendones, etc.), desde donde se transmite el estímulo por los nervios espinales al nivel encefálico).
 

 

 
Las medicinas para reducir el dolor son comunes, pero la respuesta es muy variable. 
Comprender cómo los pacientes con diferentes condiciones responden a la misma medicación, puede ayudar a los investigadores a identificar las diferencias y similitudes de la naturaleza del dolor crónico, y puede ayudar a identificar el mejor tratamiento para cada condición.
Investigadores de Bélgica compararon los efectos del opioide mediante la inhibición del dolor en pacientes con artritis reumatoide, y en pacientes con EM/fibromialgia. 
 Se estudió a 10 pacientes con síndrome de fatiga crónica (EM) o fibromialgia, 11 pacientes con artritis reumatoide y 20 individuos sanos sin dolor, como control.
Los pacientes con dolor crónico recibieron un fármaco basado en opiáceos, morfina o un placebo. Los voluntarios sanos fueron sometidos al mismo procedimiento pero con naloxona en lugar de morfina. 
La naloxona es un medicamento aprobado para contrarrestar los efectos de una sobredosis de opioides. 
Los resultados del estudio mostraron que los pacientes en el grupo de dolor crónico tenían umbrales de dolor más bajos en comparación con el grupo de control sano. 
Se encontró que la morfina aumentaba el umbral de dolor de pacientes con dolor crónico en comparación con el grupo control. Este efecto fue similar al observado en el grupo de pacientes con dolor, tratados con placebo.
 
Según el equipo, los resultados mostraron que la morfina fue capaz de disminuir la sensibilidad al dolor (tiene una acción anti-hiperalgesia) en pacientes con síndrome de fatiga crónica (EM), fibromialgia y artritis reumatoide. 
En general, los hallazgos sugieren que los efectos de la morfina en pacientes con dolor crónico son limitados, y que «el tratamiento de la sensibilización central puede requerir una combinación de diferentes tratamientos farmacológicos y no farmacológicos».
 
 
 
 

Los resultados del estudio fueron
publicados en la revista Pain Practice.
 

Fibromialgia. Según un estudio el Sistema nervioso se encuentra inflamado.

En los pacientes con fibromialgia, el sistema nervioso central está inflamado, un estudio encontró un gran número de factores inflamatorios en la sangre y el líquido cefalorraquídeo de los pacientes con fibromialgia.

El estudio no pudo comprobar si el aumento de la inflamación causa
el dolor en la fibromialgia, o si la fibromialgia es una consecuencia
de ello. La inactividad, la depresión, el mal sueño o el estrés
relacionado con el dolor se han relacionado con el aumento de la
inflamación.

       

Muchas investigaciones han demostrado que los pacientes con
fibromialgia parecen tener lo que los investigadores llaman ‘sensibilización central, una condición en la que las
conexiones nerviosas en la médula espinal y el cerebro, se vuelven demasiado sensibles a los estímulos, sienten dolor, cuando no hay un verdadero motivo que cause dolor.
Existen anteriores intentos de analizar las causas inflamatorias en la fibromialgia, la mayoría de los estudios han examinado algunos elementos por vez, esto solamente da una visión limitada de lo que realmente está sucediendo.

Los investigadores reunieron a 40 pacientes con fibromialgia para realizar un análisis a gran escala de 92 factores inflamatorios simultáneamente. Tomaron muestras de sangre y líquido cefalorraquídeo de los pacientes y de los controles sanos.

El examen mostró niveles aumentados de marcadores
de inflamación en el plasma sanguíneoy el líquido cefalorraquídeo de los pacientes.
Los perfiles de los marcadores inflamatorios eran claramente diferentes entre pacientes y controles sanos y también diferían entre la sangre y el líquido cefalorraquídeo.

Aunque los hallazgos sugieren que los pacientes con fibromialgia tienen una inflamación en curso, que afecta tanto al cuerpo como al cerebro y a la médula espinal, los investigadores subrayaron que muchos factores podrían haber influido en el resultado. El peso corporal puede afectar la señalización inflamatoria y el equipo no tuvo acceso a las mediciones del índice de masa corporal de los participantes.
Además, una comparación entre los pacientes y los controles no revela nada acerca de cómo los cambios inflamatorios se relacionan con la enfermedad.
Si nuestros hallazgos son un factor de riesgo, o una consecuencia de los mecanismos de la enfermedad, es un área importante para investigaciones futuras’, escribieron los investigadores, quienes sugirieron más estudios para entender mejor ‘Los procesos inflamatorios presentes en la fibromialgia’.

El estudio, «Evidence of Systemic Inflammation and Neuroinflammation in Fibromyalgia Patients, Assessed by a Multiplex Protein Panel Applied to Cerebrospinal Fluid and Plasma»,